Dani Dicostas vuelve a la escena con un nuevo álbum,
Amores pasajeros, donde habla del amor (como indica el título), pero no solo del romántico, sino también del amor a la amistad, a la familia y a esas pequeñas cosas cotidianas que dan sentido a la vida. En estas nueve canciones, Dani se afianza en su pop característico, que asegura querer seguir explorando en los siguientes proyectos.
Hola, Dani, después de tu entrevista con nosotros a finales de enero de 2023, volvemos a hablar contigo. En aquel momento presentabas Posdata y ahora, Amores pasajeros. ¿Cómo estás?
Me siento con muchas ganas porque ya ha pasado tiempo desde que salió Posdata. A veces no soy consciente de cómo pasa el tiempo tan rápido, pero cuando miro atrás y pienso en todo lo que he trabajado en este disco, me doy cuenta de que han sido muchos meses y mucho esfuerzo. Ahora que se acerca el momento, estoy muy ilusionada e impaciente a la vez, con esa sensación de ‘ya viene’.
Al mismo tiempo, quiero que llegue ya, pero también sé que cuando salga será el final de este proceso. Además, ya no es mi primer disco, es el tercero, y eso me hace afrontarlo con mucha ilusión y una ambición más realista. Mi deseo es que llegue al mayor número de personas posible y que puedan conectar con las canciones, pero con calma.
En Posdata comentabas que el disco giraba en torno a reflexiones amorosas vividas durante dos años marcados por una ruptura, un proceso de redescubrimiento personal y vivir en Madrid tras dejar Vigo. ¿Cuáles han sido las principales preocupaciones o pensamientos a la hora de crear Amores pasajeros?
El núcleo narrativo del disco no responde a un concepto cerrado. No es un álbum conceptual en el que las canciones están directamente conectadas y cuentan todas un mismo relato. Más bien, el espíritu del disco nace de intentar reflejar algo que me pasa mucho: tiendo a anticiparme a las cosas, incluso antes de que ocurran o de que se terminen. Hay una sensación que me acompaña siempre, que es la nostalgia prematura. Antes de tener nostalgia por algo, ya estoy pensando en lo increíble que está siendo y en que no volverá a repetirse.
Vivo muchas experiencias sabiendo que son fugaces, y eso es lo que he intentado retratar en el disco. Por eso decidí llamarlo Amores pasajeros: habla del romanticismo que le tengo a esos pequeños momentos fugaces que, al final, son los que me estimulan, los que me dan alegrías y tristezas, pero que de una forma u otra acaban siendo pasajeros. Y aunque el título pueda llevar a pensar que es un disco de amor romántico, para mí no es solo ese tipo de amor. Sí hay canciones que hablan de ese amor romántico y fugaz, pero también hay amor hacia mi casa, hacia mis amigos, hacia anécdotas que viví, que en su momento me dolieron y que con el tiempo aprendí a verlas con retrospectiva y me hicieron feliz; hay amor a la juventud y a muchas otras cosas.
En estos nueve temas sigues hablando de amor, aunque no todos se centran únicamente en ello. ¿Crees que es el tema más fácil o natural a la hora de escribir y cantar?
Siento que me resulta bastante fácil escribir desde el desamor romántico, sobre todo cuando estoy enfadada. En ese estado es cuando mejor me sale escribir. Luego, cuando estoy ya muy triste, necesito que pase un tiempo para poder tomármelo con humor y escribir una canción. El tipo de amor que más me inspira es el que nace del enfado, del ‘me has traicionado y ahora te toca sufrir’. Sin embargo, me parece más complicado escribir desde un lugar de ilusión, de felicidad, de estar conociendo a alguien… en ese momento me cuesta más escribir una canción. Aun así, en este disco hay una que habla de esa luna de miel, de cuando conoces a alguien y lo das todo por esa persona, que es Estadios. Estoy bastante contenta con ella porque me permitió abrazar algo bueno que me estaba pasando en ese momento.
Has dicho que solemos recordar la parte bonita de las cosas porque es lo que da sentido a nuestra vida. ¿Te consideras una persona nostálgica? ¿Crees que es algo positivo?
Sí, creo que es algo positivo si aprendo a gestionarlo y a canalizarlo bien. A veces la nostalgia es peligrosa porque te impide disfrutar plenamente de cosas que deberías disfrutar, ya que te adelantas a que algo malo va a pasar. En ese sentido, no es algo sano. Pero si la sabes manejar, puede ser muy bonita.
Comentabas que muchas de tus canciones las componías en tu habitación, pero que con Posdata empezaste a frecuentar más el estudio. ¿Dónde y cómo has compuesto los temas de este nuevo álbum?
Para componer, sobre todo para mi proyecto, lo que más necesito es intimidad, y normalmente la encuentro en casa. Es ahí donde aprovecho para componer. Es verdad que en Posdata muchas canciones nacieron en el estudio, junto al productor y desde otros lugares, pero este álbum surge de volver a encerrarme bastante: pasar horas y horas probando cosas y componiendo.
El disco está disponible en todas las plataformas y también en formato vinilo, algo que está muy de moda aunque no todo el mundo tenga tocadiscos. ¿Fue una decisión tuya apostar por el formato físico?
La verdad es que tuve la suerte de que tanto en Veinte, mi primer disco, como Posdata, se editaron en vinilo, así que era algo que iba a pasar. Me hace mucha ilusión porque la estética del álbum, muy afrancesada y setentera, ha hecho que el vinilo quede muy bonito y sencillo. Cuando los recibí en casa, justo antes de Navidad, ya intuía que me iban a gustar, pero al tenerlo en las manos me encantó y estoy muy contenta.
