Por fin podemos ser un poco como Rosalía y lucir una creación de Carlos Sáez. Gracias a SUOT Studio, ahora no solo podemos acercarnos a su universo en la exposición del artista, Pepitas, en su flagship de Valencia, sino también llevar su arte puesto en forma de joya. Es gracias a Pepita, su nuevo drop. El proyecto SUOT Studio busca romper con las reglas de la joyería tradicional, combinando la artesanía con una estética más rebelde, joven y experimental.
La de Carlos Sáez es la quinta colaboración de SUOT Studio después de proyectos junto a ABRA, Pardo Hats, Moco Museum y Jeanne Friot. Su obra ha explorado durante más de una década la relación entre los cuerpos, la tecnología y las infraestructuras que los rodean. Sus esculturas y entornos, construidos a partir de materiales industriales, sistemas lumínicos, restos de vehículos, objetos encontrados y elementos digitales, parecen cobrar vida propia. Ahora, con Pepita, esa estética tecnológica y metálica da un giro inesperado: deja de habitar únicamente el espacio expositivo para pasar a habitar el cuerpo. La colaboración con SUOT Studio convierte su universo en joya y, de alguna manera, humaniza una obra tan vinculada a la tecnología al permitir que sean las personas quienes la luzcan.
El drop Pepita lleva la obra conceptual de Carlos Sáez un paso más allá. Un anillo, un brazalete, un pendiente, un charm y un collar reinterpretan su imaginario y convierten sus formas orgánicas, metálicas y casi biológicas en piezas que se integran en el día a día. Es, de alguna manera, elevar sus creaciones para acabar construyendo una instalación colectiva: cada persona que lleva una de estas piezas se convierte también en parte de ella. De repente, todos podemos llevar algo de Carlos Sáez. Como ya ocurre con artistas como Rosalía o Arca, llevar sus referencias sobre el cuerpo transforma la relación entre creador y público. Ya no se trata solo de mirar una obra, sino de habitarla.
Dentro del mismo universo, Pepitas es una instalación compuesta por tres esculturas de cemento acabadas con superficies cromadas. Dos materiales que, a priori, parecen opuestos, chocan en unas piezas tan disruptivas como diversas. Mientras el cemento se presenta como un elemento terrestre, sólido y estático, el cromado introduce una dimensión cambiante y casi viva. Al reflejar el entorno, la superficie transforma constantemente la percepción de cada escultura, haciendo que la obra nunca sea exactamente la misma. Esta dualidad de materiales se traslada también al drop de joyas, donde lo bello y lo pulido conviven con lo más terrenal y orgánico. “Desde el principio me interesó entender lo natural, lo tecnológico y lo virtual no como mundos separados, sino como diferentes estados de una misma materia. La escultura se convirtió en el lugar donde esas realidades podían convivir y contaminarse mutuamente”, afirma Carlos Sáez.
Como personajes protagonistas dentro del mismo guion, las disciplinas digitales y artesanales coactúan para interpretar la obra final: Pepitas, una obra de Carlos Sáez que entiende la escultura como un proceso de metamorfosis y traslada las formas de un estado a otro. La instalación se presenta en la tienda de SUOT en Valencia, en uno de los escaparates de la flagship, ubicada en la calle Colón, dentro de Casa Tous, espacio donde se concentran los tres universos creativos de la marca para fusionar joyería, diseño, artesanía e innovación en una misma propuesta.
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