En estos momentos que vivimos, tan complicados a nivel sociopolítico, la academia peca a veces de una clara problemática con respecto a lo colectivo: la separación de las realidades de la clase trabajadora, jerarquías incompatibles con las luchas, y menosprecio a otras formas de militancia. Por fortuna, existen figuras como La Calva Tatuada, que con su particular bagaje propone en sus redes reflexiones con un estilo único que une sarcasmo, lenguaje combativo y una brillante dialéctica.
Carlos Ramírez, nacido y criado en Barcelona (distrito de Nou Barris) es, además, profesor y escritor, y una de las voces más representativas de la articulación sobre el momento vital que componen vivienda, gentrificación, turistificación y política urbana. Acaba de publicar la novela BarcelonAventura (Montena, 2026), en la que utiliza la sátira para reflexionar sobre estos cambios sociales y urbanos de la ciudad de Barcelona, siguiendo la misma línea crítica que caracteriza sus publicaciones en redes, y exportando sus experiencias como persona de clase obrera xarnega.
La presencia de la cultura pop y camp en sus propuestas nos hace ver cómo los relatos audiovisuales pueden ser fundamentales para fomentar la conciencia de clase, pero también para afinar impresiones sobre mundos tan aparentemente dispares como son el fútbol masculino, la lucha LGTBIQA+ y el rol de la mercantilización. En sus redes ha expresado que su alter ego nació como una necesidad de desahogarse tras vivir de primera mano los efectos del turismo masivo y la subida de alquileres en el barrio de la Sagrada Familia; algo que actualmente es clave para entender cómo este fenómeno se extiende por todo el país.
Y es que tal como ocurre en la novela, aborda casi cualquier situación cultural desde una lectura de clase y anticapitalista. La divulgación rara vez deja monumentos; deja semillas. En ellas habita la importancia de figuras como La Calva Tatuada, capaces de convertir la cultura en un lugar de encuentro. Su obra acerca ideas y conciencias con la paciencia docente y la intuición artística. En tiempos de polarización y consumo instantáneo, reivindica que pensar también puede ser un acto bello y que la conciencia de clase, cuando encuentra las palabras adecuadas, deja de ser un concepto para convertirse en una experiencia compartida y revolucionaria.
En esta entrevista repasamos la importancia del humor como lenguaje político, la crisis que atraviesa la democracia representativa, la figura del "influencer", los retrocesos en derechos sociales, de los que nos advierte, o la injusta imagen que tenemos de las generaciones más jóvenes.

Hola Carlos, ¿qué tal? ¿Cómo estás llevando el verano?
Bieeen pero con mucho calor, otro verano más batiendo récords de temperaturas oleee… (ecoansiedad)
Acabas de publicar BarcelonAventura, tu primera novela, que ya va por la segunda edición. En ella, el humor asume una manifestación política para reflejar las consecuencias que vive la ciudad de Barcelona debido a la gentrificación. ¿Cómo surge la idea de escribir esta historia?
Pues dos chicas majísimas de la editorial Penguin Random House se pusieron en contacto conmigo porque les molaban mis vídeos y querían producir un libro acorde con mi discurso y mi contenido en redes. Estuvimos barajando diferentes propuestas hasta que un día hice un vídeo imitando a una expat en Barcelona ridiculizándola y exagerando mucho a modo de crítica social y sátira. Les moló el vídeo y decidimos tirar el libro por ahí.
Para llevarlo a cabo propones un planteamiento muy cinematográfico: en el texto de la editorial se lee lo que podría ser la sinopsis de una fabulosa película. Me hace pensar en fenómenos culturales como Emily in Paris, Eat Pray Love o incluso The White Lotus, en cuanto referencias más internacionales. Pero en el libro también aparecen otras referencias de nuestra cultura y de la cultura de la ciudad de Barcelona. ¿Cómo diste forma a esa identidad local en la ficción?
