¿Cuándo dejamos de divertirnos con las joyas? En algún momento, casi sin darnos cuenta, la joyería parece haberse rendido a una fórmula demasiado previsible: piezas doradas o plateadas, diseños minimalistas y una paleta cromática que rara vez se atreve a salir de lo de siempre. Todo es bonito, sí, pero ¿dónde queda la personalidad? Hay marcas que se resisten a esa uniformidad. UNOde50 es una de ellas y, con Presagio, su nueva colección, recupera el color y el juego como formas de expresión.
El nombre ya da una pista. Un presagio es una señal, una intuición, esa sensación difícil de explicar que nos empuja hacia algo antes incluso de saber por qué. Esa es la idea que inspira la colección: escuchar lo que sentimos, dejarnos guiar por la intuición y apostar por aquello que nos hace diferentes. “Tu intuición busca lo auténtico” es el punto de partida creativo de Presagio y una propuesta para recuperar la conexión personal con las joyas que elegimos llevar.
El protagonismo recae en los cristales, que abandonan la discreción para convertirse en el elemento central. Sus formas orgánicas, sus diferentes tamaños y sus tonalidades aportan movimiento, luz y carácter a cada diseño. Verdes, azules, matices ahumados y destellos rojizos conviven con acabados en plata y baño de oro, creando contrastes que sitúan el color en primer plano. Hay algo especialmente atractivo en una joya que no necesita parecerse a ninguna otra. El resultado son piezas de presencia casi escultórica, capaces de transformar incluso el estilismo más sencillo.
Entre las piezas destacadas están los collares Shadow y Omen, que combinan cadenas y cristales en diferentes alturas y volúmenes y permiten jugar con las superposiciones. Halo une dos cristales de formas orgánicas, mientras que los pendientes Lucent recorren verticalmente el rostro mediante una sucesión de piedras en distintas tonalidades. Para quienes prefieren concentrar la atención en una sola pieza, los anillos Sense convierten un cristal de gran tamaño en protagonista.
Las joyas nunca han sido únicamente un complemento. También hablan de quienes somos, de lo que nos gusta y de cómo queremos mostrarnos al mundo. Algunas tienen un valor sentimental; otras nos acompañan durante años y hay piezas que, sencillamente, nos hacen sentir diferentes cuando nos las ponemos. Presagio conecta con esa dimensión intuitiva y emocional de la joyería mediante diseños que invitan a elegir menos desde lo que se lleva y más desde lo que nos representa.
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