Versátil y brillante. Así podría definirse una industria del desarrollo español que ha crecido a la sombra de las grandes cunas del videojuego como Japón y Estados Unidos. No es sencillo hacerse un hueco entre gigantes, pero el talento estatal ha demostrado más de una vez no tener techo. Lo ha hecho contracorriente y, en ocasiones, entre injusticias. La última, en Ubisoft Barcelona, partícipe del exitoso Assassin’s Creed Black Flag Resynced y cuya recompensa tras años de trabajo será un ERE de cincuenta y un despidos. Es la viva imagen de unos tiempos convulsos en los que no se nos ocurre mejor reivindicación que poner en valor el videojuego español y cómo ha traspasado fronteras. Por eso, hoy destacamos cinco videojuegos que, desde un prisma u otro, han mostrado el potencial que tienen las personas en este país.
Metroid Dread: el impacto mediático | MercurySteam
Cuando se habla de juegos de grandes sagas, no se puede olvidar Metroid Dread, su intrincado mapeado espacial y su pulido plataformeo lateral. MercurySteam, con sede en Madrid, se encargó de traer de vuelta a Samus Aran en una de las mejores entregas de la popular serie de Nintendo.
Quienes ya habían desarrollado títulos como Castlevania: Lords of Shadow o Metroid: Samus Returns publicaban en 2021 su obra de mayor repercusión, superando los tres millones de copias vendidas y con una nota de ochenta y ocho en Metacritic.
Yuppie Psycho: la grandeza de lo experimental | Baroque Decay
Pero no todo es llenar escaparates, porque es tras ellos donde habitan los universos más impensables. Lejos de los focos también hay espacio para equipos que, sin apenas medios y con la creatividad como único recurso, traen obras de culto que prevalecen en el tiempo. Baroque Decay es un humilde equipo a caballo entre Galicia y Francia que ya en su momento dio vida a El Conde Lucanor. Pero fue en Yuppie Psycho donde rindieron culto a lo diferente allá por 2019. Envueltos por un carismático apartado artístico, aventura gráfica y survival horror conviven entre impresoras, rutinas y despachos en lo que se convierte en todo un viaje por la psique humana.
Deadlight: una luz en la oscuridad | Tequila Works
Ubisoft Barcelona no es la primera damnificada a manos de una matriz en la espiral de autodestrucción que viene atravesando la industria, y en el caso de Tequila Works, el desenlace fue trágico. El estudio creador de títulos como RiME presentó su ópera prima, Deadlight, en 2012. En ella exploraba cómo se comportan las personas cuando su supervivencia está en juego. Lo hacía desde una perspectiva más dinámica, representándolo desde la acción lateral y la crudeza en la costa oeste de unos Estados Unidos postapocalípticos, devorados por las Sombras. Así es como se llamaba a los zombies en su mundo.
Fue un presagio casi simbólico del anuncio de cierre del estudio, que tuvo lugar en 2025. Ocurrió tras el cese de las inversiones por parte del gigante chino Tencent, que había adquirido el setenta por ciento del estudio en 2022. Por suerte, la creatividad siempre se abre paso, y extrabajadores senior del equipo están ya inmersos en Tuned In, de Vercors Games, el proyecto recién anunciado en el que están trabajando actualmente.
Gris: una caricia al alma | Nomada Studio
Porque siempre hay algo a lo que aferrarse. Y en medio de la vorágine de adquisiciones, proyectos faraónicos y juguetes rotos de grandes compañías, existen también reductos de paz. Gris, de la desarrolladora barcelonesa Nomada Studio, es uno de ellos. Bañado por un exquisito acabado artístico y visual, bajo la dirección creativa del tarrasense Conrad Roset, es la expresión última de cómo la delicadeza y la fragilidad pueden tener doble filo. Pero ante la inseguridad y la duda, a veces solo se trata de seguir avanzando, con pies de plomo pero con paso firme.
Gris habla de superación y de conflictos internos que desde fuera no se alcanzan a comprender. Por eso no hay mejor forma de contarlo que desde la sensibilidad del arte. Tras el éxito del título, en 2024 se lanzaría Neva, fiel al estilo del estudio en un nuevo viaje igual de cautivador.
Blasphemous: homenaje a una cultura | The Game Kitchen
Al final lo que importa es el camino. No importa tanto el qué como el cómo. Y es en ese trayecto desde la génesis hasta el clímax donde es de obligada mención el Penitente. The Game Kitchen logró con Blasphemous romper todos los moldes y dejar su huella a través del folclore español y la Semana Santa. El simbolismo del culto religioso impregna una senda de redención que encarna a las mil maravillas el concepto de metroidvania: plataformas, diseño de niveles adictivo, backtracking, un pixel art único y trazos de soulslike hicieron de este un título globalmente aclamado.
Tras su lanzamiento en 2019 y más de cinco millones de copias vendidas, es actualmente uno de los mayores éxitos comerciales del panorama estatal. Sin etiquetas, carente de complejos y con las raíces y la tradición española como orgulloso hilo conductor, llegaría en 2023 una secuela no menos relevante.
Contra viento y marea
La lista sería interminable, pero las conclusiones son las mismas: en un ecosistema voraz se sobrevive con propuestas únicas. La ambición desmedida se combate persistiendo. Y el valor se cultiva creando. Podrá haber obstáculos y piedras en el camino, pero el talento del videojuego español, plenamente capaz y resiliente como ninguno, jamás debería ser puesto en duda.
