El panorama de la música urbana en catalán es cada vez más amplio y, en medio del bullicio, hay alguien que está haciendo mucho ruido, y tú solo tienes que escuchar. Xicu ha sacado Listen, un estruendoso LP lleno de distorsión y sonidos experimentales, sin darle la espalda a sus temáticas sensibles y letras personales. Perdiéndole del todo el respeto a la exposición, el artista rompe con todos los registros que había explorado en sus anteriores trabajos y nos trae un disco para sentir su concepto desde los estímulos. En esta interesante charla, en la que pudimos sentarnos, muy a gusto, en una terraza al lado de Urquinaona, Xicu repasa sus facetas como músico, la introspección hasta llegar a su sonido, todo lo que hay tras Listen y el funcionamiento actual de la industria under en catalán, entre muchas otras cosas.
Bueno, primero de todo felicitarte por tu trabajo; habrán sido días de mucho estrés, ¿com estàs?
Pues molt bé, contento, unos días mejor y otros peor, como todo el mundo, pero a nivel musical muy feliz de que este proyecto haya salido y con ganas de lo que vendrá.
¿Contento con el recibimiento que está teniendo? Era salirse de la zona de confort…
Totalmente. Es el álbum más arriesgado que he hecho y he notado igualmente todo el calor y el amor de la peña, y sí, sí, muy feliz, tío.
Para contextualizar un poco tu situación personal a día de hoy, tú eres de un pueblo, Castellbisbal, y vives en Barna desde…
Desde finales de 2021.
Y has dicho en diferentes ocasiones que vivir en Barcelona es una inspiración enorme para ti, solamente con salir a sus calles.
Cien por cien, tío. Me inspira mucho esta ciudad desde el primer momento que me vine a vivir aquí; desde entonces no me he movido. No soy el típico artista que necesita salir a la montaña o a la naturaleza a conectar consigo mismo y buscar inspiración. A mí me va el ritmo de estas calles, el ruido, el ruido es clave.
Total, Barcelona es un poco como vivir en una peli. Estás viviendo de la música desde hace ya un tiempo, ¿verdad?
Pues sí. Como productor y como batería del grupo Ginestà. Hace unos años ya, pero los primeros años malviví mucho (risas). Y ahora… pues bueno, mejor, no soy rico tampoco, pero puedo permitirme un alquiler viviendo de producir y de tocar en directo, giras en verano… El sueño de un artista, vaya.
Y ya es mucho, tal como está la cosa con los alquileres.
Sí… no me quejo, la verdad.
Te lo decía también porque la gente no sé si conoce tu faceta como batería o como productor. Ahora, cuando alguien empieza a sonarle a la gente, le ponen la etiqueta de “emergente” y a lo mejor esa persona lleva diez años haciendo música o metido en el mundillo. Quizás habría que definir el término, ¿o le das poca importancia a esas cosas?
A ver, entiendo lo que dices, no me importa mucho, la verdad, pero sí que yo llevo mucho tiempo con Ginestà, por ejemplo, que entiendo que para el público no catalán no sé si los conocerán tanto, pero aquí en Catalunya son súper importantes y yo estoy realmente agradecido de todo lo que hago con ellos. Soy batería y productor de todo lo que hacen. El nuevo disco está producido entero por mí y he estado full con la gira; imagínate, es increíble, son los mejores.
Llevando en esto tanto tiempo, ¿cómo llevas la doble vida artista-persona? ¿Qué tan fina es la línea entre Cesc y Xicu?
Muy fina, considero que soy muy transparente. Siempre he sido un chaval muy sencillo y cuando descubrí la música, de muy joven, decidí que sería mi identidad al cien por cien. Dejé los estudios, lo dejé todo por dedicarme a tocar instrumentos, componer, producir e intentar estar en todos lados. Mi norma fue decir que sí a todo. Toqué en grupos de versiones, hasta en grupos de animación infantil disfrazado de puto dinosaurio tocando la batería, tú imagínate (risas). Pero lo recuerdo con cariño y le tengo un respeto enorme a toda la gente que se dedica a eso. Yo sabía que mi universo era la música y, en parte, por eso vine a vivir a Barcelona y desde entonces no he parado de seguir sumando experiencias y tirar para adelante cada proyecto.
Entrando de lleno en lo que es tu proyecto como artista, tu sonido y estética han ido evolucionando muchísimo desde Blau, tu primer LP, hasta tu último álbum. Ya empezaste a cambiarlo de dirección con Sacrificis, al que sé que le tienes especial cariño, y además escuché una entrevista en la que decías que antes de sacarlo sufriste una especie de bloqueo artístico. ¿Puede ser ese parón un punto de inflexión clave en la transición hasta llegar a Listen?
El bloqueo que tuve antes de sacar Sacrificis fue tochísimo. Estuve un año sin escribir, prácticamente. Terminé desencallándome y desde entonces me he notado supersembrado, muy a saco todo el rato, fluidez todo el tiempo. Y lo que dices, sí, totalmente, he acabado de encontrar mi sonido después de eso, no gracias a ello, pero sí formó parte de ese proceso de cambio de dirección que quería dar para sentirme cómodo al máximo. Listen es algo que no había hecho nunca, un sonido clipado, el cual consumo mucho, més trallero. Y a Sacrificis, como has dicho, le tengo un cariño especial porque creo que fue la llave que abrió la puerta de quién soy y de cuál es mi sonido.
