A estas alturas, el cubo de COLORSxSTUDIOS no necesita presentación ni Maria Arnal confirmación de nada. Sabíamos que la alianza tenía que ocurrir tarde o temprano, y el encuentro ha sido exactamente la sacudida que esperábamos. La artista catalana se ha plantado en el plató berlinés para interpretar Que me quiten, una de las espinas dorsales de AMA, el álbum que lanzaba a principios de año, demostrando una vez más que su capacidad para electrificar el espacio no depende de grandes escenografías sino de su sola presencia.
Maria sostiene el plano con una interpretación que la lleva entre el lamento folclórico, el pop reconfigurado y la electrónica. Y es que hay algo profundamente magnético en la forma en que la catalana domina los tiempos y el espacio: no hay impostura, solo la rotundidad de una voz que entiende la tradición como una herramienta de vanguardia en constante mutación.
Ver a Arnal en una plataforma global de este calibre no es solo un logro individual, sino la confirmación de que la experimentación de raíz que se cocina desde aquí tiene una vocación universal incontestable. Que me quiten pasa a formar parte del catálogo de COLORS, y a nosotros cada vez nos hace más felices ver cómo crece con buenos talentos de los nuestros.