Mucho ha pasado desde que Akasha Kid completó su metamorfosis, convirtiéndose en Constanza. Tras ello, ha transcurrido una evolución creativa constante: ha colaborado con artistas increíbles, ha tocado todos los palos y se ha ganado una posición reconocible con trabajos como Zenyatta. Ahora regresa, a mano armada, con un EP cargado de simbolismo que explora el pasado desde el concepto de un revólver, una metáfora con la que investiga la belleza y el poder de las emociones que sentimos cuando revolvemos dentro de nosotros mismos.
Ella misma dijo, en su última entrevista con ACERO, que le habría encantado estudiar psicología, aunque no fuera para ejercer como tal. En Zenyatta, descrito por la propia artista como su trabajo más conceptual, ya nos dejó muchos aspectos relacionados con el psicoanálisis; Revolver sigue esa línea. El EP arranca con un audio extraído de un programa de radio argentino llamado Perros de la calle. Las palabras son de Gabriel Rolón, uno de sus psicólogos favoritos, y la narración que escuchamos y que nos encoge es de Martina Catini, amiga de la artista: “O soy el Plan A, o no soy nada”. Así termina para dar comienzo a la intro, Ley de hielo a Dios, un tema que navega por los momentos en los que nos sentimos abandonados y que indaga en la conducta de ella misma con Dios y con el amor a través del concepto psicológico de la ley del hielo. 
El segundo track, High Caliber, fue el adelanto del EP. El contraste perfecto para el primer tema, puesto que deja en evidencia que ella ya no es la misma. “Si vienen a revolver, que sepan que llevo un revólver”, una primera declaración de intenciones del papel que juegan las armas en la temática del EP. Todo esto abre camino a la tercera canción, un R&B en el que se luce el poder vocal de la artista. Por cierto, es el mejor momento para destacar el pedazo de voz que tiene. Pólvora es el manifiesto perfecto para entender del todo lo que lleva contando Constanza desde el inicio del proyecto. El cómo cada sentimiento puede afectar de una forma diferente a cada uno y el poder que tienen las miradas, las cuales convierte metafóricamente en balas y pólvora, en la introspección de uno mismo y en la búsqueda del entendimiento del resto.
Un beat potente con mezclas medio celestiales arranca en el cuarto tema, gatillo, colaboración con el gran Mir Nicolás. Ambos se lucen: buenas barras y quizás el tema con más chanteo, podríamos decir. Cierra con un audio lleno de significado: “Naciste para esto”. Un speech sobre la confianza y la motivación que termina justo en el inicio del quinto y penúltimo track, el homónimo del EP: Revolver. Hablando sobre la no necesidad del perdón ajeno, la actuación por instintos propios y la observación de los errores del pasado para hacernos más fuertes. 
Nos deja el clímax perfecto para el final del EP, un trap melódico pero con tramos muy raperos. En el poder no corrompe, revela, culmina con la idea de uno de los valores principales del concepto, el poder. La forma en la que cuenta que eso no la va a comprar porque el poder está dentro de uno mismo y no en todo lo superficial. Nada más valioso que tu propia alma, tus ideales y el moldeo que las historias personales generan en ti, expresado genialmente desde la metáfora del revólver como, y citando textualmente lo que ella misma me contó: “un artefacto que tiene el poder de arrebatarte la vida, ya que al final lo que nos recorre son emociones y aunque no nos maten estoy segura de que muchas veces sentimos que sí lo hacen, y finalmente resurgimos y nunca nos sentiremos igual si nos vuelven a lanzar la misma bala”.
Track favorito: Pólvora.