Los videoclips que acompañan al disco son muy coloridos y alegres. ¿Crees que funcionan como un statement visual y ayudan a representar el mensaje de las canciones?
Sí, en este disco trabajamos mucho toda la parte visual junto a Silvia Coca, que es la directora de arte del disco. Ella se ha encargado tanto de la fotografía de la portada como de los videoclips. Llevo trabajando con ella toda mi carrera, casi todos los videoclips los he hecho con ella. En esta ocasión, en vez de elegir tres canciones para hacer videoclip, decidimos hacer un visualizer para cada tema, y ha quedado muy bien. Aún no han salido todos, pero creo que hemos conseguido hacer algo bastante icónico y visualmente reconocible. La estética ha quedado muy lograda y siento que acaba de redondear el álbum por completo.
¿Qué proceso sigues a la hora de pensar y desarrollar la idea de un videoclip?
Con Silvia ponemos en común referencias y empezamos a desarrollar la idea a raíz de cosas que hemos visto y hacia donde me gustaría llevar el álbum. A partir de ahí, tras un par de reuniones y de todo lo que hablamos en ese primer momento, Silvia desarrolla las propuestas y me presenta ideas, y entre las dos las vamos puliendo y dándoles forma.
Si tuvieras que elegir una canción del disco, ¿cuál es la que más puede conectar con el público?
Escoger una sola canción me cuesta mucho porque todas son mis bebés. En cuanto a cuál podría llegar más al público, la verdad es que no lo tengo del todo claro. Antes de sacar los singles, hicimos varias escuchas: primero con mi familia, luego con mis amigos y después una escucha más formal, invitando a gente de medios, del equipo y de la distribuidora. Y lo curioso es que cada persona tenía una favorita diferente.
Eso me hizo sentir que todas las canciones podían funcionar y tener su trayectoria. No había unas a las que costara más entrar y otras menos. Aún así, tanto Aaron, el productor, como yo pensamos que una de las canciones con más potencial para llegar al público es Estadios, el último single que saqué.
Además, en este álbum sigues en tu línea más pop. ¿Te gustaría experimentar con otro género?
Por ahora estoy muy contenta dentro del pop. Es un género tan amplio que aún puedo abarcar muchas cosas, y siento que aún tengo muchísimo por hacer. En este disco, aunque sigue siendo pop, igual que los anteriores, lo he abordado desde un lado mucho más orgánico. El disco está prácticamente grabado todo en un estudio, con los arreglos muy cuidados. Los otros discos se iban más al synth pop y a lo electrónico, mientras que en este para mí era muy importante defenderlo desde un enfoque más orgánico. Esta idea también la quiero trasladar al directo, que de hecho he empezado a ensayar esta semana y estoy muy entusiasmada.
“Vivo muchas experiencias sabiendo que son fugaces, y eso es lo que he intentado retratar en el disco. Por eso decidí llamarlo Amores pasajeros.”
Tus grupos favoritos son ABBA y La Casa Azul. Más allá de ellos, ¿hay algún artista o grupo actual que te inspire?
Sí, totalmente. Siempre me gusta decir un referente a nivel más general y otro a nivel estatal, que son los dos grupos que más me han acompañado a lo largo de mi vida, por así decirlo. Pero, más allá de estos, en los últimos tres años he descubierto artistas que me han inspirado mucho y que me han influido en el trabajo musical que estoy haciendo. Por ejemplo, hace dos años descubrí a Djo, conecté mucho con su álbum Decide y desde entonces escucho todo lo que hace. También en estos últimos años he descubierto a Suki Waterhouse, que me ha inspirado mucho tanto a nivel estético como musical. Y, por supuesto, todo lo que están haciendo las divas del pop ahora mismo: Sabrina Carpenter, Dua Lipa o Billie Eilish, las escucho sin parar. Además, hay otros proyectos y discos que voy descubriendo porque no paro de escuchar música.
Tus dos primeros discos los publicaste con el sello madrileño El Volcán Música, y este tercero sigue el mismo camino. ¿Qué tienen de especial para que hayas seguido apostando y confiando en ellos?
Estaba en el Volcán haciendo prácticas como becaria porque estudié Publicidad y Relaciones Públicas. Fueron ellos los que me animaron a trabajar como productora y sacar mi propia música y todo acabó surgiendo de forma orgánica y natural. La verdad es que fue una experiencia muy guay porque llegué con la idea de trabajar y aprender, pero les gustaron mucho las canciones que componía y surgió la posibilidad de desarrollarme como artista. Sin tener ni idea de lo que iba a pasar, poco a poco fui dando mis primeros pasos en la música y creando mi carrera como artista.
Por ahora has confirmado dos conciertos: Madrid el 21 de febrero y Vigo el 28 de marzo. ¿Te gustaría presentar el disco en alguna otra ciudad?
Sí, seguro. Ahora estoy montando el directo y la verdad es que me encantaría poder ir al mayor número de sitios posible porque es una de las cosas que más ilusión me hace de sacar el álbum, tocarlo en directo. Estamos preparando un directo muy especial, diferente a lo que he hecho hasta ahora. Conservamos la banda pero añadimos nuevos integrantes y lo estamos replanteando todo para este disco. Además, los temas anteriores también los vamos a rehacer para el directo, así que será una propuesta distinta que me hace mucha ilusión.
Para terminar, ¿qué le dirías a alguien que no haya escuchado Amores pasajeros para animarle a hacerlo?
Diría que quien no me conozca se dé la oportunidad de escuchar las canciones. Creo que en el disco hay, como mínimo, una canción para cada persona, porque hay un poco de todo. Y espero que puedan descubrirme un poco como artista y, sobre todo, que vengan a las salas a verme.