Tras la densa arquitectura de su anterior proyecto, Manos en la mesa, donde las ficciones y los alter egos dominaban el relato, Lhara ha decidido ejecutar un interesantísimo ejercicio de deconstrucción identitaria. En su nuevo single, En mi calle, la artista vasco-catalana abandona el trauma y los universos hiperproducidos para regresar a la Lara sin ‘h’, reconectando con su niña interior desde la pura honestidad.
En mi calle es un reinicio musical y emocional que aparca los blindajes vanguardistas y se abraza a la vulnerabilidad del día a día; una bitácora urbana que transita entre la nostalgia de la Euskadi que la vio crecer y la incertidumbre magnética de la Barcelona donde hoy se enamora, se preocupa y se desilusiona de sus propios proyectos sin esperar ni desesperar.
Sónicamente, el track es un viaje de madurez que mira de frente a las raíces que la moldearon en su juventud. Lhara recupera el pulso orgánico del hip hop noventero, las progresiones de piano con séptima y esos destellos soul que remiten a sus primeros directos de puro teclado y voz, pero sin renunciar al colmillo contemporáneo que la caracteriza. Sus ya míticos vocal chokes actúan aquí como el motor rítmico de la canción, demostrando que la media década girando por Europa y teloneando a pesos pesados internacionales como PLK no ha sido en vano. Y, por lo que parece, esto es solo el principio de una nueva era.
