Hijos de la Ruina cierran la antesala de Hijos de la Ruina vol.4 con Pierdo el control, un último adelanto que no busca contenerse energías. Natos, Waor y Recycled J entregan aquí una pieza diseñada para el exceso: BPM acelerado, guitarras punk y una base electrónica constante que convierte la canción en una celebración de la noche, el éxito y la vida vivida al límite. Toda una declaración de intenciones final antes del lanzamiento del disco al completo.
La producción de Pablo Gareta y SokeThugPro sitúa el tema en un terreno híbrido donde el rap urbano dialoga con la electrónica, aludiendo al imaginario rave de principios de los dos mil. El resultado es una instrumental que sostiene unas letras centradas en el vértigo: noches interminables, celebración constante y una sensación de pérdida de control que atraviesa cada barra.
El videoclip, dirigido por Topo, amplifica ese estado de trance. Rodado en una nave industrial convertida en rave, la cámara gira sin descanso alrededor de Natos, Waor y Recycled J, reforzando la sensación de bucle, sudor y desorientación que nos presentan en la canción. Imagen y sonido funcionan como un todo, construyendo una pieza que no solo adelanta un álbum, sino que reafirma el imaginario de Hijos de la Ruina: intensidad, coherencia estética y la capacidad de convertir el caos nocturno en un lenguaje propio.