Despacito y con buena letra: esa ha sido siempre la filosofía de la rapera Faenna. Adiestrando el lápiz, ha sido capaz de escribir lo que su tiempo le pedía en cada momento. Y esta vez ha sido la urgencia de volcarse en el que es su primer álbum en solitario. Frente a la costumbre universal de intentar atrapar el tiempo con las manos, en Hasta mañanita si Dios quiere, Faenna reconoce que lo que está por venir no se puede moldear, solo aceptar. Pero, ¿qué tendría que pasar para que Dios no quisiera?
Desde Málaga, del pequeño barrio del Huelin, Faenna irrumpió hace cuatro años en la escena del rap. Tras una base sólida de trabajos como Espabilá o Julia y Manuel, donde experimentaba por primera vez con el flamenco, la consolidaron como una de las promesas del género. A ello se le sumó el pulso demostrado en los Cyphers, uniendo fuerzas con otras raperas como La Reina Mora, Las Ninyas del Corro o incluso Metrika. Ahora, con ese aprendizaje a cuestas, da el salto hacia el formato largo, con el que es su primer álbum en solitario.
Pa mí se queda es el tema que abre y en el que, entre trompetas triunfales, Faenna lanza el que es el statement conceptual: “Pa’ mí se queda aquel momento en el que / por un instante / dejamos de intentar controlar el futuro. Nos conformamos con todo eso que / sí podíamos tocar con las manos. / Y parecíamos eternos. / En ese recuerdo se esconde mi esperanza”. Así termina para dar paso a El tiempo corre más que yo, el segundo adelanto del álbum.
Productores como Sceno, Tensei One, Lost Twin o Milenari, entre otros, acompañan a la rapera que experimenta con variedad de ritmos, sin abandonar el rap clásico e introduciendo elementos de otros estilos que la nutren. Hip hop, R&B y, por supuesto, el arte jondo. Se atreve con su primera bulería de la mano de Lela Soto, Solo borracha te digo que te quiero, dos voces que se acoplan como hermanas. También piezas más puras, Si yo cambio todo cambia, además con José del Tomate en el toque de guitarra, figura que ha inspirado desde siempre a Faenna.
Repiten viejos compañeros como Manu Beats en dos de las colabos del álbum, y los raperos Cráneo y Sceno, desde Argentina. También vemos nombres como Antony Z o su paisano Delaossa, en el que es el focus track, No canto por cantar. Sorprenden nuevos juntes como el de $kyhook en Tengo que hacer algo, que sirve un delivery fresco y consigue crear una atmósfera de ansiedad: la inconstancia del tiempo, el núcleo del LP.
“Hasta mañanita si Dios quiere” es la frase con la que su abuela siempre se despide, la fe esperando que el mañana no traicione. A lo largo de diecinueve temas, se retratan las diferentes Julias que conviven en ella. Hay espacio para el desamor, el chuleo, la sensibilidad o la sensualidad en su justa medida, con pinceladas de R&B en Prefiero no ponerle nombre a esto, con la canaria Spinnheli pilotando la producción y Alberdi en los coros. La acompaña también en los arreglos vocales de Me arrepiento de los errores que no cometí junto a las raperas Kyne y BadB.
La crudeza se revela en Cuando no sepas qué decir di la verdad, tema que adelantó hace un año en el concierto del WiZink por el décimo aniversario de Hard GZ. Un boom bap que sustituye la melodía del saxofón por la del piano, manteniendo las barras y añadiendo nuevas denunciando el genocidio en Gaza: “Niños palestinos ruegan por la vida de su padre”. Es un trabajo donde los códigos están claros. Conviven referencias de rap, del tema de Street Dreams de Nas en No toques mi alma con las manos sucias y los guiños al Manzanita. Faenna demuestra su evolución a nivel artístico y personal. Un retrato honesto de su identidad y del cambio como una oportunidad de crecimiento personal.
El álbum cierra con un tema homónimo, bajando BPMs en una base melódica, haciendo uso de autotune y despidiendo la pieza con un audio de su abuela diciendo la frase que inspiró el álbum. Hasta mañanita si Dios quiere es un punto de inflexión en la carrera de la rapera malagueña que abre espacio a nuevos frentes para la artista y augura su crecimiento en la escena. Ya ha comenzado la gira en Sevilla y la veremos pisar escenarios en varias fechas en España e incluso Europa y Latinoamérica. Ya lo dijo en el primer adelanto del álbum, “Siempre quiero más”. Que Dios así lo quiera.
Track favorito: Tengo que hacer algo.
