“Ni mejor ni peor, son tiempos raros”, reza el primer post de Instagram de El Indio, es decir, de Manuel Hidalgo. Esto lo escribía en marzo de 2025, cuando quizá ni ellos ni por supuesto nosotros podíamos imaginar que la canción que da forma a esta estrofa, Tiempos raros, se convertiría en uno de los hits de su último disco, Lugar Nº0 (D.L.Y). O quizá sí lo imaginaban, pero siempre reconforta comprobar que uno andaba en lo cierto.
Entrevista extraída de ACERO vol. 13, publicada en mayo de 2026. Hazte con tu copia aquí.
El Nitro (Luis Abril) y El Indio flipan durante la entrevista al ser conscientes de que ya van por su segundo largo. En muy poco tiempo, estos dos jóvenes granadinos han vivido en sus carnes las bondades del éxito. Le han dado la vuelta a España y a parte del extranjero; han desdoblado la tradición, a su manera, y han sido capaces de retorcer los sonidos de ayer y de hoy para entregarnos temas que ya no dejan de sonar en nuestras cabezas y en las plazas de toros. A su parecer, tan solo son chavales de su época que se preguntan el porqué de las cosas. Ni mejores ni peores.
Se conectan por separado. Luis, luciendo gorra de Algeciras Mare, aluniza en la pantalla después de Manuel con la familiaridad de dos amigos que hace tiempo que no ves. Como si los llevaras escuchando muchos años, en muchas ferias y viajes en coche. Los dos parecen tranquilos, dispuestos a hablar largo y tendido. Y esa sensación invita a que los minutos se tropiecen y dilaten en el tiempo. Y eso hicieron.
No fue casualidad que esta entrevista llegara estando esta que escribe en Granada, cuna de su proyecto. Tampoco debió serlo que, a mitad de conversación, tras una pregunta en concreto, El Nitro tuviera que abandonar la videollamada. “Chicos, os voy a dejar. Tenemos que mandar las mezclas de un tema y están ahí dándole caña”. Aquel interludio apenas tuvo peso en una charla que se extendió a dos links de Google Meet y en la que hubo espacio para su nueva gira de conciertos, la Semana Santa y hasta para Yung Beef. Pero sobre todo hubo espacio para confirmar que aún quedan kilómetros de La Plazuela para rato.
Han pasado casi cinco meses del lanzamiento de vuestro segundo álbum Lugar Nº0 (D.L.Y). ¿Habéis tenido tiempo de asimilarlo y reposarlo con tanto trote?
Indio: Pues... No sé yo. Creo que no. Creo que va a ser la gira lo que me haga ver un poco el disco hecho realidad. Porque siento que el contacto real con la gente lo tienes en la gira. Fue mucho trabajo previo antes de sacarlo y, justo cuando salió, ya estábamos liados otra vez trabajando con el directo, con la promo... Ahora también estamos liados con un tema nuevo. Va a ser la gira lo que nos haga tener un contacto mucho más real con el disco.
El mantra que recorre este disco es un poco el don’t lose yourself. ¿Cuáles son vuestros mecanismos para no perderos a vosotros mismos en el camino?
Nitro: Pues... terapia. Y el contacto con amistades y gente que no tenga que ver con la música. Nosotros tenemos la suerte de que muchas de nuestras amistades más íntimas de Granada están viviendo aquí en Madrid. Hay que hacer ese esfuerzo de salirte de la rueda de la música e irte a comer con tu abuela, con tus padres, pasar tiempo en familia. Simplemente hacer cosas que hace todo el mundo.
Hace no demasiado os veía en salas como Planta Baja o la Sala Impala de Córdoba, y ahora anunciáis cartel en las plazas de toros en esas mismas ciudades. ¿En qué momento sois realmente conscientes de ese salto?
Indio: Creo que fue durante la gira de Roneo Funk Club. Empezó en ciudades como Granada o Madrid. En Granada empezamos la gira con dos noches en la Industrial Copera, que en verdad ya estaba bien, eran dos mil personas, y la terminamos en la plaza de toros con diez mil. Fue en ese año o año y medio que estuvimos girando cuando empezamos a darnos cuenta de que ya estaba empezando a ser una cosa más grande de lo que pensábamos que iba a ser.
