Llevar casi veinte años de carrera musical no es fácil. En una industria como esta, los altibajos son lo común. Pero a Monsieur Periné esas dos décadas le han sentado de lujo. Sin tocar un género concreto, han conseguido encabezar listas de éxito, sumar diez nominaciones a los Grammy y Latin Grammy (con actuación incluida), grabar un Tiny Desk y publicar cinco álbumes de estudio (más las versiones deluxe). El último de la lista es Instrucciones para ser feliz, un disco que llega tras una nueva colaboración junto a La La Love You.
¿Qué persona real sería para vosotros Monsieur Periné?
Catalina: Sería alguien muy curioso, viajero, romántico y un poco excéntrico. Una persona que se sienta a hablar con desconocidos y termina bailando con ellos.
Hablando sobre vosotros, Catalina, tú estudiaste Antropología en la universidad. ¿Crees que te ayudó en algo para este proyecto?
Catalina: Muchísimo. La antropología me enseñó a escuchar historias, a observar cómo las personas viven el amor, el duelo, la alegría, etc. Creo que las canciones también son una manera de documentar lo humano. Además, me hizo enamorarme aún más de las tradiciones latinoamericanas y de la mezcla cultural.
En cambio, Santiago, de ti no sale tanta información. ¿Estudiaste o ya estabas decidido a dedicarte a la música desde siempre?
Santiago: Estudié música y siempre tuve una conexión muy fuerte con la composición y los instrumentos, pero nunca pensé que esto iba a convertirse en la vida que tenemos hoy. Todo fue creciendo muy orgánicamente, tocando, experimentando y aprendiendo en el camino.
Empezasteis con pequeñas actuaciones en bodas, eventos empresariales y cócteles. Ahora que sois más famosos, ¿volveríais a actuar en algún convite de este estilo?
Catalina: Claro, ahí aprendimos muchísimo. Las bodas son escuelas muy duras porque la gente no está necesariamente pendiente de ti y tienes que conquistarla.
Santiago: Además, tienen algo muy bonito. Estás acompañando momentos importantes de la vida de alguien. Si el contexto y la energía son correctos, ¿por qué no?
Santiago: Además, tienen algo muy bonito. Estás acompañando momentos importantes de la vida de alguien. Si el contexto y la energía son correctos, ¿por qué no?
Por la banda fueron pasando diferentes músicos por cada instrumento, pero vosotros os mantenéis desde el inicio. El cuarteto inicial se quedó en un dúo, ¿ha sido complicado para vosotros? ¿Cómo habéis llevado el proceso?
Santiago: Ha sido un proceso natural, aunque emocionalmente no siempre es fácil. Las bandas son como familias: cambian, evolucionan, se transforman.
“Creo que las canciones también son una manera de documentar lo humano”. Catalina
Es difícil encuadrar vuestras canciones en un género musical, ya que habéis experimentado con varios. ¿Con cuál os sentís más cómodos?
Catalina: Nos encanta no sentirnos atrapados en un género. La música latinoamericana ya es mezcla por naturaleza.
El primer álbum siempre suele ser el más complicado de lanzar, y más si se hace de manera independiente. Pero vosotros conseguisteis que llegara a publicarse en México, Alemania y Japón, ¿cómo? ¿Tuvo la misma acogida en el extranjero que en Colombia?
Santiago: Fue muy inesperado. Empezó a pasar algo muy bonito con internet y con personas compartiendo la música de manera muy genuina.
Catalina: Además, descubrimos que había algo universal en nuestras canciones. Aunque cantamos desde Colombia y desde Latinoamérica, las emociones conectan en cualquier idioma.
Catalina: Además, descubrimos que había algo universal en nuestras canciones. Aunque cantamos desde Colombia y desde Latinoamérica, las emociones conectan en cualquier idioma.
Vuestro álbum Caja de música fue nominado a Álbum del Año y os hizo ganar vuestro primer Latin Grammy en la categoría Mejor Artista Nuevo. ¿Qué significó para vosotros, tanto a nivel personal como profesional?
Catalina: Fue una locura. Sentíamos que todo estaba pasando demasiado rápido.
Santiago: Fue una validación muy grande para un proyecto independiente y diferente. Nos hizo entender que podíamos seguir apostándole a nuestra identidad sin tener que encajar.
Santiago: Fue una validación muy grande para un proyecto independiente y diferente. Nos hizo entender que podíamos seguir apostándole a nuestra identidad sin tener que encajar.
Al año siguiente, ese mismo álbum os llevó a los Grammy nominados y con una actuación. ¿Estabais más nerviosos por el premio o por cantar?
Catalina: ¡Por cantar! Mil veces. El escenario impone muchísimo.
Uno de vuestros mayores éxitos llegó en 2016 con Nuestra canción: siendo número uno en TikTok y número uno del Spotify Global Viral Chart. Con tanto éxito, ¿qué significa para vosotros ese tema?
