Cuando uno siente que ya lo ha conseguido todo, de algún modo también corre el riesgo de perderse a sí mismo. Es entonces cuando toca centrar la mirada hacia dentro. No siempre necesitamos saber hacia dónde nos dirigimos. Los que no se pierden son aquellos incapaces de conformarse, porque legado solo es legado cuando perdura. Volverse hacia atrás para reinventarse una vez más: esa es la esencia de Children, el nuevo EP de Bon Calso. Un nostálgico periplo que prueba que, cuando los sentimientos son genuinos, permanecen.
Si hablamos de Bon Calso, hablamos de un soldado curtido en mil batallas. Ha hecho de todo, pero últimamente había estado experimentando mucho. En dos de sus últimos tres sencillos ya pudimos ver esta mezcla de códigos del rap melódico y el pop contemporáneo. En Diferente y Porsche avisó de lo que se venía: una producción limpia que nunca sacrifica la emoción por el artificio. Este es su octavo trabajo y, después de una trayectoria marcada por la transformación constante, el de Alcorcón firma su proyecto más ambicioso y personal.
Bon Calso asume íntegramente, por primera vez, la dirección creativa y la producción del proyecto, una decisión que se percibe desde el primer minuto. Y con colaboraciones de contrastes: Rels B y SouzReptil1k17. Conceptualmente, pese a que el EP está narrado como unas memorias, no pretende explicar el paso del tiempo, sino aceptar que crecer consiste, muchas veces, en reconocer que seguimos habitados por las mismas emociones.
Todo comienza en Sin un plan: la apertura perfecta de este recorrido emocional. Como lanzarse a caminar sin mapa pero con la intuición suficiente para saber hacia dónde se quiere ir. Hay algo casi confesional en esta primera toma de contacto, que retrata el momento exacto en que uno deja de perseguir respuestas para empezar a abrazar lo que es: “Qué más da si fue el destino o no”. Los dos feats vienen seguidos, primero Rels B, en Diamantes. Toda una sorpresa esta colaboración, por lo tocha, demostrando la evolución artística en la que se encuentra Bon Calso. La realidad es que cuando vi el tracklist tenía mis dudas, pero ambos encuentran el equilibrio melódico en un tema que habla sobre lo que se queda tras la pérdida, un auténtico desgarro para el alma.
Sin perder el hilo del concepto, puesto que vuelven a cagarse en el destino, SouzReptil1k17 le aporta la frescura perfecta a Casino. El verso del de ANB es casi igual de ganador que el estribillo. Probablemente el track más distinto y también necesario para darle otro toque. Los dos últimos temas reafirman la idea central del EP. Patrulla es el que se grita. Una canción honesta en la que Jorge trata de reconciliarse consigo mismo y nos deja una de las líneas del proyecto: “Quería matar al crío que llevo dentro, pero aún puedo aprender de él solo un poco más”. Y, finalmente, llegamos a Act.I (No end). La outro no outro: dejar la puerta abierta al marcharse. El uso del vocoder, a lo Daft Punk, y una instrumental emotiva dejan un final abierto, ya que nunca sabremos cuándo ni dónde está el final; así que solo nos queda brindar por los que se fueron y los que todavía están.
Track favorito: Sin un plan.
