La artista barcelonesa nos despertó la mañana del 20 de octubre con un EP con olor a pan recién hecho y margaritas recogidas de camino a casa. QuererteYLas0trasCosasAparte son cinco canciones de tacto suave, nacidas desde la emocionalidad más sincera. De la mano de Gelatina, krissia nos demuestra en este último lanzamiento que vale la pena seguirle la pista.
Después de abrir para gente como Lewis Hofman o tocar en el Primavera Sound 2022, ¿qué más podemos esperar de ella? Muchas cosas, eso seguro. krissia llega con ganas de convertir el amor en bandera, con ganas de ser sincera incluso cuando duele, y sobre todo con ganas de seguir adelante. La energía con la que crea sus canciones y el cariño que le pone hace que se conviertan en algo más, casi como una carta (o cinco) confesional e íntima. Hoy hablamos con ella acerca del amor y del camino que ella ha escogido para difundirlo, la música.
Antes de empezar quería darte la enhorabuena por el camino que estás construyendo y todo lo que estás creando. ¿Qué te hizo tomar el impulso para empezar y crear kara boi en 2021?
¡Muchas gracias! Bueno, la verdad es que siempre he tenido un interés genuino por la música, desde pequeña. Creo que eso fue uno de los motivos que más me impulsó a empezar a escribir canciones y a componer, pero principalmente lo que más me motivó a que kara boi se materializara fue la historia que me hizo escribirlo, fue mi primer contacto con el sentir cosas por otra persona. Escribiendo canciones encontré la manera de canalizar esas emociones y como resultado salió kara boi. Evidentemente lo que también me alentó muchísimo fue trabajar con Lluís Sellarès, Roc Montoriol y mi hermano Uri, que vieron que estas canciones podrían ir más allá de quedarse en mi libreta.
Después de dos años has sacado QuererteYLas0trasCosasAparte, un EP de pop experimental melódico. Se nota la diferencia a nivel de sonido e intención, pero para ti, ¿qué es lo que marca la diferencia entre tu primer LP y este último EP?
Yo creo que para mí, la diferencia más heavy que veo entre el LP y el EP es sobre todo en cómo hablo de lo que siento. Por ejemplo, hace poco escuché kara boi por primera vez en mucho tiempo y me encantó, pero veo una evolución entre una cosa y la otra. Las letras del LP son un poco más naif, por decirlo de alguna manera. Como que todo suena un poco más difuminado. Creo que refleja muy bien a una niña de diecisiete años que no entiende cómo se siente, que es lo que era entonces. Ahora, con QL0CA, veo canciones con mensajes más claros. Ha sido el resultado del proceso que he hecho desde los diecinueve años hasta ahora, que tengo veinte. Veo que ya le puedo poner palabras a mis sentimientos de una forma honesta, o que empiezo a conseguirlo, y para mí eso es la diferencia más significativa.
La canción que abre el EP es preciosa. Has conseguido modernizar un clásico de los que nos enseñaban nuestros padres en el coche. ¿Por qué Serrat?
Las canciones de Serrat siempre han estado presentes en mi vida, la verdad. Mi padre siempre ha sido muy fan de él y tiene muchísimos vinilos suyos, y cuando era más pequeña siempre los escuchábamos en casa. Aun así, nunca me había parado a prestar atención a su discografía entera como tal. Lo de hacer la versión de tu nombre me sabe a hierba fue en un momento donde estaba muy interesada en la música de los 70 en España, y estaba intentando inspirarme en eso, porque al final esas canciones tienen una métrica increíble. Entonces escuché la canción y me enamoré. Definió a la perfección cómo me sentía en aquel momento, y tuve claro que quería versionarla y llevarla a mi terreno. Creo que queda bien como primera canción en el conjunto QL0CA.
Estas cinco canciones son una oda al amor en sus muchas formas. ¿Qué crees que tiene más fuerza como potencia creadora: el desamor o el enamorarse?
¡Uy! Totalmente el desamor (risas). El amor también me ha hecho escribir canciones guays, pero creo que es esa especie de melancolía y nostalgia lo que me han hecho escribir mis canciones favoritas hasta el momento. El desamor me ha enseñado muchísimas cosas de mí misma que no sabía, y ahora que he crecido un poco me doy cuenta que no es un sentimiento necesariamente negativo. Hay que abrazarlo, y abrazándolo salen estas cosas. Creo que me impulsa y me alienta más ese sentimiento, ya que veo las canciones del EP como cartas de amor que nunca voy a enviar, y me parece muy bonito.