¿Te rayaba que la gente no lo entendiera o no le gustase?
Bueno, he roto con todo eso y me he liberado de la presión esa de: “¿Y si no gusta este cambio?”. Puede parecer menos accesible ese sonido, pero es lo que me apetecía. Al final, yo siempre lo digo, que a mí me flipa el pop y siempre seré un popero. Si no, mira con Ginestà. Y creo que escribo mucho en clave de pop, pero ahora diría que he encontrado mi sonido con este álbum, cien por cien. No digo que vaya a quedarme en eso porque me gusta evolucionar y no casarme con nada en concreto; pero lo que más valoro ahora mismo, sobre todo después del bloqueo que tuve, es que no he parado de hacer y publicar música desde entonces, y la gente ha recibido todo con mucho amor y gustándoles genuinamente, me quedo con eso.
Y al final el pop ha cambiado mucho; se puede hacer pop desde instrumentales que no tienen nada que ver.
Totalmente, sí.
Dices que consumes mucho el sonido Listen: beats experimentales, clipping, distorsiones. ¿A quién tomas como referencia?
Buf, pues te diré que Whole Lotta Red me cambió la vida. Lo esperé mucho y cuando le di play me intoxiqué de esa mierda. Desde ese momento hasta ahora ha llovido mucho, mucha gente ha copiado ese estilo y ha ido evolucionando muchísimo; hay chavales muy jóvenes que han cogido las semillas que sembraron en su día gente como Carti y lo han llevado a otros terrenos, igualmente increíbles. Me he visto muy inspirado por toda esta movida; se me ha metido dentro y no puedo dejar de leer mi música desde ese punto, rompiendo todos los límites de tu voz y tu sonido, a ver hasta dónde puedes llegar con esa idea.
Además, mola mucho porque este estilo es superestimulante en las instrumentales y transmite mucho, pero generalmente tiene poco concepto a nivel letra. Aun así, tú has mantenido tu forma de escribir, y podemos verlo en tracks como Típic, por ejemplo.
Claro, total, es lo que te decía, que al final yo no me voy a quitar de encima ser un popero, pero me parece la fusión perfecta. El sonido que estaba ya en mi imaginario, sumado a todas esas influencias que me han llevado a hacer este disco.
Quiero poner un poco de orden cronológico en lo que ha sido el proceso creativo del álbum. Me llamó mucho la atención que Aye, la intro y canción que representa mucho el concepto de Listen, salió en enero de 2025. Tiene el tag que se repite durante todo el disco ¿allí ya tenías la idea de sacar este proyecto? ¿O nació del propio tag que se repite?
Nació del tag, tío. Sí, sí, cien por cien. Mira, te cuento. Yo había hecho muchas colaboraciones en ese momento en lo que es la producción. Había producido para Greta, Flashy Ice Cream y peña así más urban, y yo decía: “Tío, quiero un tag. Que se me reconozca por un tag que esté guapo”. Busqué, tampoco muy activamente, simplemente iba investigando. Encontré el LISTEN en una carpeta antigua que tenía de sonidos. Ahí pensé que eso era mío. Siempre he dicho que escuchar es muy importante, la escucha activa, abrir bien las orejas. Lo puse en un tema de Greta y luego ya lo fui metiendo, y como me encantaba, me obsesioné con eso y dije: “Voy a hacer un álbum que se llame así”. Quería hacer algo un poco menos cargante de mensaje, porque Sacrificis fue muy intenso, entonces el concepto Listen me parecía más simple, pero a la vez muy grande y con muchas posibilidades. Fui metiendo el tag y ha quedado todo muy uniforme en el disco.
De hecho, se nota mucho la naturalidad del concepto cuando escuchas el álbum, como que es muy tuyo.
Muchas gracias. Es que además el tracklist lo hice así porque a todos los temas les quedaba perfecto el tag. Eran esas, tenían que ser esas canciones las que estuvieran en el álbum. Es más, es curioso porque ahora hago nuevos temas y siento que el tag ya no les queda bien.
Montar los tracklists siempre me ha parecido una tarea muy chunga, mola mucho que te saliera de esa forma tan genuina. Quería preguntarte, como productor, ¿cómo decides qué tema te quedas para ti y cuál es para otros artistas?
Antes me pasaba un poco más, pero ahora siento que estoy bastante lejos de cualquier artista con el que colaboro, a nivel de parecidos en el sonido, entonces cuando produzco algo ya noto si es para mí o no. Suelo compartir bastante todo lo que hago, al final de eso va la música. No soy muy de quedarme las cosas, si me gusta mucho, lo comparto con Ginestà u otros artistas con los que colaboro. Pero también hay veces que me identifico especialmente con el sonido y tengo que quedármelo.
