Vivo atenta a cualquier palabra que comparta
Sara Torres, porque si las palabras abren universos, quiero vivir en el que ella propone: donde el deseo es un tema central. Quiero una vida productiva en el ámbito del placer. Una donde te sientas cada vez que necesitemos sentir y le dediquemos tiempo, delicadezas y ganas a los rituales del baño, a hacer nuestras oscuridades espacios confortables y donde las contradicciones se puedan compartir. Leer o escuchar a Sara Torres en sus conversaciones, poemarios, posts en redes y novelas es un ‘stendhalazo’ que te reubica en otro mapa, obligando a aprender de nuevo a conducir.
Piensa poder preguntarle LO QUE QUIERAS a Sara. Imagina que abre un consultorio sui generis para todas las dudas que atraviesan nuestros amores. No lo pienses más, deséalo. Si lo deseas, puede que creas esa realidad. Existe el consultorio, es quincenal y está en ElDiario.es. El efecto secundario es que te ubica el punto de vista en el más allá y ya no puedes relacionarte ‘como antes’.