Sin rodeos: Más Cara World Tour es el mejor show de Bad Gyal que hayamos presenciado hasta la fecha. La noche del 22 de octubre en el Palacio de los Deportes de Ciudad de México, la catalana constató la magnitud internacional de su proyecto, y las ocho mil personas que acudieron sirvieron de testigo. Como bien dice ella misma en Sin Carné, “yo solo sé hacerlo, yo no sé intentarlo”.
Una mesa de centro, una lámpara de araña con cristales de discoteca, un outfit de látex negro con el tanga rosa y el tocado estilo conejito que la acompaña en esta gira. La curaduría escenográfica es exquisita durante todo el concierto. Farelo aparece a contraluz sobre una mesa de cristal, y arranca con Un coro y ya:). Desde ese minuto, todo lo demás es un hechizo. Cuando publicamos la reseña de La joia escribíamos que aquel álbum no estaba tan pensado para los fans de siempre como para conquistar nuevas audiencias: las latinoamericanas. El Palacio nos dio la razón.
En mitad del segundo set coló un tramo de bachata y merengue con Noticia de ayer, Duro de verdad pt. 2 y Qué rico, un reparto cubano. La catalana de Vilassar de Mar dando una demostración de su amor por el sonido caribeño en mitad de Iztacalco, quién nos lo iba a decir.
“México fue el primer lugar en el que pude venir a cantar fuera de España”, comentó con una gran sonrisa. Luego tiró de catálogo con Blin Blin, Flow 2000, Zorra, Chulo y Slim Thick sonando como lo que son, hits para una generación entera. Canciones que, aunque algunos afortunados llevamos años escuchando en shows, adquieren un cariz mucho más nostálgico ahora. Es tan indiscutible su evolución como artista que es imposible no asomar una sonrisa frente a algunas frases o expresiones que, quizás, la Bad Gyal “más cara” ya no usaría tanto. No olvidemos que no hace tanto que se quitó como nombre de perfil su célebre “Pussy K Mana”.
El momentazo de la noche llegó con Fa$hion Killa, cuando Wendy Guevara, Paola Suárez y Karina Torres, Las Perdidas, subieron a bailar con ella. Para conectar con México no tiró de un featuring con el reguetonero de turno, sino de tres iconos de internet y de la comunidad LGBT+ a las que el Palacio recibió como headliners. Las redes ardieron antes de que acabara el show. Cerró con Fiebre, como siempre, porque las mejores tradiciones no se pierden y sabe que aún sentimos lo mismo que la primera vez.
Bad Gyal es el fruto del esfuerzo constante por profesionalizarse, y de una ambición sostenida pero sensata, que ha conquistado paso a paso todo lo que se proponía. Nosotros seguimos recordando los tiempos de ChaChá en Madrid para ir a verla pinchar, porque entonces ya se hacían colas. Ahora la cola ocupa un continente. Más cara, sí. Carísima, impagable, como se merece.
acero-bad-gyal-cdmx-06
acero-bad-gyal-cdmx-05
acero-bad-gyal-cdmx-04
acero-bad-gyal-cdmx-02
acero-bad-gyal-cdmx-07
acero-bad-gyal-cdmx-03