Estos días, con España volviendo a proclamarse campeona del mundo, muchos hemos vuelto a revivir aquella noche de 2010 en la que el gol de Iniesta se convirtió en historia. Mientras ese instante quedaba grabado para siempre en la memoria colectiva, al otro lado de la pantalla empezaba a escribirse otra historia. Naruto Shippuden llevaba apenas unos años en emisión, pero ya estaba construyendo un universo que, casi dos décadas después, sigue tan vivo como entonces. Ahora, celio recupera parte de ese imaginario con una colección inspirada en uno de sus enfrentamientos más recordados: la batalla contra Pain.
Y es que hay obras que nunca terminan del todo, da igual cuántos años pasen desde el último episodio. Basta con mencionar Akatsuki, los Rinnegan o el nombre de Pain para que cualquiera que creciera con la serie vuelva exactamente al mismo lugar. No es casualidad. Durante diez años y quinientos episodios, Naruto Shippuden consiguió algo que muy pocos animes alcanzan: dejar de ser una serie para convertirse en parte de la cultura popular de toda una generación.
Después de dedicar una colección a Bleach, celio vuelve a mirar al universo creado por Masashi Kishimoto, esta vez poniendo el foco en uno de los arcos más intensos de toda la historia. Y tiene sentido, ya que la batalla contra Pain no fue solo una sucesión de combates espectaculares, sino que cambió la forma en la que muchos entendieron a Naruto, a sus enemigos y al propio concepto de héroe.
Sobre esa idea se construyen las siete prendas que conforman la colección, ya disponible. Aparecen Nagato, Konan y Yahiko bajo la lluvia de la Aldea Oculta de la Lluvia, el sacrificio de Minato con su Sealing Jutsu o la técnica de Konan, Sacred Paper Emissary Jutsu, convertidos en detalles que cobran sentido cuando sabes de dónde vienen.
Las piezas exteriores son probablemente las que más juegan con ese lenguaje. El cortavientos recoge la estética de Akatsuki y recupera la ya mítica frase This World Shall Know Pain, mientras que la sudadera esconde referencias que no saltan a la vista, desde los Rinnegan ocultos tras las cremalleras hasta el kanji de Zero bordado sobre el pecho.
Más allá de las prendas, esta colaboración vuelve a demostrar que celio sabe dónde mirar cuando se trata de conectar con una generación que sigue viviendo estas historias como el primer día. Si este es el camino, estaremos muy atentos a descubrir cuál será el próximo universo al que decida rendir homenaje.










