Desde que damos al play a Solo tú eliges, el nuevo EP de Midas Alonso, ya nos queda claro que el rapero madrileño no viene a limar bordes ni complacer expectativas comerciales. Ocho canciones componen el proyecto, y poco más de veinticinco minutos que nos alejan de artificios, que hablan de su verdad, sin filtros, y de una honestidad narrativa que, aún cayendo en códigos demasiado superficiales, consolidan este lanzamiento como uno de los puntos más sólidos hasta la fecha.
Que el EP se titule Solo tú eliges no es casualidad: aquí no hay moralejas ni salidas fáciles, solo decisiones, consecuencias y una mirada frontal hacia lo que queda cuando superas límites. En otros medios hablan de que es el momento más crudo del Midas, pero también el más consciente de su lugar y su voz. Y por aquí también estamos de acuerdo.
El proyecto, producido íntegramente por Delson Aravena, respira una unidad sonora poco común para formatos cortos y de rap. Eso sí, cada pieza parte de un mismo universo: la memoria, la soledad, la lucha interna, la ambición y el peso de decisiones propias que se alternan con bases clásicas del género e instrumentales intensos y texturizados. La única colaboración la firma J. Roldán en 4 torres, que refuerza todavía más el tono emocional de la canción y del EP.
En definitiva, Solo tú eliges no busca pegarse ni convertirse en el próximo estribillo viral. Es un EP que hace un repaso honesto a los dilemas de Alonso, una declaración de sus principios. Sin busca del aplauso fácil ni del hit instantáneo, sino de intentar dejar una marca en quien lo escucha. Aunque peque, repetimos, de superficialidad. Para el rapero es un ejercicio de honestidad, que siempre se agradece, y que sí funciona como proyecto sobrio, que confirma una madurez en su discografía. Aquí no hay promesas: lo que funciona es la convicción.
Track favorito: 4 torres, con J. Roldán