¿Sentís vértigo al mirar atrás y ver lo rápido que ha crecido todo?
Nitro: Sí, yo creo que el miedo que siempre tienes es que todo lo que sube, baja. Entonces dices: “Coño, si hace tres años estábamos tocando en bares, podremos estar dentro de tres años tocando en bares otra vez”. Pero no ha sido una cosa de la noche a la mañana. Hemos sentido el proceso, aunque es verdad que a nivel de tickets y repercusión lo hayamos visto en dos o tres años. Es lo normal: cuando un grupo está hypeado, entra en la radio y es un caramelito para todo el mundo, se extiende rápido. Luego hay que ser consciente de que este es tu trabajo y hay que continuar. No puedes esperar que sea todo el rato esa línea hacia arriba tan continua. Tan continua, ¿no? ¿Cómo se dice?
¿In crescendo?
Nitro: Exacto, in crescendo.
In crescendo tenéis el cartel de la gira, con muchas fechas y ciudades por delante. Me pregunto si echáis en falta alguna en especial que se haya quedado fuera y a la que le tengáis muchas ganas.
Indio: Es que en realidad no sentimos que esté cerrada. Al principio sacamos a taquilla las ciudades que consideramos más importantes para nosotros o donde mejor nos ha ido siempre: Granada, obviamente, Madrid y Barcelona. Luego están los festivales, que es conforme te van llamando. La contratación sigue abierta, nos siguen llamando y cerrando cosas. Con el disco anterior acabaron siendo casi dos años de gira; no lo teníamos previsto, pero hicimos el fin de gira y volvieron a salir más fechas. Nunca se sabe cuándo se cierra la gira del todo. Ahora mismo seguimos actualizando cartel y esperamos ir a todas las ciudades posibles.
De aquel fenómeno que supuso Roneo Funk Club han pasado tres años.
Indio: ¡Ayer hizo tres años!
¿Ayer justo? Wow. ¿Y en qué creéis que se nota más la evolución entre aquel disco y este?
Nitro: A nivel técnico, sobre todo en la armonía. La armonía de las canciones en este segundo disco está mucho más rebuscada. La presencia de querer fusionar cosas está en los dos, pero este está más elaborado musicalmente, le hemos dado más vueltas. Pero lo siento como una evolución del primero, no como algo diferente.
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Indio lleva traje MANS CONCEPT, camiseta CODE 22, mantón MARISOL HERNANDEZ, zapatos EL LOCAL DE CHARLOTTE; Nitro lleva sudadera, sombrero y zapatos EL LOCAL DE CHARLOTTE, pantalón y cinturón ANTONIO ACUARIO.
¿En aquel Roneo Funk Club aprendisteis algo en concreto que hayáis querido evitar o aplicar en este álbum?
Nitro: La manera de trabajar, a lo mejor. La composición. Este disco lo hemos hecho mucho más con la banda, en camps de composición, el Indio componiendo conmigo y yo con él. Ha sido un proceso más colectivo.
Sobre esto del proceso de composición, hace poco escuchaba al Indio decir que, como el tema de escribir es algo tan personal e íntimo, respetabais mucho vuestros tiempos y lugares de creación por separado. ¿Cómo lográis que ambos espacios encajen?
Indio: La parte más íntima es escribir las letras, porque ahí sí tienes que tener un momento de introspección. Si es una canción que ya ha empezado el Nitro y tiene una temática, yo veo cómo la interpreto. Las letras solemos escribirlas en casa, pero en el momento de composición técnica sí creamos juntos. A veces en el estudio surge una idea que está a medias, buscamos la melodía con una letra provisional —a veces cogemos letras populares de flamenco para tener una referencia— y luego ya, tranquilamente en casa, escuchas y escribes para darle forma.
Y en todo este tiempo de más o menos calma, ¿qué le dice a La Plazuela aquel primer disco que, internamente, fue un punto de inflexión?