Que el libro tuviera lugar en Barcelona para mí era importante porque yo soy de ahí y todo lo que hago en redes es para denunciar la gentrificación que sufre mi ciudad, oficialmente la más masificada del mundo, y que conozco de cerca los efectos que esto produce. Evidentemente no es la única ciudad que sufre la gentrificación y por eso me gustaría que personas de otras ciudades se sintieran identificadas y removidas por lo que cuento. Las referencias que salen en el libro vienen de mi experiencia como persona de clase obrera xarnega que vive en la periferia, que no habla un catalán perfecto y que se siente relegado a un segundo plano por las administraciones. Para construir esa identidad local también jugamos con otras partes de la ciudad míticas como las palomas de plaza Catalunya o las ratas del metro para simbolizar la unión de todos los entes que forman la ciudad contra la especulación y la gentrificación.
¿Crees que la sátira puede convencer a quien no piensa como tú o solo sirve para reforzar a quienes ya están de acuerdo? ¿Ashley es una villana o simplemente alguien que participa en un sistema que la beneficia?
Creo que la sátira es el último cartucho para conseguir la empatía del adversario. El humor y la exageración a simple vista pueden parecer recursos humorísticos banales para las que ya estamos convencidas pero si rascas, detrás de cada broma, de cada exageración, hay una experiencia, un miedo, una decepción o un sueño. Evidentemente el objetivo es convencer y cambiar las cosas. Hay muchas estrategias para conseguir (o intentar) ese cambio, que cada una utilice la que sienta más cómoda y más efectiva. Yo en general me siento cómodo con el humor, es como más conecto con las personas.
Ashley es la figura del privilegio, de quien tiene una mirada egocéntrica individualista y siente que el sistema debe estar a su servicio. No se plantea las consecuencias de sus acciones más allá de ella y su entorno. ¿Eso la convierte en villana? No creo que entrar en cuestiones morales de fondo encaje en este debate ni en mi discurso. Yo no me planteo si la gente hace lo que hace por maldad, ni si existe tal cosa, lo que sé es que hay acciones que tienen efectos muy negativos para la clase obrera y quienes las hacen se convierten automáticamente en el adversario hasta que dejen de participar en esta relación de opresión. Ser villanos o no es su elección supongo, jaja.
Ashley es la figura del privilegio, de quien tiene una mirada egocéntrica individualista y siente que el sistema debe estar a su servicio. No se plantea las consecuencias de sus acciones más allá de ella y su entorno. ¿Eso la convierte en villana? No creo que entrar en cuestiones morales de fondo encaje en este debate ni en mi discurso. Yo no me planteo si la gente hace lo que hace por maldad, ni si existe tal cosa, lo que sé es que hay acciones que tienen efectos muy negativos para la clase obrera y quienes las hacen se convierten automáticamente en el adversario hasta que dejen de participar en esta relación de opresión. Ser villanos o no es su elección supongo, jaja.
De hecho, recientemente se ha anunciado la serie La vida Barcelona, una producción de los Países Bajos que tira del lore de Emily in Paris, o incluso de Vicky Cristina Barcelona para seguir romantizando esta idea de Barcelona como ciudad a la que mudarse a vivir “aventuras”. ¿Para cuándo la contra-serie? ¿Te has planteado seguir escribiendo?
Me encantaría poder hacer más cosas para seguir defendiendo mi ciudad de la gentrificación. Explorar otros formatos. Las producciones audiovisuales siempre me han llamado la atención por ser tan gráficas y cercanas, creo que consiguen la empatía del público muy fácilmente y sería una buena herramienta para incorporar a la lucha contra la gentrificación.
De hecho, ya hay series que lo han puesto en práctica como Ravalear y están dando sus frutos en generar esta conciencia colectiva de ciudad, de clase obrera, que te comentaba antes. Ayudan a identificar al adversario y las dinámicas capitalistas que lo motivan a operar así. Eso sienta el precedente para una clase obrera organizada y menos susceptible a discursos distractivos de la extrema derecha. Así que sí, necesitamos más producciones audiovisuales con perspectiva de clase y si me lo ofrecen yo la escribiría encantado. Sería chulísima y divertidísima seguro :p
De hecho, ya hay series que lo han puesto en práctica como Ravalear y están dando sus frutos en generar esta conciencia colectiva de ciudad, de clase obrera, que te comentaba antes. Ayudan a identificar al adversario y las dinámicas capitalistas que lo motivan a operar así. Eso sienta el precedente para una clase obrera organizada y menos susceptible a discursos distractivos de la extrema derecha. Así que sí, necesitamos más producciones audiovisuales con perspectiva de clase y si me lo ofrecen yo la escribiría encantado. Sería chulísima y divertidísima seguro :p
Ahora mismo, no parece que la turistificación vaya a parar; no solo está desbordada en ciudades como Barcelona o Málaga (desde la que te escribo) sino que se extiende a gran parte de la geografía española. ¿Crees que se puede ver la luz al final del túnel con respecto a este tema? ¿Qué crees que necesitamos para ello?
