Con la portada de su álbum debut,
TK Mami University, la
artista ya nos da unas cuantas pistas de lo que está por venir. Rodeada de papeles arrancados de los libros que vuelan por los aires y con una toga de graduación en la que se lee bordado ‘Harverd Dropout Mr. Pump’, la artista parece graduarse de una universidad propia: una en la que las normas están para romperse y el caos también forma parte del plan.
Con su álbum debut, Lola Yuste, mejor conocida como TK Mami, recoge los códigos que lleva tiempo construyendo entre el trap, el hoodtrap jerk y la cultura de internet para convertirlos en un universo que funciona bajo sus propias normas. Aquí el temario es tan imprevisible como la propia artista: una base electrónica que se repite hasta convertirse en obsesión, una canción infantil que aterriza en un tema de trap y referencias que parecen sacadas de una carpeta de archivos descargados a las tantas de la madrugada.
La universidad de TK Mami no es precisamente una institución académica al uso. Si algo caracteriza su propuesta es la capacidad de moverse entre lo absurdo y lo intencionado sin necesidad de justificar cada decisión. Su música juega con el humor, la exageración y esa estética digital que convierte cualquier referencia en material susceptible de ser apropiado, deformado y devuelto a internet con otro significado. Lo que podría quedarse en una sucesión de ocurrencias adquiere sentido cuando se entiende que el propio caos forma parte del lenguaje de la artista.
No son fieles, junto a Pedro LaDroga, es uno de los puntos más interesantes del álbum. La producción, más electrónica y construida alrededor de una base repetitiva, demuestra que la insistencia también puede ser una virtud. El loop se instala en la cabeza y convierte el tema en uno de esos cortes a los que apetece volver. Josea recoge parte de esa energía desde un registro más cercano al trap, mientras que Yellow Mellow apuesta por una aproximación más contundente que se acerca más al rap como referencia. Tres formas de trabajar un mismo territorio sin necesidad de quedarse quieta en él.
El sentido del humor también se filtra en la selección de sonidos. En Ébola, una base inspirada en una canción rumana introduce un giro inesperado. Fat Ass, con El Mini, hace lo propio a partir de una canción infantil, trasladándola a un contexto completamente distinto. Son decisiones que resumen bien la lógica del proyecto: descolocar las referencias, sacarlas de su lugar original y comprobar qué sucede cuando chocan con el universo de TK Mami. No todo necesita solemnidad para tener intención, ni toda experimentación tiene que presentarse como algo trascendental.
Las colaboraciones amplían este mapa sin convertirlo en una simple lista de nombres. Khaled y Pochi aparecen en Nasty, un corte de tempo más pausado; Goa participa en Buenos modales, mientras que Hustle Hard Nico Williams reúne a Gloosito y Aft3rlife. Por su parte, Muy heavy, tema que fue el adelanto del álbum junto a Cecilio G, sitúa el proyecto en diálogo con la escena barcelonesa y con una genealogía del trap estatal que sigue encontrando nuevas formas de expresarse. Charflex se suma a La moda, donde la frase “ya no soy la Lola, soy la Mami” condensa el juego entre identidad y personaje que atraviesa todo el proyecto.
Porque TK Mami no es únicamente un nombre artístico: también es una actitud que Lola Yuste activa, exagera y utiliza para ocupar un espacio propio. La artista ha explicado que ese personaje funciona, en parte, como una armadura; detrás de la seguridad y el descaro hay una persona mucho más tímida. Esta distancia entre la artista y su alter ego añade otra lectura a una música que, a primera vista, puede parecer construida exclusivamente desde la provocación. El personaje no elimina a la persona: le permite expresarse de otra manera.
Con TK Mami University, la graduación no significa llegar a una fórmula definitiva sino demostrar que ya existe un lenguaje reconocible. El disco se mueve entre registros, juega con referencias inesperadas y encuentra sus momentos más estimulantes cuando se permite ser imprevisible. Puede que no todas las ideas tengan el mismo impacto, pero la personalidad del conjunto está ahí. TK Mami no necesita impartir una lección magistral ni convencer a todo el mundo de que está haciendo algo serio. Le basta con abrir las puertas de su universidad y dejar claro que, en esta clase, el temario lo escribe ella.
Track favorito: No son fieles.