En un momento en el que la cultura se consume a golpe de reels de quince segundos que se olvidan a los tres minutos, también aparecen perfiles que deciden hacer todo lo contrario: frenar, desempolvar el escáner y ponerse a rescatar revistas físicas. Eso es exactamente lo que hacen María y Tomás en TheFolio, un proyecto que nació como una obsesión personal por coleccionar papel y que se está convirtiendo en una comunidad digital adicta a la moda, lo vintage y la cultura que vale la pena. Desde números míticos de The Face o 032c hasta editoriales olvidadas de los noventa y los dos mil, en su cuenta no hay nostalgia vacía, sino ganas reales de entender por qué una imagen funcionaba entonces y sigue haciendo ruido ahora.
Hablamos con ellos sobre cómo se construye un archivo de verdad (más allá de subir cuatro fotos bonitas a Instagram), los trucos para cazar joyas en Wallapop o Vinted, su devoción por la dirección de arte y la constante negociación para divulgar sin que el algoritmo les coma el terreno. Pasen y lean.

¿Podríais presentaros para quien todavía no conozca el proyecto?
Somos María y Tomás, y juntos tenemos TheFolio, donde compartimos de forma digital todo aquello que tenemos en nuestro archivo.
Detrás de un gran archivo siempre hay una obsesión personal. ¿Cómo y por qué nace TheFolio?
María: Yo empecé a comprar revistas habitualmente allá por 2016, aunque en esa época solo compraba Vogue España y poco más, básicamente porque era lo que había en el quiosco de mi pueblo. Luego, en 2018, cuando me mudé a Barcelona para estudiar Periodismo, ya di el salto a cosas distintas. Las cuatro primeras revistas de mi colección fueron dos de L'Officiel España y dos de Dazed & Confused, y las compré en el quiosco del Fnac del Triangle (que en paz descanse) en 2018.
Ya en 2022, en cuanto me mudé a Madrid, me lo tomé más en serio y empecé a comprar a conciencia. En Madrid también conocí a Tomás y lo metí de lleno en este mundo, vamos, que ya no era yo sola comprando, sino que éramos dos. Aunque lo que es coleccionar como tal, empezó hará unos dos o tres años. Un día, bicheando por Wallapop, me compré un número de Dazed & Confused de 2006 con Sofia Coppola en la portada. A partir de ahí fue un no parar de comprar. Llegó un momento en el que veíamos que teníamos tantas cosas y tan chulas que nos daba pena no compartirlo. Y así fue como nació TheFolio.
Ya en 2022, en cuanto me mudé a Madrid, me lo tomé más en serio y empecé a comprar a conciencia. En Madrid también conocí a Tomás y lo metí de lleno en este mundo, vamos, que ya no era yo sola comprando, sino que éramos dos. Aunque lo que es coleccionar como tal, empezó hará unos dos o tres años. Un día, bicheando por Wallapop, me compré un número de Dazed & Confused de 2006 con Sofia Coppola en la portada. A partir de ahí fue un no parar de comprar. Llegó un momento en el que veíamos que teníamos tantas cosas y tan chulas que nos daba pena no compartirlo. Y así fue como nació TheFolio.
El término archivo se ha vuelto increíblemente popular en redes estos últimos meses. ¿Qué diferencia a un verdadero archivista de moda de alguien que simplemente postea imágenes bonitas de los años 90?
Tomás: Creo que la mayor diferencia está en el método de curación de cada proyecto. No es lo mismo publicar, como dices, imágenes atractivas de los 90 simplemente porque las has visto en mil sitios, que entender de verdad por qué una imagen resulta interesante, conociendo su historia y su impacto en lugar de dejarte llevar por las modas. Creo que ahí es donde marcamos la distancia.
Vivimos en una era donde la moda se consume en vídeos de 15 segundos. Sin embargo, en vuestro perfil reivindicáis la fotografía editorial reposada, el papel y el escáner. ¿Por qué cada vez rechazamos más lo digital y queremos volver ‘a lo de antes’? De las cámaras digitales a los iPods, y de ahí hasta vuestro archivo.
María: Vivimos en una época en la que nos bombardean todo el rato con imágenes y creo que cada vez estamos más cansados de eso. Al final, la inspiración solo surge cuando te paras a observar y analizar las cosas con calma, ¿no? Cuando te haces preguntas sobre el porqué, el cuándo y el cómo. Yo creo que la inspiración nace de ahí, no de ver catorce vídeos en medio minuto.
Tomás: También el factor nostalgia hace mucho, como que el ser humano siempre tiene esa idea de que antes se vivía mejor o se hacían mejor las cosas, aunque no sea necesariamente así siempre. A todo el mundo le gusta revivir o volver a ver las cosas positivas del pasado, sea para apreciarlas con tu mentalidad actual o, simplemente, para volver a sentirte como en equis momento de tu vida.