Es un túnel muy largo, yo creo que ahora lo importante no es ver la luz sino empezar a andar hacia ella. Venimos de unas décadas de bipartidismo posfranquista donde las élites han mandado desde despachos y han jugado con los políticos como han querido. Han hecho mucho dinero y muchas leyes que van a costar mucho cambiar. La economía de este país lleva décadas en una dirección parasitaria con su clase obrera y servicial con la Unión Europea y reconducir eso va a costar tiempo y esfuerzo. Soy optimista porque no tenemos otra opción, la resignación ni me la planteo. Ahora necesitamos organizarnos, construir la identidad colectiva, una base sólida desde la que empezar a diseñar una alternativa a todo este disparate capitalista. Es más fácil decirlo que hacerlo pero que nunca nos quiten la esperanza porque hemos conseguido cosas y lo vamos a seguir haciendo. No hay otra.
Yo creo que los primeros pasos van a ser cortar el vínculo con la clase política que es la que ha permitido que las cosas hayan escalado hasta donde estamos ahora. No puedo culpar al capitalismo ni a sus organismos de agresivos porque son su naturaleza, su fundamento, pero sí puedo culpar a los representantes públicos por no haber puesto límites a cambio de vete a saber qué corruptela. Esta democracia representativa ha tocado techo, creo que estamos viendo el colapso del régimen del 78 y las carencias que tuvo esa “transición”. La socialdemocracia del siglo pasado ya no convence, lo estamos viendo también en otros países. Necesitamos otra alternativa, otras maneras de decidir y organizarnos, pasando de pasadas fórmulas personalistas de “el candidato perfecto”. Creo que toca construir una candidatura plural, abierta y participativa. Desde luego no será perfecta, tendrá fallos y recibirá muchísimos ataques del sistema y las élites pero es la única manera de avanzar, y cuantas más seamos en esa alternativa, más fuerte será. Hay que mantenerse perseverante.
Yo creo que los primeros pasos van a ser cortar el vínculo con la clase política que es la que ha permitido que las cosas hayan escalado hasta donde estamos ahora. No puedo culpar al capitalismo ni a sus organismos de agresivos porque son su naturaleza, su fundamento, pero sí puedo culpar a los representantes públicos por no haber puesto límites a cambio de vete a saber qué corruptela. Esta democracia representativa ha tocado techo, creo que estamos viendo el colapso del régimen del 78 y las carencias que tuvo esa “transición”. La socialdemocracia del siglo pasado ya no convence, lo estamos viendo también en otros países. Necesitamos otra alternativa, otras maneras de decidir y organizarnos, pasando de pasadas fórmulas personalistas de “el candidato perfecto”. Creo que toca construir una candidatura plural, abierta y participativa. Desde luego no será perfecta, tendrá fallos y recibirá muchísimos ataques del sistema y las élites pero es la única manera de avanzar, y cuantas más seamos en esa alternativa, más fuerte será. Hay que mantenerse perseverante.
¿Cómo te sientes con respecto al concepto de influencer? Es un término que se ha mantenido pero que quizás no refleja el trabajo que hacéis muchos profesionales en redes, como es tu caso. En las tuyas encontramos un espacio de reflexión y pedagogía cultural y política.
No me gusta NADA ese concepto, tengo conflicto. No hago nada que no hagamos todos en nuestras vidas, solo que yo lo grabo y lo subo a internet. Todos pensamos y nos formamos opiniones de cosas que pasan a nuestro alrededor. Yo he crecido en la era digital y al no tener muchos amigos de adolescente siempre me he refugiado mucho en internet. Para mí fue un lugar seguro donde conectar con otras personas, explorar y desarrollar partes de mí. Creo que es una herramienta con mucho potencial para compartir opiniones y generar esa base de conocimiento común que nos enriquece y usarla a nivel político para lo que te decía de construir esa alternativa anticapitalista. En los últimos años internet ha perdido esas sinergias para convertirse en otro escenario más del capitalismo donde personas con más privilegio (influencers) nos muestran constantemente a lo que debemos aspirar para que eso se traduzca en ganancias para los poderes económicos que hay detrás de esos influencers.
