El proyecto de Metrika empezó sorprendiendo por sus letras deslenguadas y ácidas. Pero lo que muchos tomaron como meme, trola o humor lírico sobre bases de rap y reggaetón hoy se ha convertido en uno de los imaginarios más interesantes del panorama musical actual. La de Castellón ha elevado su proyecto a algo muchísimo más grande: un mundo en el que la música tan solo funciona como un vehículo para contar su propia mitología, una que sabe a metal, que es turbia, magnética y, ante todo, adictiva. Hablamos de que Metrika ha lanzado su segundo álbum, La orden, y lo hace en una fecha que no nos pilla por sorpresa: en vísperas del Día de Muertos. Cerca de ese momento del año en el que performar beber sangre, hablar con el diablo o hacer algún ritual de magia negra no parece algo tan loco.
Y esto lo sabemos nada más dar al play al disco. El primer track, Laordenlaordenlaorden, suena a manifiesto, a posesión y a intento de exorcismo. Spoiler: el diablo, o el espíritu de Jane Doe, se queda con ella, y nosotros descendemos hacia el imaginario del disco, al infierno de las muñecas, las plataformas y la buena vida, para qué vamos a decir otra cosa. Ahí empieza el viaje y ahí pretendemos quedarnos junto a ella.
El disco destaca por su estructura narrativa, que se divide en cinco trilogías inspiradas en las cinco llaves de Salomón. Sí, esto va de satanismo real, para los que saben del tema. Metrika urde una trama retorcida y fascinante: una espiral de celos patológicos que culmina en asesinato y canibalismo, que conecta y nos habla a través del cadáver de Jane Doe, quien sembraba el caos en su anterior EP. Todo este delirio visual y macabro lo plasma a través de las dieciséis canciones del largo y encuentra su peak en Terror en la disco, focus track que actúa como cuarto acto de esta película (literal, porque el disco llega junto a un cortometraje que todavía no ha publicado), donde la posesión y el deseo carnal se funden en luces estroboscópicas.
El álbum funciona también como un punto de encuentro intercontinental de la disidencia urbana. A lo largo del tracklist, que transita por capítulos tan sugerentes como El manicomio, P0rn0 o Sata, Metrika teje alianzas con un plantel de colaboradores que cruza el charco y desdibuja los límites entre lo underground y el circuito global, sumando las voces de La Joaqui, Yeri Mua, Taichu, Sinaka, Kristina, Marce, DloMalo y Juicy Bae. Es una colisión de identidades donde el hedonismo se devora a sí mismo y la provocación se convierte en un acto de supervivencia.
Una experiencia como escuchar La orden es difícil de explicar. Es un disco que, sabemos, trascenderá por su imaginario, pero que quizá se pierde un poco entre canciones por su similitud. Lo mejor es que lo escuches, atiendas con atención y te dejes llevar. La gracia está en dejarte llevar a tu propia oscuridad y saber que, hagas lo que hagas, nada puede detener a una rubia en plataformas con base blanca y overlip. Porque Metrika ha hecho de la escena su propio molde y ahora todos queremos formar parte de él.
Track favorito: Terror en la disco.