Nitro: Hombre, a Roneo Funk Club le vamos a estar agradecidos toda la vida. Lo siento como un disco de paso. También se le debe mucho a Jamila, que salió antes, y a Tangos de Copera. Esa época la recuerdo como una subida poquito a poco; cada proyecto ha sido consecuencia del anterior. Le tenemos un cariño increíble. Me hace gracia porque ahora en las entrevistas hablamos de Roneo Funk Club. Es que ahora ya tenemos dos discos, tío, es que es muy fuerte.
A lo largo de las catorce canciones de este nuevo álbum se nos pasea por la idea de frenar y bajar las cosas más a tierra, pero mediante sonidos y ritmos que inevitablemente invitan a bailar. ¿Cómo se logra armonizar ambos mensajes?
Indio: Hay una inquietud a la hora de contar cosas que te lleva a escribir sobre ciertos temas. Al escribir hacemos mucha terapia, liberamos cosas que nos duelen, que nos pasan. Salen ese tipo de letras, pero al mismo tiempo nos gusta la música que tiene esos ritmos, como el funk o el hip hop. Música muy enérgica. Es una dualidad que está en nosotros: nos gusta esa música, pero inevitablemente nos ponemos sensibles cuando escribimos (risas).
Cantarle al dolor... Has dicho que es terapéutico, pero ¿no genera dolor tener que interpretar esas canciones en el escenario una y otra vez?
Nitro: Yo creo que los cantantes somos también intérpretes. Hay mucho de interpretar. Tienes que ponerte en ese sentimiento, sea la canción tuya o no. No puedes estar cantando una canción triste sonriendo. Tienes que meterte en el papel. A lo mejor ese día estás de puta madre, te ha tocado la lotería y tienes que hacer un bolo en Valencia, pero si cantas una canción que habla de que se ha muerto tu hermano, te tienes que poner triste. Yo intento ser consciente de lo que canto.
Teniendo en cuenta estas vivencias de las que hablas, ¿qué canción de este último álbum se identifica más con vuestro momento vital actual?
Nitro: Buah... yo creo que Tengo que pensar.
Indio: Sí, puede ser.
Algunas canciones de Lugar Nº0 (D.L.Y) no habían sido concebidas para el disco, sino que llevaban escritas hace años. ¿Tengo que pensar es una de ellas?
Nitro: Esa es más reciente. Las que llevan más tiempo son Si miro patrás, Eterna primavera y De dos en dos.
Sobre esto decía Nitro en el programa de radio Carne Cruda que no volvería a sacar temas que llevaran tanto tiempo guardados. Me llamó la atención porque ahora parece funcionar muy bien todo ese factor nostalgia.
Nitro: Pues no recuerdo muy bien cuándo dije eso, pero supongo que lo diría en el aspecto de que no esperaría tanto tiempo desde el momento en que compones un tema a grabarlo y sacarlo. Dos años ya es mucho, y en ese aspecto sí se nos ha hecho un poco pesado. Estar dándole vueltas a un tema durante dos años puede llegar a ser enfermizo. Pero si de repente de aquí a tres años queremos hacer otra versión de Si miro patrás, pues puede ser.
¿Cuál de todas vuestras canciones diríais que ha envejecido mejor en el tiempo?
Indio: Hostia.
Nitro: Joder, es que no considero ninguna canción vieja todavía (risas).
Indio: No les ha dado tiempo de envejecer (risas).
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Indio lleva mono JUANJO VILLALBA; Nitro lleva chaleco y chaqueta PACO BENAVENTE, camiseta CODE 22, pantalón KARL LAGERFELD.
(Risas) No es necesario que haya envejecido literalmente. La que creáis que se ha conservado mejor, aunque tenga diez meses.
Indio: Es difícil, porque suele ser lo más reciente lo que consideras que está mejor hecho. En lo antiguo encuentras cada vez más cosas que habrías hecho diferente, porque ya estás en otro momento y se supone que estás avanzando. Nos falta tiempo para tener más perspectiva.
Nitro: Yo te diría que Tangos de Copera, porque a día de hoy siguen subiendo remixes de breakbeat que igual tienen miles y miles de visitas, y seguro que hay gente que no sabrá ni que es nuestro. Ese tema ya es del pueblo, ya forma parte de la historia (risas).
