Excitante, explosivo y repleto de fusiones con diferentes géneros musicales, el sonido del disco también nos plantea un viaje. La primera canción, Malas lenguas, nos transporta hasta las primeras tomas de contacto de Juicy con las música flamenca en Sevilla, y la última del álbum, Tocando mi cuerpo, recuerda al sad trap con el que, hasta la fecha, relacionábamos a la artista. Y es que PTSD salió el mismo día que el videoclip de Rendez-vous (cuando es de noche) donde la artista disecciona un corazón en una especie de ritual con un puñal en mano y sentada en un altar a lo Tomb Raider.

Juicy Bae
Cambio de piel
Excitante, explosivo y repleto de fusiones con diferentes géneros musicales, el sonido del disco también nos plantea un viaje. La primera canción, Malas lenguas, nos transporta hasta las primeras tomas de contacto de Juicy con las música flamenca en Sevilla, y la última del álbum, Tocando mi cuerpo, recuerda al sad trap con el que, hasta la fecha, relacionábamos a la artista. Y es que PTSD salió el mismo día que el videoclip de Rendez-vous (cuando es de noche) donde la artista disecciona un corazón en una especie de ritual con un puñal en mano y sentada en un altar a lo Tomb Raider.
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