Tomás: También el factor nostalgia hace mucho, como que el ser humano siempre tiene esa idea de que antes se vivía mejor o se hacían mejor las cosas, aunque no sea necesariamente así siempre. A todo el mundo le gusta revivir o volver a ver las cosas positivas del pasado, sea para apreciarlas con tu mentalidad actual o, simplemente, para volver a sentirte como en equis momento de tu vida.

De igual manera, uno de los statements de vuestro proyecto es la pausa. ¿Creéis que es muy difícil luchar contra la inercia del algoritmo? ¿Cómo lo hacéis vosotros?
María: Sí, pero yo soy de las que piensan que si no puedes contra el algoritmo, únete a él; es un poco por eso por lo que hacemos reels. Es imposible a día de hoy no hacerle caso al algoritmo, más que nada porque, si no, nadie va a ver tu contenido, y al final nuestro propósito con TheFolio es la divulgación. Si tenemos que jugar con él para llegar a más personas, pues lo vamos a hacer. Quiero decir, al final la clave está en hacer vídeos lo suficientemente interesantes para que la gente interactúe con ellos y luego se quede para poder ver el resto de las cosas que vamos subiendo.
Tomás: No se puede luchar contra el algoritmo porque no depende de nosotros. Lo que sí depende de nosotros es hacer vídeos que aporten algo interesante, con los que la gente pueda aprender o descubrir cosas nuevas y que a nosotros nos obsesionan.
Tomás: No se puede luchar contra el algoritmo porque no depende de nosotros. Lo que sí depende de nosotros es hacer vídeos que aporten algo interesante, con los que la gente pueda aprender o descubrir cosas nuevas y que a nosotros nos obsesionan.
Vuestro archivo está en constante crecimiento, ¿cómo es el proceso de búsqueda para TheFolio?
Tomás y María: Tenemos nuestros sitios de confianza para comprar revistas más actuales e internacionales, como La Boutique de la Prensa o Paperground. En cuanto a lo vintage, usamos Vinted y Wallapop, sabiendo muy bien cómo encontrar lo que queremos con algunos truquitos que hemos aprendido con los años.
¿Y cómo definiríais vuestro proceso de curaduría? ¿Hay algo especial que os pirre?
Tomás y María: Somos dos perfiles distintos y al final eso hace que nos complementemos muy bien a la hora de curar. Ambos diríamos que nuestro proceso empieza en cuanto compramos una revista y nos sentamos a mirarla, leerla y analizarla con calma; de ahí empezamos a marcar con post-it todo aquello que nos parece interesante para escanearlo. Luego, de los scans, ya vemos un poco qué podemos y qué no podemos sacar en Instagram, y cuál es el mejor momento para hacerlo.
Tomás: Yo me considero un perfil más visual; me gusta fijarme en la importancia de las propias imágenes por encuadre, color o la maquetación de las páginas y las tipografías que se usan.
María: Por otra parte, yo me fijo más en los nombres, en la información y en contextualizar un poco por qué algo es relevante o no lo es para su época. Por ejemplo, en The Face de junio de 1998 vimos que había una editorial fotografiada por Mario Testino con estilismo de Carine Roitfeld que hablaba de fútbol. Ya por la gente que está en los créditos sientes que es importante, pero claro, en 1998 hubo mundial, y de ahí el porqué de la editorial. Y el hecho de que justo ahora estemos en año de mundial hace que esta editorial se sienta súper actual, sobre todo porque este mundial es, de largo, el que más relación ha tenido con el mundo de la moda, sea por los looks de los futbolistas, por todas las editoriales que han salido o por todas las marcas que han estado aprovechando el evento.
Tomás: Yo me considero un perfil más visual; me gusta fijarme en la importancia de las propias imágenes por encuadre, color o la maquetación de las páginas y las tipografías que se usan.
María: Por otra parte, yo me fijo más en los nombres, en la información y en contextualizar un poco por qué algo es relevante o no lo es para su época. Por ejemplo, en The Face de junio de 1998 vimos que había una editorial fotografiada por Mario Testino con estilismo de Carine Roitfeld que hablaba de fútbol. Ya por la gente que está en los créditos sientes que es importante, pero claro, en 1998 hubo mundial, y de ahí el porqué de la editorial. Y el hecho de que justo ahora estemos en año de mundial hace que esta editorial se sienta súper actual, sobre todo porque este mundial es, de largo, el que más relación ha tenido con el mundo de la moda, sea por los looks de los futbolistas, por todas las editoriales que han salido o por todas las marcas que han estado aprovechando el evento.
Entiendo que acudís mucho al archivo, sobre todo para ir lanzando contenido en vuestras redes. ¿Hay directores creativos o fotógrafos que se repiten más de lo habitual en vuestra colección?
