La artista boricua siempre ha sido impecable en las líricas y vuelve para presentarnos otro 10/10. Pichersita se convierte en la nueva demostración de poderío al que nos tenía acostumbrados: “Pa’ detonarme a mí, pues le hacen falta cartuchos”. Si nos hacía falta una dosis de autoestima, ya está Villano Antillano para dárnosla. Después de ofrecernos un año lleno de colaboraciones y solo un sencillo en solitario, consigue que un salón en silencio se convierta en una discoteca de twerk desde el primer segundo.
La canción empieza con la voz de Villano, sin pedir ningún tipo de permiso. Ofrece su personaje como rebeldía, personalidad y sensualidad, y lo dice todo con solo una frase: “Que después de que prueba no hay nada que buscar”. No hay nadie que se le pueda resistir; más bien, no cualquier ente puede con ella. La base de hip hop que le acompaña se funde con sus letras de trap latino tan características. Ella se encarga de recordarte que es una de las reinas de las barras: “Pero soy misericordiosa, mínimo lo escucho”, “Quiere que esta potranquita le haga debutar”.
Sus últimas colabos con Samantha Hudson, Juicy Bae o Lola Índigo y María Becerra en La Reina (Remix) han reforzado la profesionalidad y las ganas de impactar en el mundo que tiene Villano Antillano. En XXL volvió a demostrar que, a pesar de hacer juntes brutales, no necesita a nadie al lado para lanzar un hit que deje boquiabierto al mundo. No sabemos si esto es el principio de un nuevo proyecto después de Miss Misogyny, su último álbum, pero Pichersita nos ha dejado con ganas de más. Aún nos quedan muchos pasos de twerk que dar.