Lizz ha conquistado el underground de Latinoamérica desde su Chile original y no tiene pinta de aminorar la marcha, todo lo contrario. Ahora está arrasando en pistas y clubs europeos con su fiesta La Chismoteka, nombre también de su último sencillo, que acaba de traer a Madrid, creando santuario para las disidencias latinas y también los amantes del reggaetón. DJ, productora, artista y todo lo que se proponga hacer, Lizz se ha coronado como una de las voces más prolíficas del underground, y esto es tan solo el comienzo.
Si a ti también te ha salido el neoperreo como uno de los géneros más escuchados en tu Wrapped, una de las principales culpables ha sido Lizz. Ese reggaetón con sonidos vanguardistas y deconstruidos que habla de fiestas, drogas y mujeres sexualizadas que fundó junto a Tomasa del Real es lo que le permitió forjar su propio camino dentro de la industria. También es evidente que Lizz es una workaholic consagrada. Con La Chismoteka y su crecimiento, colaboraciones con it girls españolas como Metrika, Euskoprincess, L0rna, Main Costa o Kristina, y una gira mundial, ha tenido un año bastante ajetreado. “A la cima se llega con los pleasers puestos y los pies sangrando”, nos dice. Esa estamina y mentalidad de tiburón que la han convertido en icono para muchos sigue dando sus frutos. Hablamos con ella sobre sus logros, Chile, la globalización del neoperreo y los montones de música nueva que tiene en camino.
Acabas de sacar tu nuevo tema, La Chismoteka, junto a Tomasa del Real, Sugaarrbbaby y Main Costa. Cuéntame un poco sobre el proceso.
El tema lleva el nombre de mi fiesta, la más grande de Chile, que nació en el underground y hoy ya es casi mainstream, moviendo a diez mil personas mensualmente. La canción narra la visión de nosotras saliendo de fiesta a buscar lío, siendo un statement sobre nuestra libertad sexual frente a los estigmas; somos guarras e inteligentes, PERIODDD. El video fue un gran trabajo colaborativo entre España y México, junto a artistas de La Vendición y mi gran amiga Tomasa del Real.
El tema mezcla el reggaetón chileno con el mexa y las nuevas visiones del género en España. ¿Cómo ha sido fusionar distintas escenas y países en una canción?
Fusionar escenas fue entretenido y natural porque el reggaetón es algo latino que manejamos muy bien. Lo difícil fue enfrentar la censura de las redes sociales, nos banean por usar nuestros cuerpos para comunicar arte, a diferencia de los hombres. A pesar de las restricciones, devoramos igual. Fue divertido unir el sonido chileno y el mexa con el toque español, apostando por el futuro del género junto a la visión de La Vendición.
¿Crees que hoy en día las escenas de Latinoamérica y España están más interconectadas? ¿A qué se debe?
Estamos cien por cien interconectados gracias al internet y a plataformas como SoundCloud, donde se sembraron conexiones desde los 2000 que hoy dan frutos inmediatos. El reggaetón se volvió un género mundial de todes, y creo que la apropiación cultural está sobrevalorada porque hoy en día todos somos hijos del mundo y del internet, con derecho a identificarnos con cualquier estética.
“Mi objetivo es que el reggaetón sea puro sudor y conexión, logrando que a todes les crezca el culo varios centímetros bailando.”
De hecho, yo creo que tú eres un buen testimonio de esos cruces, habiendo colaborado con las artistas del momento en España. ¿Qué es lo que te ha llamado de la escena musical de aquí?
Me encanta colaborar con mujeres de España por su visión y porque compartimos ese background de barrio y actitud ratchet, hablando sin miedo de nuestra sexualidad y vivencias. Admiro que en la escena española no temen fusionar ni usar letras crudas; personalmente, mientras más chocante, perturbador o raro sea el arte, más me gusta.
¿Con quién te gustaría colaborar en un futuro y por qué?
Me gustaría colaborar con amigas que admiro mucho como La Zowi, con quien no hemos sacado tema por falta de tiempo, y tengo muchas ganas de ir al estudio con L0rna para hacer algo de trap bien duro. Por ahora, los artistas que se me vienen a la mente siguen estando en el underground, que es donde me muevo y me siento más cómoda.
Para quien no lo sepa, el título La Chismoteka hace referencia a la fiesta underground más famosa de Chile, como nos comentabas. ¿Cómo ha sido ver su crecimiento?
La fiesta pasó de ser para setenta personas a recibir diez mil mensuales en todo el mundo. Algo que nació sin pretensiones porque solo quería un lugar seguro donde todes, desde heteros hasta disidencias, se unieran por el perreo. Fue un proceso largo unir a todos los nichos en armonía, pero ahora La Chismoteka llegó a Madrid para quedarse, invitando a cualquiera que quiera disfrutar del verdadero perreo sin importar quien sea.