Obvio. Al final hay directores creativos, fotógrafos o estilistas que están más ligados a ciertas publicaciones porque trabajan más con ellas. Juergen Teller, por ejemplo, colabora muchísimo con System o W, entre otras (aunque en verdad Juergen Teller está en todos lados actualmente). Lo mismo pasa con Annie Leibovitz, que está súper atada a Vogue, o con Mario Testino en los noventa, que trabajaba un montón con The Face. Al final es inevitable que se repitan.
Y, yendo por ahí, si tuvierais que elegir tres directores creativos o fotógrafos que definan perfectamente el ADN visual de TheFolio, ¿quiénes serían y por qué?
María: Terry Richardson, si separamos el arte del artista. Dos de mis portadas favoritas de toda nuestra colección las ha fotografiado Terry, que son la portada de Love Spring/Summer 2011 con Justin Bieber y la Purple Spring/Summer 2010 de Lindsay Lohan representando a Jesucristo. Esas fotos las vi por primera vez en Tumblr cuando tenía diez u once años. Creo que es un fotógrafo muy icónico de la época de finales de los 2000 y principios de los 2010, que al final es, junto a los noventa, de mis épocas favoritas en cuanto a moda. Después yo diría también Mel Ottenberg, quien está haciendo actualmente un trabajo increíble como director de Interview, y fue también director de moda en 032c y Purple, que son dos de nuestros títulos fetiche, por así decirlo.
Tomás: Mike Meiré tiene que estar en esta conversación también. A mí me parece una de las figuras más importantes del diseño editorial de vanguardia, siendo director de arte y diseñador de varias publicaciones que nos encantan como 032c, A Magazine Curated By o Interview, entre otras. Tiene una identidad muy marcada, pero sabe trabajar en cada proyecto potenciando los requisitos visuales de cada publicación. Es como un ente invisible que afecta a toda la publicación y que considero que me ha inspirado mucho a la hora de pensar en el diseño de TheFolio.
Tomás: Mike Meiré tiene que estar en esta conversación también. A mí me parece una de las figuras más importantes del diseño editorial de vanguardia, siendo director de arte y diseñador de varias publicaciones que nos encantan como 032c, A Magazine Curated By o Interview, entre otras. Tiene una identidad muy marcada, pero sabe trabajar en cada proyecto potenciando los requisitos visuales de cada publicación. Es como un ente invisible que afecta a toda la publicación y que considero que me ha inspirado mucho a la hora de pensar en el diseño de TheFolio.
¿Todavía tenéis esa revista, fanzine o catálogo que todavía estáis buscando y que se os resiste? ¿Nos decís cuál de cada uno?
María: Para mí es la primera portada de Kate Moss para el número de mayo de 1990 de The Face. Aunque, sí que es verdad, creo que es una portada que nunca voy a encontrar, porque rara vez se vende y, si se vende, suele ser súper cara. Debería pasar alguna especie de milagro para que ese número termine en nuestra colección.
Tomás: Para mí sería la 032c de retrospectiva de Raf Simons de invierno de 2014/15. Una portada icónica con uno de mis diseñadores favoritos y muy difícil de conseguir actualmente.
Tomás: Para mí sería la 032c de retrospectiva de Raf Simons de invierno de 2014/15. Una portada icónica con uno de mis diseñadores favoritos y muy difícil de conseguir actualmente.
En vuestro archivo podemos encontrar volúmenes de diferentes años, pero en especial de los noventa y dos mil. Sabemos un poco el porqué, pero queremos saber vuestra opinión: ¿por qué creéis que estos años siguen siendo el Santo Grial de la inspiración todavía hoy en día?
Tomás: Al final es la época dorada de la moda y el diseño editorial. Se nota mucho la evolución desde los 80, donde todo estaba más enfocado a los textos y artículos, dejando las editoriales en un segundo plano, y la diferenciación con lo más actual, que está demasiado enfocado en imágenes y caras conocidas. Podemos decir que entre los 90 y los 2000 (y también principios de los 2010) estaba el mix perfecto entre buenos textos e imágenes impactantes que habitan en nuestra memoria.
¿Qué fórmula os gustaría que se repitiera de esos años en los medios, la publicidad y el enfoque de lo que se hace hoy en día?
María: La creatividad, el storytelling (y los budgets), tanto en las publicidades como en las editoriales. Creo que eso se ha perdido mucho, sobre todo en publicidad. Me da la sensación de que muchas veces las fotos ya no cuentan historias, sino que son fotos para mostrar el look de la marca que ha cedido la ropa o que patrocina la editorial. Aunque debo decir que hay cosas muy interesantes hoy en día, si lo miramos en conjunto, especialmente en lo que son títulos o marcas más mainstream.
Ya por último, ¿hacia dónde se dirige TheFolio? ¿Tenéis en mente saltar del feed de Instagram a proyectos físicos? O, si todavía no, decidnos qué os gustaría hacer.
Nos gustaría poder hacer algún tipo de charla o un club de lectura donde compartir revistas, pero son ideas muy verdes que aún no nos vemos capaces de desarrollar.

