Choclock ha vuelto a la carga con su tercer álbum de estudio, Daltónico pero me siento azul, lanzado el pasado Blue Monday jugando con la inspiración derivada de la expresión ‘I’m feeling blue’ y su daltonismo. Con este proyecto, el tinerfeño no solo reafirma de nuevo su posición en la vanguardia del R&B español, sino que también muestra sin esfuerzo alguno su don para alzarse como artista polifacético.
En estos doce temas, Bruno se mueve con soltura, confianza y elegancia entre géneros, destacando el R&B contemporáneo (su marca personal), con el UK garage, el trap o el afrohouse. El disco es una macedonia artística que te lleva de la mano por los altibajos emocionales con los que todos nos hemos sentido identificados alguna vez. Logra que con cada uno de los tracks sientas justo lo que está describiendo, como el amor y sus múltiples caras.
Blue Monday abre con fuerza, jugando con la confusión entre colores y sentimientos, y marcando la hoja de ruta para lo que se viene. MiShawty ft. Mvrk destaca por su producción fresca y por la tangible química entre ambos artistas. En Bien Cool se une a Yoshi en una colaboración que trasciende fronteras, mientras que SinKerer se erige como uno de los pilares fundamentales del álbum, con su característico ritmo UK garage y un estribillo que no te lo sacas de la cabeza ni con agua caliente. Pasando a Ponte friki, Bruno le guiña el ojo a la escena breakbeat de su tierra, mostrando las raíces de las que bebe.
Por su lado, Throwback, con Mario Kun, evidencia la capacidad del artista de darnos una de cal y otra de arena, haciendo un perfecto storytelling sin necesidad de crudeza o baladas. Además, nos continúa cubriendo la necesidad de descubrir rookies. Pero, ojo, que la vulnerabilidad de Bruno nunca deja de estar presente, en 50% nos la trae de nuevo, y no nos quejamos.
Mr. Scott Freestyle ofrece un cambio de ritmo que permite a Choclock salir de su característico traje melódico y lucir sus habilidades líricas sobre una base bastante minimalista, y a nosotros nos hace partícipes de ello. Días raros se perfila como una de las pistas más atrevidas y trascendentes del álbum, mientras que Khalifa (dizzy) mezcla UK garage con un R&B elegante, volviendo a poner encima de la mesa la versatilidad que lo caracteriza.
Caprese, adelanto que salió en octubre junto a su mano derecha, Cruzzi, no pudo mostrarnos algo más completo que llega a manifestarse como punto álgido del álbum, versando sobre una fusión entre el Atlanta bass de los 90 con el R&B melódico. Fue una previa acertadísima y coherente con lo que se venía.
El trabajo cierra con Pa ti’ <333, fruto de una sesión inspirada con Abhir, El Fiero, y Saint Lowe, el dúo estelar del momento que consigue dejarnos a todos con ganas de más siempre. Es de mis favoritos porque la base y la letra beben la una de la otra y, además, es preciosa.
Daltónico pero me siento azul dirige riendas y tiende puentes logrando convertirse en algo más allá de una obra musical, es la materialización sonora de la visión artística de Bruno. Desafía expectativas ofreciendo un trip musical rico en matices y emocionalmente profundo y genuino. La producción del álbum adquiere esa mezcla ideal que baila entre elementos electrónicos y la instrumentalización orgánica. Como siempre, las letras de Bruno no defraudan, son ricas en detalles; transportan y consiguen verse sinceras e introspectivas.
Creo que a ninguno nos hacía falta que nos demostrara nada, lo teníamos bastante asumido, pero con Daltónico pero me siento azul indirectamente lo ha hecho; nos queda Bruno para rato, y qué suerte.
Track favorito: Shawty ft. Mvrk.