Tras el despliegue maximalista que supuso el lanzamiento de Lux, Rosalía vuelve a sacudir el tablero con el estreno del videoclip de Sauvignon Blanc. Si el álbum se presentó como un ecosistema de mil capas, su nueva pieza audiovisual, dirigida por Noah Dillon, opta por todo lo contrario. En un desierto desnudo, la catalana se desprende de artificios y sin grandes subrayados emociona, confirmando que en el universo del disco, el silencio y el vacío también son formas de opulencia. 
Por el momento, este es el cierre de un círculo estético que comenzó con la lente de Noah Dillon en la portada del álbum y que termina aquí. Al trasladar esa mirada al desierto, el videoclip se aleja de narrativas frenéticas para hablarnos de vulnerabilidad, fe, salvación y cámaras lentas. Y eso es porque Rosalía no necesita más. Así, el videoclip de Sauvignon Blanc confirma que el nuevo disco de la catalana no busca impactos comerciales (aunque los consiga igualmente) sino la trascendencia de conceptos, vanguardia y paz consigo misma. Porque Rosalía, como siempre, es la mejor en hacer lo que le venga en gana, y una vez más, aquí lo tienes. Lux ha construido un mundo de capas por sí mismo, pero el mayor gesto de poder es ser capaz de desprendernos de todas.