En esa línea, os caracterizáis por fusionar géneros muy distintos, y en este disco aparece gran variedad de estilos pero destaca una relación clara con el soul de los 60 y ese sonido Motown. ¿Cómo llegáis a ese universo sonoro?
Indio: Creo que hemos mamado más del revival de esa época que de la época en sí. Nuestras referencias son más de la época de Daft Punk, Parcels, Jungle o Anderson Paak. Ellos han mamado de Motown, pero yo no me identifico tanto con el funky de James Brown, por ejemplo. Me identifico más con el sonido de Jungle. Estilísticamente, en producción, son otros códigos en los que nos fijamos. Bebemos más de lo nuevo que de lo antiguo.
Sin embargo, el flamenco lleva presente desde vuestros inicios, y en vuestra discografía hay referencias directas tanto a Camarón como a Enrique Morente. En Tangos de Copera de hecho aparece la voz de Morente en la intro. ¿Este vínculo con el flamenco es heredado o adquirido?
Nitro: Yo creo que un poco de las dos, porque nosotros no venimos de casas de cultura flamenca, pero al final la propia ciudad donde vives, la cultura de la que te rodeas, acaba influyendo. El andaluz por castigo tiene el oído mucho más hecho al paso de acorde del Fa y el Mi, el paso flamenco. Eso sin darse cuenta es una cosa que llevas dentro y te diferencia del resto del mundo. Eso sí que ha sido un poco por condición y no tanto por adquisición.
Indio: Aunque no vengas de una familia flamenca, crecer en determinados entornos sí hace que no te sea extraño. Yo de chico no tengo recuerdos de escuchar mucho flamenco, fue más de adolescente. Ahí me despertó el interés y empecé a profundizar en la afición del flamenco. Pero en realidad había estado ahí siempre. Yo vivía en el Paseo de los Tristes y allí sonaban guitarras en los balcones todos los días. En mi familia, aunque no fueran flamencos, siempre estaban mis tías poniendo a Las Grecas o mi abuelo en las fiestas familiares cantando por fandangos. No es una cosa de cuna, pero por el sitio del que venimos no es ajeno. Otra cosa es que ese interés por la música se desarrolle más o menos. Pero en Andalucía está, y sobre todo en determinados barrios.
Es cierto esto que dices, del interés que puedes ir desarrollando a medida que creces, y que la música al final está ahí siempre. Es algo a lo que apeláis de manera directa en el tema Nº0 que abre el disco, decís que “la música es la complejidad de estar creciendo mientras escuchamos otras canciones”. Me pareció algo precioso. ¿Podríais destacar algunas canciones con las que sentís que habéis ido creciendo?
Nitro: Yo creo que tú mismo te creas la banda sonora de tu vida. Y dependiendo de la época escuchas más un estilo de música, un artista... Recuerdo de chico escuchar a mi padre poniendo bossa nova en el coche: João Gilberto, Gilberto Gil, Vinicius de Moraes, y a mi madre cantándonos Ramito de violetas para llevarnos al colegio todos los días. Luego en la adolescencia pues nace otra música. Creo que es algo supercambiante.
Indio: Por poner canciones concretas, yo sí que recuerdo la primera que me atravesó de arriba abajo, Tus ojillos negros. Era de las primeras veces que yo escuchaba a Camarón y la recuerdo como de las primeras canciones que me atravesaron fuertemente. Yo tuve una primera época muy ortodoxa del flamenco. Me gustaba mucho Camarón, Manolo Caracol, Agujetas, Chocolate, La Niña de los Peines, Adela La Chaqueta, La Perla de Cádiz, Paco Toronjo, ese rollo. De más mayor empecé a descubrir un poco la fusión con Pata Negra, Ketama. A partir de ahí empezamos a escuchar muchísima música y cada época ha estado marcada por un universo sonoro distinto.
De ese universo sonoro de La Plazuela se suele decir que “reinterpreta lo andaluz”, ¿os sentís cómodos con ese término?