Cuéntame el despliegue que ha tenido la fiesta en Madrid, con varias fechas muy exitosas. ¿Piensas llevar La Chismoteka a otros países o ciudades también?
Sentía que en Madrid faltaba una fiesta de reggaetón de ‘la mata’ cien por cien real, así que creamos este espacio, porque lo hemos creado un equipo de trabajo entero. Más que un trabajo es como mi casa, donde conectamos en comunidad. Invitamos artistas locales e internacionales a tocar y cantar, dando voz al underground y trayendo pole dancers dentro de la fiesta. Pronto abriremos en Barcelona y estamos preparadxs para su expansión. Mi objetivo es que el reggaetón sea puro sudor y conexión, logrando que a todes les crezca el culo varios centímetros bailando.
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De alguna forma también eres embajadora de la cultura chilena y latina. ¿Sientes algún tipo de presión o responsabilidad?
Más que presión, siento que es responsabilidad de cualquier artista con visibilidad ser un aporte y usar nuestras plataformas para generar cambios positivos en el entorno. Tengo el compromiso de continuar ayudando a mi comunidad latina, a las disidencias y a las nuevas generaciones, fomentando nuestra cultura y apoyo mutuo.
La escena chilena ahora mismo lo está petando. ¿Qué distingue a la escena del país?
Chile está en el fin del mundo, y desde la precariedad y la necesidad extrema nacieron unas ganas gigantes de crear, logrando que hoy el país sea reconocido mundialmente gracias al reggaetón. Nos distingue que somos muy creativos, trabajadores y auténticos. Al vivir lejos e inspirarnos en el internet, experimentamos y mezclamos sin miedo, creando una esencia única que no trata de copiar a nadie.
Tu ética de trabajo la he visto en muy pocas otras personas. ¿Cómo lo haces y qué te ayuda?
La verdad estoy más muerta que viva, pero a la cima se llega con los pleasers puestos y los pies sangrando; vengo de la nada y eso me impulsa a no querer volver a lo que viví. Quizás soy un poco obsesiva y workaholic, pero le he entregado mi vida a esto y ya descansaré cuando esté muerta.
Mirando atrás, quiero que me hables de cómo has visto o vivido tú la popularización de este género que fundasteis junto a Tomasa.
El neoperreo nació en el underground, viviendo en casas okupa y sin plata, como ‘niños jugando al arte’ sin esperar resultados. Es increíble ver cómo esa autenticidad hoy representa a toda una generación global. Tomasa y yo venimos del barrio y demostramos que quien la sigue la consigue. Hoy esto es más que un sonido, es una identidad, una estética y una nueva forma libre y futurista de entender la música latina.
“Prefiero ser perturbadora y desbordante a pasar desapercibida; uso mi cuerpo para gritar y hacer entender que soy dueña de mí misma y hago lo que quiera, rompiendo con los tabúes y el machismo.”
Hace unas semanas salía el Wrapped, ¿qué decía el tuyo?
Aunque mi Spotify dice que tengo gustos de una persona de cincuenta y siete años y soy ‘compleja’, mi faceta de DJ es puro perreo ultra hot, mientras que en mi vida diaria escucho jazz, blues, indie rock y artistas como Sade o Elliott Smith. Disfruto mucho de esa dualidad: música para mi introspección o tardes chill, y también mucho reggaetón romántico, salsa o bachata ideales para culiar.
¿Se te hace redundante que te pregunten por la hipersexualización o implicaciones que pueda tener el género o tu música y estética?
Para mí la hipersexualización es una herramienta de poder y guerra con la que, como latinas exuberantes, nos apropiamos de nuestra libertad sexual frente a una sociedad que siempre nos objetivizó. Prefiero ser perturbadora y desbordante a pasar desapercibida; uso mi cuerpo para gritar y hacer entender que soy dueña de mí misma y hago lo que quiera, rompiendo con los tabúes y el machismo.
¿Crees que se os reconoce como se debería? ¿Dirías que hay gente ahora apropiándose del género o llevándolo a otros terrenos?
La verdad me da igual si el género se reconoce como debería, yo hago las cosas porque quiero y creo que el resultado siempre es el correcto, aunque desaparezca o cambie. Más que fama, espero que más gente conozca el neoperreo para que encuentren su nicho, refugio e identidad, sintiéndose parte de esta familia global de hijos del mundo.
Para terminar, me comentan que tienes mucha música que sacar este año. ¿Qué nos puedes adelantar?
Se viene Perras Core, es un EP para club como los años anteriores pero incorpora colaboraciones con King Doudou, La Goony Chonga, Tomasa Del Real y Genosidra. En febrero sale un reggaetón mexa junto a Sugaarrbbaby y Cachorra. Luego se viene la versión Deluxe en marzo y colaboraciones en España para el verano. 2026 va a ser un año lleno de música, trayendo sonidos desde el underground chileno que sonarían en el mismísimo infierno para romper la tensión y mover el culo.
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