¿Qué emociones sientes que te han guiado más a escribir y componer?
¡Todas! Sobre todo el cariño y la nostalgia, pero también la rabia, el rencor, el sentirme perdida… QL0CA ha sido un proceso muy largo, al principio tuve una ruptura con otra persona y conmigo misma, y me he sentido de todas las maneras posibles, la verdad (risas). En lo que me he fijado es que todas las emociones con las que escribí el EP han mutado hacia otro sitio un poco más maduro, y ver salir este EP ha sido como darle la mano a mi yo de hace un año que empezó a escribir todo esto.
Muchas veces se empieza con una idea en la cabeza y la canción acaba convirtiéndose en una cosa totalmente diferente a la idea inicial. ¿Te ha pasado con alguna canción del EP?
Pues me pasó un poco con todas. Pero sobre todo con la fuente de las hadas, que la hice con Anna (Ansy), y la primera idea de la canción era que fuese nosotras cantando encima de la banda sonora de The Legend Of Zelda, concretamente encima de una canción que se llama The Great Fairy Fountain. De eso a que se llame la fuente de las hadas, pero la verdad es que de la primera demo a ahora ha cambiado muchísimo. Se la pasé a Roc Montoriol (que ha sido uno de los productores principales del EP), tocó algunas cosas y nos encantó.
Al final todo es un proceso de aprendizaje, aunque a veces duela, y el dejar ir a alguien, sentimiento sobre el que cantas, es muy duro. En un post de Instagram hablas de como este EP marca el comienzo de algo nuevo. ¿Qué ha cambiado dentro de krissia después de QL0CA? ¿Qué es lo que viene?
Siendo supersincera, con esto yo he cambiado y mi forma de hacer música también. Veo a Cris muy conectada con krissia, ya ha llegado un punto que no hay una sin otra. Y lo que se viene… pues la verdad es que no quiero ser muy clara porque sabiendo como soy, quizá mañana cambie de opinión, pero mi idea es encerrarme en mi cuarto y escribir otro disco. Leer mucho, escuchar mucha música, empaparme de cosas, investigar. Estoy muy motivada con continuar haciendo canciones y seguir contando cosas, realmente todo esto lo hago porque también es muy terapéutico para mí. Me encanta aprender. El vomitarlo todo en una canción y confrontarme conmigo misma me incentiva mucho a moverme y a crear.
¿Cómo crees que ha influido vivir en una ciudad tan activa como Barcelona para tu música?
Creo que moverme por allí me ha hecho conocer a gente maravillosa que me ha inspirado y me ha ayudado a confiar en mi proyecto y en lo que hago.
Una de las partes positivas de tener un proyecto musical es la gente que conoces por el camino. ¿Con quién te quedas de este 2023?
Total. Pues sobre todo con toda la gente con la que he compartido esto del EP. Daniel, Miquel, Ludmila, Anna… También con mi compañera de sello, Ella, que a raíz de Gelatina nos hemos conocido. Con Marco me ha hecho especial ilusión coincidir porque le sigo desde hace muchos años y para mí ha sido muy importante poder componer y cantar con él. Pero con los que llevo mucho tiempo currando y que ha sido esencial tenerlos este año han sido Javi y Esther. Mis personas favoritas real.
Y puestos a soñar y proyectar, ¿con quién te gustaría hacer una colaboración si pudiera ser cualquier persona del mundo?
Pues puestas a pedir me gustaría mucho trabajar con Oklou o con ML Buch. Sería el junte perfecto.
Ojalá poder vislumbrar el futuro, pero al menos sabemos que seguirás haciendo música desde dentro. En tu carrera musical, ¿qué sería para ti cumplir un sueño?
Tener suficiente dinero como para poder hacer conciertos acompañada de una orquesta con muchísimos músicos y tocar en escenarios más grandes, la verdad. Sueño despierta con eso.
Por último, me llama mucho la atención la sinestesia y creo que resume muy bien las sensaciones y sentimientos que algo provoca sin necesidad de decir mucho. Si tu música fuera un color, ¿cuál sería?
Yo creo que es una mezcla entre el lila y el azul clarito. Un color un poco melancólico, pero creo que define bastante lo que transmiten las canciones.
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