Nitro: Yo creo que somos chavales de nuestra época que se preguntan el porqué de las cosas y que se cuestionan por qué pasa algo, las tradiciones, el folclore, qué tiene que seguir evolucionando y qué no. Somos chavales que escuchamos a nuestra generación. En cuanto al flamenco, también hemos mamado mucho de lo de antes y prestamos atención a los antiguos, a esa sabiduría, pero sin miedo al cambio. Eso, al final, se ve reflejado tanto en nuestra música como en nuestra forma de vivir.
Indio: Lo que yo sí creo es que a nivel generacional ha habido una especie de reflexión sobre cómo han sido las etiquetas de ciertas tradiciones de nuestra cultura. De redefinir las costumbres que existen aquí. Como, por ejemplo, qué papel juega la Semana Santa, el vínculo entre el flamenco y la tauromaquia. El que durante muchos años se haya hecho de lo andaluz marca España para buscar ciertos beneficios a nivel nacional. El cómo esos códigos se han comercializado a veces con muy poco respeto. Ese tipo de preguntas sí creo que se las ha hecho una generación de artistas andaluces que redefinen esos códigos. Porque a veces la tradición se asocia políticamente a la derecha y no siempre tiene por qué ser así, y creo que hay que reivindicar también que dentro de la cultura puede haber diferentes ideologías. No por defender la tradición eres conservador.
Me gusta que hayas sacado el tema, porque toda vuestra discografía y estética está impregnada de simbología religiosa. ¿Os consideráis hombres de fe?
Nitro: Yo sí me considero espiritual.
Indio: Yo también, pero creo que lo espiritual se asocia demasiado a un marco religioso en el que o entras o no entras. Me considero una persona sensible en cuanto a la espiritualidad, pero nunca estaré de acuerdo con lo formal de la Iglesia, por ejemplo, católica, ni con el Vaticano, ni con ese marco de pensamiento donde o encajas o no encajas. Yo de ahí nunca me consideraré. Sinceramente, creo que la gente debería preguntárselo un poco porque todos los que se dan golpes de pecho, el resto del año deberían revisarse las cosas que hacen, porque muy cristianas no son.
Hablando de la fe, en la canción Tengo que pensar llegáis incluso a pedirle a Dios tranquilidad. ¿Se os suelen conceder las cosas que pedís?
Nitro: Yo creo que lo que pides lo pides al cielo, pero como no muevas el culo, no consigues nada. Nosotros conseguimos nuestra tranquilidad y luchamos por nuestra tranquilidad y nos la trabajamos. Y si curras te llega y si no trabajas, no te llega.
Indio: Yo creo que me dedico más a pensar en las cosas que me pasan, en qué sentido tienen y por qué me suceden, que al hecho de pedir que pasen de una forma determinada. Intento no esperar nada. Intento preguntarme —de un modo más espiritual y en contacto con el universo en el que vivimos— cuáles son las señales que me da la vida cuando algo no sale como esperaba, en lugar de proyectar cómo quiero que ocurran las cosas.
En lo profesional parece que las cosas se os están concediendo, especialmente este último año. Habéis celebrado conciertos en Londres y en Miami. ¿Qué os sorprendió más de tocar fuera de casa o en un contexto, digamos, que no era el natural para vosotros?
Indio: En Londres tampoco fue tan diferente porque estaba lleno de españoles (risas). Pero bueno, aunque hubiera dos o tres personas de allí y fueran a acompañar a algún español, bueno es. Y lo de Miami es que fue en verdad un DJ set. Teníamos un concierto en Nueva York, pero se tuvo que cancelar porque al Nitro le operaron de las cuerdas vocales. Lo que sí mola de esas situaciones es ver que tienes la oportunidad de ir a otras ciudades, con otro contexto, otra cultura. Y también motiva, porque cuando estás fuera sientes que tienes la oportunidad de empezar desde cero. Que tampoco es que tengamos la vida hecha en España, pero obviamente nuestra música es muy de raíz y el contexto cultural es más fácil de entender aquí que en otras partes del mundo.
Vosotros siempre habéis puesto muy en el centro el enunciaros desde el sur. En relación a esto, salió publicado en febrero un artículo de investigación de la UGR (Universidad de Granada) de una chica, donde relaciona vuestra música con cierta escena cultural en el sur de Europa en la que incluye también a otros artistas como Pedro Mafama en Portugal o la Niña del Sud en Italia. No sé si estabais al tanto de que incluso en el marco de la investigación se hablaba de vosotros.