La gente ya no sube cosas a sus redes sociales, ahora somos sujetos pasivos que entramos en la rueda de ir pasando vídeos, consumir contenido, rol de espectador, cada vez más viciado, haciendo que la rueda del capital siga girando. Nada que ver con cómo eran las redes sociales antes, hablo de tuenti, fotolog, etc, la gente compartía sus fotos, su vida, sus reflexiones. No había rangos, ni clases, solo había momentos, relato, humanidad, conexión. Con lo que hago intento volver al internet de antes, al compartir y mostrar vulnerabilidad y realidad en un entorno donde abundan cada vez más los bots, la inteligencia artificial y la performatividad. Al final es lo que más busca la gente, autenticidad.
La gente ya no sube cosas a sus redes sociales, ahora somos sujetos pasivos que entramos en la rueda de ir pasando vídeos, consumir contenido, rol de espectador, cada vez más viciado, haciendo que la rueda del capital siga girando. Nada que ver con cómo eran las redes sociales antes, hablo de tuenti, fotolog, etc, la gente compartía sus fotos, su vida, sus reflexiones. No había rangos, ni clases, solo había momentos, relato, humanidad, conexión. Con lo que hago intento volver al internet de antes, al compartir y mostrar vulnerabilidad y realidad en un entorno donde abundan cada vez más los bots, la inteligencia artificial y la performatividad. Al final es lo que más busca la gente, autenticidad.

Vivimos momentos difíciles, en todo el mundo, pero también en nuestro país. Algunos de tus vídeos más recientes hablan sobre el racismo que está tan presente en la clase mediática de nuestro país. Mirando el panorama político actual se te encoge el estómago viendo algunos discursos extremos ¿Crees que estamos avanzando en cuestiones como el racismo, la homofobia o el machismo, a nivel general en la sociedad?
Para nada, estamos retrocediendo, y tiene sentido. Yo creo que es cíclico, venimos de unos años de #metoo, George Floyd y todo el movimiento Black Lives Matter. Aquí en nuestro país el “hermana yo sí te creo”, movilizaciones masivas del 8M. Gran parte de la sociedad avanzó mucho y eso despertó la respuesta reaccionaria. Al ver que con todos estos avances las condiciones materiales de la clase obrera siguen empeorando por las políticas neoliberales de los gobiernos, la gente cree que volviendo a “los valores tradicionales” mejorarían las cosas. Es un espejismo, es una distracción financiada por las élites, les interesa tenernos divididas, y difundida por el sector más rancio y reaccionario de la sociedad, los del discurso de odio. Es por eso que todos los avances en materia social que impulsemos siempre tienen que ir con perspectiva de clase, anticapitalistas, es la manera de ir al fondo de la cuestión.
En otro de tus reels recientes hablas de la dificultad en la que te encuentras a veces a la hora de defender ciertas ideas – principalmente de clase obrera- en el panorama político de Cataluña. Me resulta muy interesante tu opinión sobre el estado del entendimiento entre posiciones distintas dentro de la comunidad autónoma bajo tu perspectiva. Desde fuera, otros lugares del país, a veces lo que recibimos es la idea de que existe una polarización con según qué ideas.
Te refieres al tema nacionalista, ¿no? la independencia de Catalunya, EL TEMA. Es un tema complejo que no puedo abordar aquí con la suficiente profundidad. Mi discurso comunista es inherentemente internacionalista y no sigue las lógicas del nacionalismo. En Catalunya llevamos años con el tema ocupando la prioridad nacional. Se forman dos opiniones antagónicas, cada vez más polarizadas pero que en el fondo son lo mismo y se necesitan para sobrevivir. Mi postura pasa por defender una España plurinacional descentralizada y obrera con respeto y reparación a las lenguas cooficiales. Esta posición, tachada muchas veces de equidistante, catalanófoba o directamente españolista genera mucho rechazo entre las filas independentistas autodenominadas “de izquierdas” y es algo que me entristece y me decepciona.