Preguntándote por tracks concretos del disco. Denisse666 tiene un registro que me desmontó por completo. ¿Qué significa? ¿Te consideras tu propio opp?
Sí, tres mil por cien (risas). Denisse es una cuenta secundaria que tengo desde hace muchos años. Es como mi alter ego. Por eso el tema se llama así, mi propio opp, mi alter ego, ¿sabes? Me hacía gracia ponerle ese título a un tema que habla de dos personalidades luchando entre ellas. Soy una persona que siempre acostumbra a tirarse hacia abajo, por eso lo de mi propio opp. Me molaba hablar de esa temática, de esa sensibilidad, pero esta vez desde un punto más agresivo, porque ya lo había hecho desde visiones más tristes, en baladas o canciones más lentas.
Fua, ¡sí! Eso último que dices lo he notado mucho en este disco, como que sigues narrando las mismas temáticas, pero desde otro punto de vista.
Qué guay que se note y que te guste. También he cambiado mucho la forma de hacer en este álbum, he escrito menos, haciendo más cosas desde la improvisación, ya que el registro lo permite más.
Es superfresco que el disco tenga como esas dos caras de Xicu.
Yo también lo creo, tío. Al final, un artista es muchas cosas, y más nosotros, que somos jóvenes y estamos todo el día impregnándonos de miles de estímulos. Me apetecía perderme en otras cosas, además de que yo siempre me he considerado muy “Rick Rubiniano” haciendo música; me gusta sacar temas que al principio no gusten.
La colabo con Ultralone, histórica. ¿Cómo se dio eso?
Tío, pues yo le admiro un montón. Me gusta mucho lo que hace. Alguna vez habíamos quedado y tenía un tema a la mitad y le dije: “tete, suma’t aquí”. Al final ese tema no salió, pero su trozo lo aproveché para Em piten les orelles. Hice ese beat un día y pensé que su parte quedaría bien y ya ves. Además, el título es literal: a mí me pitan los oídos, tengo acúfenos desde hace más de diez años, por la batería.
Gajes del oficio (risas).
Sí, joder, ya ves.
Con el propio Ultralone hablé sobre la importancia de crear industria en Catalunya, ¿qué opinas?
Yo creo que aquí, en la música que hacemos nosotros, Catalunya no nos cuida demasiado. Me explico: no creo que tengamos un espacio real en el que construir industria. Por eso muchas veces entiendo que alguien joven de aquí, emergente, que hace música under, busque las oportunidades fuera o cante en castellano. Yo soy el primero que habla y piensa en catalán, y estoy orgulloso de mi idioma y siempre lo defenderé, pero también siento que es una pena ponerte esa barrera artística. Lo digo porque, como te comentaba, no se nos da este espacio del género under en catalán aquí, no hay muchas oportunidades. También te digo, hay casos y casos, tampoco veo bien venderse y empezar a hacer música en otro idioma solo para vender más, dejando de lado el nivel musical. Cada caso es un mundo, supongo.
Estoy de acuerdo; yo mismo, como consumidor del género, siento que no hay una escena consagrada y que hay que salir fuera para encontrar reconocimiento.
Claro, es que aquí o suenas en la radio o en TV3 o no puedes vivir de esto, o al menos como sí hacen en otros sitios. Este verano estuve con Greta en el Riverland, flipé. Ahí ves que fuera sí hay ese circuito y esa masa que consume el underground y crea industria, se debería hacer lo mismo aquí con los que lo hacen en catalán. La propia P.A.W.N. no tiene el reconocimiento y los espacios que merecen y son leyendas del under en catalán. No hay espacios para eso.
Ahora que nombras a la P.A.W.N. Gang, en el disco tienes un feat con Lil Guiu, Pogos. ¿Qué se siente que referentes tan importantes te den la mano?
Qué te voy a decir, tío, si yo los escuchaba en el instituto. Es increíble. Siempre han roto con todo, y siempre he sentido que todo lo que yo siempre he querido ser, ellos lo son. Es un sueño poder hacer música con ellos y, ahora que los conozco, son muy buena gente y los admiro mucho.
Para cerrar la entrevista, ahora has sacado el video promocional de la presentación del álbum, en la sala Upload, este jueves 19, con una estética muy original, ¿qué nos tienes preparado?
La estética y todo lo he hecho de la mano de Oriol Colomé, que es un chaval con el que hacía tiempo que hablábamos, y ha llevado la dirección artística del proyecto. Estoy muy contento con esto, porque él es muy crack, ha llegado a ideas a las que nunca habría podido llegar y eso suma muchísimo, trabajar con gente que es buena en lo que hace. Tenemos muchas ganas de hacer un buen show, ¡tienes que venir, eh! Además, estrenaremos merch allí.
¡Pues ahí estaré! Te veré en el Cruïlla también, ¿no? ¡Es una locura eso!
Sí, tío, ¡bua! Es todo un honor, la verdad. Es un pedazo de festival, además aquí en casa. Cuando salió la noticia, no me lo creía. Además, cantamos primero Greta y luego Xicu, eso también lo hace más especial.