Indio: Sí, sí es verdad que nos han llegado varios mensajes de chavales que están en la universidad y están haciendo proyectos de investigación en relación a esto. Es verdad que en algunos hemos podido participar, y en otros por estar liados con otras cosas no lo hemos podido hacer, pero sí es verdad que nos ha llegado bastante, tío.
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Indio lleva traje KARL LAGERFELD, camisa PACO BENAVENTE, zapatos CELINE HOMME; Nitro lleva chaqueta SANDRO, camiseta CODE 22, pantalón TEMPLAT, gafas BALENCIAGA.
¿Os sentís parte de esta nueva ola que surge desde los “sures”?
Indio: No tenía mucha información de que eso era una cosa que se estaba estudiando a nivel Europa y que estaba sucediendo. Ahora que lo dices, me interesa el tema y me gustaría leerme esa investigación. Yo lo siento más en el contexto de España, no sé si tanto con el sur como en general con la periferia.
¿A qué te refieres exactamente?
Indio: Pues a las zonas que cada vez se van alejando más hacia la costa desde Madrid. Siento que Andalucía es una comunidad autónoma muy grande, con una riqueza cultural y una herencia histórica hiperbestia, y creo que, por la connotación que tiene de haber sido una comunidad bastante castigada por el sistema, hay mucha conciencia y amor por la tierra y por utilizar la cultura como bandera identitaria. Pero también lo veo en otras zonas de España. En Galicia también siento que ha pasado, o con Rodrigo Cuevas en Asturias. Siento que hay proyectos que reivindican su propia identidad y que parten del defender sus derechos como tierra que también está en España y que no quiere estar bajo la sumisión del centralismo de Madrid.
Lo que últimamente he notado es un auge muy potente a nivel musical en Andalucía oriental. En esta línea, es imposible no comentar vuestra única colaboración de este disco con Ángeles Toledano, en Solo eres pa mí, aunque no es la primera juntos. Ya en 2022 sacabais con ella Perico el de la Tomasa y hace un año la veíamos de invitada en vuestro Roneo Brunch. ¿Qué cambios habéis notado en vuestra forma de trabajar juntos a lo largo de estos años?
Indio: Pues con Ángeles es cierto que las veces que la hemos llamado para trabajar han sido para cosas que ya estaban compuestas. Sí que, por la cercanía que tenemos y porque somos colegas, me gustaría alguna vez probar a hacer algo desde cero en el estudio. Confío mucho en su criterio a la hora de componer, el primer disco que ha sacado me parece un espectáculo.
Su sesión en vuestro Roneo Brunch me voló la cabeza. De estos ya van cinco, y teniendo en cuenta que son bastante contemplativos y que más de uno dura casi tres horas, parece conjugar a la perfección el sentido de parar y atender a las cosas que presentáis en Lugar Nº0 (D.L.Y). ¿Qué buscáis lograr con este tipo de contenido?
Indio: Es un formato que no acompaña mucho a los tiempos, porque ya nadie se pone dos horas a ver un vídeo. Nos guste más o menos, lo que más se ve son los clips que sacas luego en Instagram. Para nosotros es como una playlist con comentarios, como una radio sin ningún tipo de norma. Lo que me parece divertido es que vengan artistas de fuera. Siempre les decimos que pongan la música que quieran, y eso me parece una cosa guay. Es interesante poder meterte en sus cabezas y saber qué escuchan.
Y de todos los invitados que han pasado o van a pasar por el Brunch, ¿quién es el artista que crees que más sorprendería al público por sus gustos musicales?
Indio: Yung Beef. Fernando ha escuchado de todo, literalmente. Puso temazos guapísimos y me consta que es una persona con muchísima cultura musical. Me dijo que lo que más estaba escuchando últimamente era reparto cubano. A lo mejor la gente lo asocia a un tipo de personaje al que le suda la polla todo, pero tiene un criterio increíble.
