La artista estrena una canción dedicada al amor sano y a dejar irse a aquello que no podemos mantener con nosotros. Consciente de que el “volar por distintos cielos” puede desgastar una relación, María José Llergo escribe una letra llena de cariño donde el mensaje se centra en que lo mejor es olvidarse antes que seguir juntos y que duela.
El tema comienza con unos sonidos y cánticos etéreos para enseguida introducir la petición del olvido, que, lejos de denotar resentimiento, supone un sacrificio para que la persona a la que se quiere no se apene echándola de menos: “Si mi recuerdo te hace llorar, olvídame, yo siempre te quise así, libre”. La música, profunda y orquestal, sugiere paz y calma al no aferrarse a una relación que no puede seguir adelante.
La producción está a cargo de la propia María José, Tatiana De La Lvz y Saints Woods. A pesar de lo pausado de la canción, incluye algunas ediciones de aire electrónico que le dan un toque de innovación a las palmas y al estilo andaluz de la voz. El sencillo ya cuenta con un videoclip dirigido por Santa Mónica, con quien Llergo ya había trabajado en su anterior tema, Mala mía.
En el metraje aparece un culturista haciendo poses mientras agarra los globos que va hinchando la propia artista. El hecho de inflar globos es una metáfora para reflejar que la cantante le regala su voz, lo más preciado que posee, a la persona que ama. Llega, así, a la expresión final de la canción: le quiere tanto que le da todo lo que tiene sin obligarle a quedarse con ella.