Al final es gente con la que comparto gran parte del discurso, tendríamos que ser aliados, no adversarios. La agenda nacionalista pasa muchas veces por delante de la agenda social, y lo vemos constantemente en los pactos entre partidos a distintos niveles administrativos. Cuestionar el nacionalismo catalán (el español creo que no hace falta cuestionarlo porque ya se ve que es problemático) pasa factura en Catalunya y por eso poca gente habla del tema. Hay un relato instaurado en el debate social, financiado por las élites catalanas y mantenido por los medios de comunicación públicos. Es problemático cuando solo se valida un único relato y se menosprecian o se rechazan otras vivencias y experiencias. No es de sociedad abierta y plural, algo de lo que alardea muchas veces Catalunya.
Al final es gente con la que comparto gran parte del discurso, tendríamos que ser aliados, no adversarios. La agenda nacionalista pasa muchas veces por delante de la agenda social, y lo vemos constantemente en los pactos entre partidos a distintos niveles administrativos. Cuestionar el nacionalismo catalán (el español creo que no hace falta cuestionarlo porque ya se ve que es problemático) pasa factura en Catalunya y por eso poca gente habla del tema. Hay un relato instaurado en el debate social, financiado por las élites catalanas y mantenido por los medios de comunicación públicos. Es problemático cuando solo se valida un único relato y se menosprecian o se rechazan otras vivencias y experiencias. No es de sociedad abierta y plural, algo de lo que alardea muchas veces Catalunya.
Hablabas recientemente sobre cómo la celebración del orgullo se ha convertido en un evento capitalista más, pero me encantó cómo explicabas que usan “nuestras heridas” para lucrarse. Y sobre todo, articulas claramente cómo “el capitalismo desestabiliza las luchas a través del borrado de la lucha de clases”. En tu opinión, ¿cómo podemos luchar y revertir esto que se está haciendo con la lucha LGTBIQA+?
Potenciar espacios alternativos con reivindicaciones del colectivo y con una mirada de clase. El problema no es que se hagan actos de celebración, conciertos, etc., con motivo del orgullo y lo patrocinen empresas. Al final hasta podríamos decir que están dando visibilidad a la causa, aunque ya sabemos que no es como nos gustaría, pero están dejándonos un espacio público que muchas veces se nos cuestiona y se nos arrebata. El problema viene cuando esa es la ÚNICA presencia del colectivo en la agenda pública. No podemos dejar la reivindicación ni la lucha de clases ni la interseccionalidad. ESA debería ser la prioridad, el discurso, combinado con una acción política coordinada. Si después de eso queremos ir a ver a Metrika a plaça universitat, pues vamos.
Estos días vivimos el mundial de fútbol como un evento imprescindible, del que es difícil escapar si no te interesa. Has analizado también las consecuencias que tiene en nuestra sociedad; violencia machista, insultos y discriminación racista y homófoba, entre otras cosas. ¿Crees que si se prohibiese el fútbol a todos los hombres que ejercen masculinidades tóxicas, el mundo iría algo mejor?
Estoy bastante desconectado del fútbol masculino, el femenino te lo trabajo más. El fútbol masculino creo que es la herramienta del patriarcado de encauzar y propagar la masculinidad hegemónica tóxica y mantener el machismo en la sociedad. Las propias instituciones deportivas alimentan esa corriente porque ven que les sale más rentable. Es triste que un deporte sea tan dañino para la sociedad e idealmente no debería ser así. ¿Qué haría falta? Un cambio de paradigma, feminismo. Primero igualando sueldos entre jugadores y jugadoras, y que ocupen espacios equitativos de visibilidad y promoción, que se persigan y se penalicen conductas discriminatorias, que se quiten las porterías de los patios de los colegios y los niños aprendan a relacionarse con las niñas y a dejarles espacio de juego, juzgar y expedientar a futbolistas (y a entrenadores, seleccionadores, etc.) con acusaciones por agresiones sexuales… Hasta que no acabemos con el patriarcado, el fútbol va a seguir siendo su refugio donde van a recargar pilas. Y si no es el fútbol será otra cosa, otro deporte. El problema no es el fútbol en sí (al cual nunca le he visto la gracia) sino que sirva para reforzar relaciones de opresión.