Retomando un poco con vuestro momento actual, hace poco os invitaban a charlar en el pódcast de Javier Aznar, Hotel Jorge Juan, y hablabais sobre ser profeta en tu tierra, sobre todo cuando empiezas a despegar un proyecto desde casa. Vosotros actualmente lleváis dos años asentados en Madrid. ¿En este tiempo habéis notado mucho la diferencia de desarrollaros en un lugar y en otro?
Indio: Hay una cosa que es innegable, y es que en Madrid está todo el movimiento. Está todo a mano en cuanto a la organización de tu semana. Es algo efectivo. Tienes que hacer una reunión: vas para allá; tienes que grabar un tema y quieres a tal músico: la mayoría están aquí. Pero al mismo tiempo no me parece necesario estar aquí para desarrollar una carrera.
Musicalmente entonces también habréis notado mucho el contraste entre una ciudad y otra.
Indio: Sí, a ver, nosotros vivimos una época muy bonita en Granada. Hubo una escena muy potente, sobre todo en el mundo de la electrónica. Luego cada uno se fue yendo por un lado y ahora mismo no sé en qué punto está culturalmente la ciudad. Sí es verdad que estoy intentando bajar más porque eso me está pesando un poco. Y yo sé que mi cuenta atrás ha empezado ya.
¿Tu cuenta atrás para volver, dices?
Indio: Sí. Pero no sé cuándo pasará. El motivo por el que nosotros nos vinimos a Madrid no fue porque sintiéramos que no se pudiera desarrollar de otra forma. Llevábamos toda la vida en Granada y nos apetecía vivir otras cosas fuera de casa. Pero yo nunca diría que es obligatorio venirse a Madrid para desarrollar un proyecto. Jamás.
Me gustaría ir acabando un poco por el comienzo. Concretamente por vuestra canción Principios del XX, donde cantáis que nunca os verán viviendo para trabajar, que vosotros trabajáis para vivir. Ahora parece que esto, en vuestra situación actual, se diluye un poco, porque vuestro trabajo también se ha convertido en estilo de vida, ¿cómo encajáis esa idea?
Indio: Aprendiendo a llevarlo. Se junta mucho con tus principios, con cuánto quieres dar de ti, pero al mismo tiempo es importante hacer sólida una carrera. Ahora mismo hay que poner mucho esfuerzo. Pero creo que siempre con la perspectiva de darle importancia a lo que es importante, sin dejarnos llevar por la rueda de lo que funciona o lo que es parte de la industria.
Y si el proyecto no se hubiera llegado a dar, si La Plazuela ahora mismo no existiera, ¿dónde crees que os habría llevado esa rueda? ¿Dónde estaríais ahora mismo?
Indio: Pues tío, no tengo ni idea. No sé qué hubiera sido de nosotros si esto no hubiera pasado. Con la tontería ya van cinco años viviendo del proyecto de La Plazuela, y antes hubo otros cuatro o cinco de conciertos de versiones; que en verdad aquello también era vivir de la música. Obviamente, cobrándolo todo en efectivo y guardándolo debajo de un colchón, pero viviendo de la música, al fin y al cabo (risas). En esa época estábamos en una edad en la que no teníamos nada que perder por probar unos años. Pero si no hubiera funcionado, con los veintiocho años que tengo, no habría dejado de hacer música, pero no sé si habría seguido intentando vivir de ella.
¿Qué consejo le daríais a vuestro yo de antes de que todo esto empezara?
Indio: Le diría que es precioso hacer música, pero que la profesión de músico tiene un trabajo detrás y no es tan romántico ni idílico como parece. Que nunca pierda el foco de lo que de verdad importa, y que todo lo demás es mentira y pasajero. Siempre va a haber altibajos. Habrá momentos en los que hagas música desde lo más profundo y la gente no lo entienda. Que la gente que te sigue en realidad no te quiere, quien te quiere es tu familia y tus amigos. Y le diría que no se deje llevar por lo que parece una cosa y en realidad no lo es.
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Traje ANA LOCKING, top CODE 22.
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Camisa KARL LAGERFELD, chaqueta AGATHA RUIZ DE LA PRADA, pantalón SANDRO, corbata EMIDIO TUCCI.
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