No sabemos qué pasa con esta sociedad: todo está desdibujado. Lo emergente ya no lo es tanto y los géneros musicales ya casi no se diferencian entre ellos. Así que, para momentos así, necesitamos a alguien que domine la situación. Y si encima domina el mundo, mejor que mejor.
Isatofu se propone como candidata en
Dominación mundial, su último proyecto, un EP de cinco canciones donde habla de su trayecto hasta la victoria (¡un triunfo que hasta se plasma en billetes de 0,25 con su cara!).
Isatofu es una estrella a la que le da miedo flopear pero quiere llegar a la cima. Su promo del EP es para enmarcar. Simuló un tour mundial, creó su propia cuenta de fans donde vendían productos de ella, e hizo una exclusiva para una revista (creada por ella misma). Ella fluye con la música y quiere que las madres la conozcan, porque ahí está la luz al final del túnel. Esta entrevista y este trabajo te van a dar ganas de volverte un artista de nicho y sucumbir a los pies de su reina, Isatofu.
Oye, te has ido de tour a El Cairo, el Vaticano, Japón… ¡Wow! Como gran artista internacional que eres, ¡enhorabuena!
Muchas gracias, fue un honor para mí actuar delante del papa León XIV, aunque mi favorito siempre será Francisco primero. Como dice la canción, le quiere el mundo entero.
Has sacado un nuevo EP, Dominación mundial. ¿De qué forma domina la Tierra Isatofu?
Es una pregunta que me estoy haciendo aún más desde que lancé el EP. Creo que “dominar el mundo” para una artista emergente significa sobre todo tener tiempo y energía para dedicar a tu proyecto mientras lo compaginas con un trabajo que te da para pagar el alquiler. ¿Acaso podemos aspirar a algo más? Me siento más realizada que nunca en este aspecto y esa es la vida que tengo ahora mismo. Mundo dominado.
Son cinco temas que comprenden el proceso del supuesto triunfo de una cantante que cree que todos están pendientes de ella. ¿Qué quisiste crear con este proyecto?
Quería contar un cuento, una especie de fábula inspirada en La lechera y ambientada en el microuniverso de los artistas nicho. Porque es una cámara de eco donde parece que cada interacción y cada movimiento que haces importa muchísimo, que es la diferencia entre el fracaso y el éxito. Y me pregunté, realmente, ¿qué pasaría si ‘lo consiguiese’? ¿Si se cumpliese este sueño? ¿Desaparecerían mis miedos? ¿Dejaría de compararme? ¿Me sentiría alguna vez satisfecha? Darle forma me fue muy difícil pero bastante terapéutico.
La primera canción es Me dejo engañar. ¿Es más fácil hacerse la inocente que ir de lista por la vida?
No sé si es más fácil pero a veces pienso que ser ingenua es el único modo de que te lleguen las cosas que deseas. Es decir, si pasas demasiado tiempo analizando lo inalcanzables que son tus sueños y ambiciones, claro que jamás se harán realidad. Tienes que permitirte creer que son posibles, engañarte un poco. Al final es lo que se dice siempre, fake it until you make it.
“Si pasas demasiado tiempo analizando lo inalcanzables que son tus sueños y ambiciones, claro que jamás se harán realidad. Tienes que permitirte creer que son posibles, engañarte un poco.”
Sigues la narrativa con Vivir del cuento. En ella hablas sobre que no hay nada de malo en querer llegar alto. ¿Merece la pena el trayecto duro de ser cantante?
No lo sé… Yo pienso que haría lo que fuese por alcanzar la fama internacional y fantaseo sobre ello escuchando Lux de Rosalía. Pero es porque no he tenido que pasar por eso, claro. ¿Cambiaría tomar cervezas y fumar cigarrillos con mis amigos durante seis horas cada semana por una gira internacional y millones de fans? No estoy segura. Depende del día.
Dices que no te interesa la realidad, que estás hecha para otra cosa. ¿Qué es eso a lo que estás destinada?
