Los jueves en Santiago son sagrados. No hay esquina sin fiesta: previas en pisos de estudiantes, pubs de zona vieja, discotecas del centro y, por qué no, el aparcamiento de Salgueriños. Al Cruceiro Fest no le faltó de nada: doce chavales, un escenario y más de nueve horas de música en gallego que ponen en valor el crecimiento de la escena.
La tarde empezó a las siete con Zarzo DJ, una prueba de que iban a sonar mil estilos. Empezaron Big Meu y Jallejo, raperos con sonidos crudos que trajeron su EP conjunto, Do país. Les siguió otro ‘jallejo’, pero esta vez el vacilón al ritmo del tema homónimo. Lil $am se encargó de calentar los bailes como lo haría Don Omar con Dalle don dalle o Solteira con Dkprichos. Subió también a dos chavales que aprovecharon su momento: tres veces cantaron A 100. A partir de ahí se abrió la veda: no había turnos, todos con todos en el escenario.
Subió nervioso XianPais, aunque esa timidez que le acompañaba fue desapareciendo hasta comerse el escenario con el público. Le cantó a los sentimientos y a los Apóstoles, preguntó Por ti con Alddara y adelantó un temazo junto a Kid Mount. Llegamos al ecuador con Willow GHZ, que llegó acompañado por la ocupada Ash Diz. Por sus manos pasaron una guitarra, un teclado y un pandeiro, según lo pidiera cada tema: desde Compliqueime y Dime que esperas? a temas como Baixo as viñas. Por si fuera poco, sirvió una pequeña ‘tapa de orella’ con Pappaquino.
Con el apetito abierto, era imposible no acabar haciendo parada en cualquiera de las dos foodtrucks (aunque difícil con esa pintaza). Con cerveza en mano y cenados, aún quedaba la mitad. Empezó a sonar La última vez. ¿Anuel en Santiago? Resulta que no, era Ak Villar calentando con algunos hits antes de pasar a los suyos. Después irían el ‘neno do <3’ y la virtuosa Eva Souto. Engalanados y con un violín, hicieron que el público entrara en Perreo paradiso. Kid Mount se montó su propia fiesta: cantó, saltó, ordenó pogos e invitó a C Mirazo a cantar Como un can y a 9Collazo9, su último feat, Ben lindo. El colofón final lo pusieron todos juntos acompañando al <3 en el escenario para gozarse Esta vida pide outra. Luego apareció Guzmen, quien pasó de la fiesta para crear un ambiente más íntimo y calmado con su voz y la guitarra.
Xmaseda y Lg1do venían de otro festival. Normal que los quieran en todos lados. Empezó el de Viveiro, quien tuvo que dejar fuera algún tema por falta de tiempo. Aún así, hubo una buena parte de Pontes. También cayeron sus singles de colores como O que puido chegar a ser o A primeira vez, que hizo escapar alguna lágrima. Y, para que Xian y Maseda no quedaran huérfanos en Ao meu lado, apareció al rescate el hermano de Willow. Remató con los micros ‘the chosen one’. No se dejó ni un tema: Frente a frente, Darche, Volar incluso Non me culpes, que había salido seis horas antes.
Si empezó con un DJ, tenía que acabar con otro. El encargado de cerrar fue Kike Varela, quien hizo repetir por cuarta vez en el escenario a Kid Mount o a Ortiga para cantar su último remix con Carmiña Carmela. Pelotazos a ritmo techno como Micaela, Muiñeira de chantada o Meigallo pusieron fin a más de nueve horas de música gallega.
En medio de sus shows, Lil $am, XianPais y Xmaseda robaron un momento para anunciar que sacarán EPs en estas semanas. Solo con los adelantos que cantaron ya alimentaron las ganas. El Cruceiro Fest ha sido la prueba de que la escena gallega no es un pasatiempo y que nuestro idioma tiene lugar en los festivales. Ahora, nos toca pasar el verano buscándolos de fiesta en fiesta para volver a escucharles.
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