Catalina: Es una canción que nos cambió la vida varias veces: primero cuando salió y años después con TikTok. Nos recuerda que las canciones tienen su propio destino. A veces uno las lanza y muchos años después vuelven transformadas.
¿Creéis que está sobrevalorada? ¿Hubieseis preferido que fuese otra canción la que se pegó en TikTok?
Catalina: No, porque las canciones escogen a la gente y no al revés. Ahora nos está pasando algo lindo con Natural, con Rawayana, que la gente se la está haciendo propia en TikTok.
Santiago: Además, gracias a esa canción muchas personas descubrieron el resto de nuestra música. Fue una puerta de entrada muy bonita.
Santiago: Además, gracias a esa canción muchas personas descubrieron el resto de nuestra música. Fue una puerta de entrada muy bonita.
2016 fue vuestro año. Y es que, a todo lo anterior, se suma una Tiny Desk. ¿Cómo surge esa oportunidad? El setlist que elegisteis fue Nuestra canción, Sabor a mí y La muerte, ¿por qué esas tres?
Santiago: Tiny Desk era un sueño. Surgió después de mucho trabajo y de que la música empezara a circular internacionalmente.
Catalina: Elegimos canciones que mostraban distintas facetas de la banda: lo romántico, lo latinoamericano, lo íntimo y lo teatral. Queríamos que fuera una experiencia muy humana y cercana.
Catalina: Elegimos canciones que mostraban distintas facetas de la banda: lo romántico, lo latinoamericano, lo íntimo y lo teatral. Queríamos que fuera una experiencia muy humana y cercana.
En 2018, Santiago decía en una entrevista que erais una banda que “no hace sencillos”, que defendíais la idea del álbum como obra. Aun así, habéis sacado varios. Contradictorio, ¿no?
Santiago: Un poco sí (risas). Pero también cambió la industria y cambiamos nosotros. Seguimos creyendo en el álbum como universo narrativo, especialmente con proyectos como Bolero apocalíptico o Instrucciones para ser feliz, pero entendimos que los sencillos también permiten dialogar con el presente de otra manera.
Vuestro anterior álbum, Bolero apocalíptico, os hizo ganar el Latin Grammy a Mejor Álbum de Música Alternativa. Dejó el nivel alto, ¿os supone eso una presión añadida con vuestro próximo trabajo?
Catalina: Más que presión, sentimos responsabilidad con nosotros mismos. Queremos seguir siendo honestos y sensibles con lo que hacemos.
Antes del álbum, salió el sencillo Las medusas no tienen corazón, una colaboración con La La Love You. ¿Cómo nace ese junte?
Catalina: Fue muy natural. Nos gustaba mucho su energía y sentimos que había un punto en común entre su frescura y nuestro universo emocional.
Fusión española-colombiana. De hecho, al principio del videoclip se ve cómo toman un avión para ir a Colombia. ¿Teníais claro que el vídeo se grabaría en vuestro país o simplemente coincidió así?
Catalina: Sí, queríamos mostrar Colombia desde un lugar cotidiano y alegre, lejos de los clichés.
Santiago: Además, la canción pedía calor, mar, colores y movimiento. Todo eso estaba ahí naturalmente.
Santiago: Además, la canción pedía calor, mar, colores y movimiento. Todo eso estaba ahí naturalmente.
Salís comiendo, paseando o en la playa mientras se alternan planos grabando la canción. Es un vídeo muy disfrutón y alegre. En cambio, la letra trata de la traición amorosa. ¿Por qué ese contraste?
Catalina: Porque así es la vida (risas). Muchas veces uno baila mientras tiene el corazón roto.
En la canción habláis de un refrán marinero que dice que “lo bello es traicionero”, ¿a qué dicho hacéis referencia?
Santiago: Más que un refrán concreto, es una idea popular: que a veces lo más hermoso también puede ser peligroso o efímero.
Acabáis de sacar álbum nuevo, ¿cómo ha sido su llegada?
Santiago: Instrucciones para ser feliz abre una etapa muy luminosa para nosotros.
Todo álbum viene de la mano de una gira. ¿En qué ciudades os gustaría tocar en España?
Catalina: Siempre soñamos con volver a España. Este verano vamos a A Coruña, Burgos, Madrid, Granada, O Grove, Cartagena y Huesca.
El año que viene es vuestro vigésimo aniversario, así que tendréis que hacer una fiesta. ¿Tenéis algo pensado? ¿Qué nuevos proyectos nos podéis adelantar?
Catalina: Queremos celebrarlo haciendo música, viajando y reuniéndonos con la gente que nos ha acompañado todos estos años. Vamos a celebrarlo a lo grande.
Santiago: Nos gustaría hacer algo muy especial en vivo, quizá colaboraciones, invitados y revisitar canciones antiguas desde una nueva mirada. Sentimos que apenas estamos comenzando.
Santiago: Nos gustaría hacer algo muy especial en vivo, quizá colaboraciones, invitados y revisitar canciones antiguas desde una nueva mirada. Sentimos que apenas estamos comenzando.