Tu línea de ropa es increíble. Rescatas cierta estética muy normativa para introducir mensajes disruptivos. ¿Cómo nació la idea de empezar a crear camisetas y sudaderas?
La verdad es que siempre me ha gustado llevar camisetitas ajustadas con mensajes, obviamente inspirado por la gran Britney Spears. Quería llevar mensajes que me representasen y aparte también como arma política porque lo veo como una manera de incomodar y ocupar espacios. A partir de ahí se generan reacciones, preguntas, eso es lo que me interesa, aparte de ir mona claro.
También tienes reflexiones muy interesantes sobre la figura del docente, su rol y responsabilidad en la sociedad, y la idea de lo vocacional. Pero más allá de esto, desde tu experiencia con alumnes, ¿cómo percibes a las generaciones más jóvenes en ese contexto?
Creo que las generaciones jóvenes tienen un potencial que se tiene que aprovechar (pero hay que saber hacerlo). Son la primera generación que ha crecido expuesta a internet y eso les abre mucho la mente, ya no se apoyan en sus creencias familiares sino que ahora pueden ver cosas que antes costaba mucho que vieran. Lo peligroso es como las grandes corporaciones que controlan las redes crean algoritmos viciosos que acaban radicalizando posiciones reaccionarias que son difíciles de desarticular como profesor cuando existe todo un sistema que lo refuerza.
Me aferro a pensar que cada vez hay más docentes disidentes y nuestra mera presencia ya es un acto político que sacude (aunque sea un poco) toda esa carcasa tóxica. Otra cosa que ayuda y creo que se pone poco en práctica es hablar su lenguaje. Es evidente que sienten una gran desconexión y desinterés por las personas adultas y creo que si nos sintieran más próximos y vieran que empatizamos con ellos, encontraríamos puntos en común y espacios de entendimiento muy valiosos para ayudarlas a crecer y que no se desvíen por derroteros fascistas.
Me aferro a pensar que cada vez hay más docentes disidentes y nuestra mera presencia ya es un acto político que sacude (aunque sea un poco) toda esa carcasa tóxica. Otra cosa que ayuda y creo que se pone poco en práctica es hablar su lenguaje. Es evidente que sienten una gran desconexión y desinterés por las personas adultas y creo que si nos sintieran más próximos y vieran que empatizamos con ellos, encontraríamos puntos en común y espacios de entendimiento muy valiosos para ayudarlas a crecer y que no se desvíen por derroteros fascistas.
¿Qué 3 canciones no pueden faltar en cualquiera de tus dj sets de este verano?
Verano azul, de Juan Magán; Orilla, de Bad Gyal y 8belial; y El pantalón, de Las Chuches.
A nivel cultural: ¿algún libro, película o artista que te haya fascinado últimamente?
De libro me está sorprendiendo mucho Breu història del conflicte entre Israel i Palestina de Ilan Pappé, te ayuda mucho a entender lo que está pasando y cómo funciona el mundo desgraciadamente.
De película El amor brujo de Carlos Saura, me pareció una obra maestra y de lo más bonito estéticamente que he visto en mi vida.
Con artista te voy a decir a una creadora de contenido que me gusta mucho y es uno de mis referentes políticos. Es Belinda.mallorca y es la mejor, me la gozo viéndola contarme su día a día y aprendo muchísimo con ella. Me hace conectar con mi conciencia de clase y no verme arrastrado en el bucle tóxico y superficial que abunda en las redes. Su presencia en internet y su discurso me parecen revolucionarios y tienen tantas capas que creo que no mucha gente la valora por eso, se quedan en las risas y ya.
De película El amor brujo de Carlos Saura, me pareció una obra maestra y de lo más bonito estéticamente que he visto en mi vida.
Con artista te voy a decir a una creadora de contenido que me gusta mucho y es uno de mis referentes políticos. Es Belinda.mallorca y es la mejor, me la gozo viéndola contarme su día a día y aprendo muchísimo con ella. Me hace conectar con mi conciencia de clase y no verme arrastrado en el bucle tóxico y superficial que abunda en las redes. Su presencia en internet y su discurso me parecen revolucionarios y tienen tantas capas que creo que no mucha gente la valora por eso, se quedan en las risas y ya.