A estar en un escenario y hacer reír a la gente. Y a tener mucho dinero para pagar una puesta en escena convincente con bailarines, actores y un equipo de luces y sonido que me acompañe. Lo creo de corazón.
¿Es todo la construcción de un personaje o es lo que piensa realmente Isabel Carmona sobre la fama?
Depende del día. Soy Isatofu cuando me permito contestar a la anterior pregunta con sinceridad. Isabel Carmona se conforma con lo que tiene… Isatofu está profundamente insatisfecha.
En Emergida hablas hasta de que les gustas a las madres. Cuando pasa eso, ¿se ha llegado al triunfo?
No lo había pensado así pero es muy hermoso. Quizás sí, quizás las madres sean la frontera definitiva. ¿Vendrá todo esto de mis mommy issues? Tengo mucho que reflexionar.
El rap corre por tus venas en esa canción, aunque el pop es característico en ti. ¿Te sientes cómoda probando nuevas mezclas?
Mucho, me encanta probar qué sonido tiene más sentido con el sentimiento que quiero encarnar en cada tema y no me importa alejarme de mis referencias originales. Pero, sinceramente, la música que más disfruto es el hip hop. Me apetece mucho escribir más en esa dirección, creo que tiene un potencial cómico y teatral muy interesante.
La línea entre géneros musicales está cada vez más difuminada. ¿Le pones nombre a lo que haces o solamente te dejas fluir?
Me dejo fluir totalmente pero porque todavía estoy definiendo ‘mi estilo’ más característico, si es que lo hay. Normalmente sé lo que quiero decir y el cómo varía muchísimo durante el proceso. Tengo mucho que aprender en este aspecto.
Memento flopi es el comienzo de la debacle. ¿Cuándo oyes la palabra ‘flopear’ te erizas o tiene un punto divertido?
Uf, me aterra flopear. Tengo una relación tóxica con el fracaso porque me atrae identificarme con él simplemente para no decepcionarme cuando llega. Pero también me divierto mucho con él. Y desde lo más bajo, cuando no tienes nada que perder, es cuando mejor te lo pasas haciendo cosas. Así que, de algún modo, el éxito podría aterrarme más.
“¿Cambiaría tomar cervezas y fumar cigarrillos con mis amigos durante seis horas cada semana por una gira internacional y millones de fans? No estoy segura. Depende del día.”
¿A qué te refieres en la canción Dominación mundial con “He confundido mis ganas con ambición”?
Soy bastante defensora de soñar por soñar, sin pretensiones. Tengo muchas ganas de triunfar pero eso no significa necesariamente que quiera convertir ese deseo en una ambición. En el momento en el que se convierte en una ambición, requiere un plan de acción y deja de vivir únicamente en mi imaginación. Por eso, en Dominación mundial, Isatofu se da cuenta de que prefiere dejar que sus sueños sean solo eso, sueños. Lo contrario de lo que dijo Shia LaBeouf en aquel vídeo de 2015.
Has hecho muchas burlas en tus redes sobre la fama: el billete con tu cara, el tour mundial, etc. ¿Cómo se te ocurrió tremenda promo camp?
Salió de un modo bastante natural. El concepto central del EP estaba muy claro en mi mente y sabía que quería que saliese de la música, que formase parte de un personaje de carne y hueso. La promo la trabajé mucho con mi amigo Nico Cevallos, que es estratega y creativo y sabe muy bien lo que hace. Fue muy fácil traducir mis ideas en contenido con él, se lo agradezco profundamente.
El otro día leí que el mundo ‘nicho’ también está desdibujado, como los géneros. ¿Crees que siguen existiendo artistas nicho?
¡Sí, y más que nunca! Pero claro, quien es nicho para alguien quizás sea la artista más famosa del mundo para otra persona con un algoritmo drásticamente diferente. Todo es relativo.
Que quede claro que yo quiero el billete de 0,25, sea de nicho o de triunfo, para enmarcarlo. Guárdame uno.
Perfecto, te lo enviaré con autógrafo dedicado. En unos años será muy valioso. Gracias por todo.