Rigoberta Bandini es esa amiga que siempre se lleva todas las miradas, pero siempre por las razones correctas: excéntrica, sin filtros y con una personalidad arrolladora. Las intensas ya la teníamos en el radar desde 2022, cuando publicó Too Many Drugs, el himno de la sobredosis de los estímulos de nuestro siglo, pero todas sabemos cuando pegó el verdadero boom. El grito “¡No sé por qué dan tanto miedo nuestras tetas!” la convirtió en una personalidad del pop español. Desde entonces, ha saboreado la fama, el ser mujer en la industria musical, la maternidad y un sinfín de experiencias que le han dado material de sobra para escribir Jesucrista Superstar, su nuevo álbum.
En este disco de veintidós canciones traduce su viaje vital en uno sonoro. Tres años después de La emperatriz, la catalana no solo firma su segundo álbum, sino que también se aleja de lo más comercial para adentrarse en un mundo de referencias y existencialismo que, incluso en algunos momentos, puede ser excesivo.
Los singles Kaimán, Pamela Anderson y Si muriera mañana, que además se recogen en el primer disco, ya nos daban pistas sobre el sonido que la cantante iba a explorar. Aún así, ha sido toda una sorpresa descubrir que no se limita solo a una imagen desenfadada y una vibra electrónica, sino que también sabe tocar la fibra con el pop triste de Aprenderás o Enamorados. Entre ambos, hay temas que te invitan a bailar llorando (o riendo), como Busco un centro de gravedad permanente o Star, y otros que capturan la sensación de caminar sin rumbo fijo (Simpática pero problemática o Canciones alegres para días alegres). Vaya, que se está plantando con un collage de influencias de dance noventero, groove e incluso guiños a estilos franceses; todo para demostrar que puede mezclar géneros.
Si la primera parte te parecía una contradicción de mensajes, no escuches la segunda, porque es aún más ácida e irónica, de esas que no entiendes hasta que paras a darle una vuelta. C.X.T (Club Chicas Tristes) es el himno de las veinteañeras, JAJAJA son los efectos del alcohol; Todas tienen ganas de jaleo, una propuesta, y Los milagros nunca ocurren al salir de un after, una revelación. Muchos moods que, sin querer, cohesionan pero también te hacen preguntar si toda esta mezcla de emociones es necesaria y si temas como la Pulga en el sofá, Espaguetis al sol o Brindis!! terminan de encajar.
El álbum es una especie de monstruo de Frankestein creado por productores como Stefano Macarrones, Alizzz y Santos & Fluren, que logran, a pesar de sus diferencias, darle esencia y corazón. Rigoberta es una artista que amas o odias porque su mensaje es tan excesivo y memorable como sarcástico y contradictorio. En tiempos en los que el pop parece seguir un manual de éxito, la artista nos trae una nueva religión en la que, sin duda, queremos participar todas.
Track favorito: Si muriera mañana.