Biberon sacó en mayo Deaf Af junto con Johnnyfuu y se coló en los oídos de todos los exquisitos, o más bien, de los bichos raros. Ahora lanza Dumb, una mixtape que le consagra como una de las voces más especiales del underground y un talento diferencial como productor. Paradójicamente, y a propósito, su subida le aleja todavía más del mainstream, en un proyecto introspectivo, diferente y original sin límite alguno.
Ni siquiera se parece a nada de lo que suena en el circuito musical urbano; Biberon se caga en eso desde el segundo track y lo deja claro con esta frase: “No soy underground, yo sueno como un ático”. Demostrando que que no hay industria ni sonido que le clasifique, él hace música y lo demás que lo determine cada uno como más le apetezca. Así es él, alguien que se tapa la cara con un pañuelo, que no pretende mostrar ni contar nada. Él solo hace música bacana, y eso es Dumb, su nueva mixtape.
“Una vaina rara para abrir orejas”; eso nos dijo en su entrevista con ACERO hace tan solo unas semanas, cuando le preguntamos cómo describía este trabajo. Y es gracioso porque las está abriendo de par en par. Es incluso poético el sentido que le da a esa idea y cómo juega con ella, hasta con los títulos: su anterior disco era sordo de cojones y ahora te lanza Dumb (mudo).
También deberíamos preguntarle por su obsesión por las divas de la música; referencias y samples de todo tipo, desde su propia versión del Work de Rihanna hasta sus ya míticos guiños a Selena Gómez, Demi Lovato y Amy Winehouse. Esta tónica sigue en este álbum, junto con el rollito Disney Channel. De hecho, así comienza en la intro, sampleando durante todo el tema una canción de la serie Zoey 101.
El segundo tema, Atico, suena muy Biberon y nos deja perlitas para X, y aunque tiene su toque, también es de los más introspectivos. Está producido casi íntegramente por Dalsy, su alter ego, (sí, tenía que ser raro hasta para eso). Enganchao, otra referencia a otra diva, en este caso de nuestro pop más alternativo, Amore, con su guiñito al que para mí podría ser el tema del año: Delirio. Este fue un adelanto de Dumb, como también lo fue el siguiente track, P&M&M, canción que cumple con todas las características del artista: adictiva, sumamente corta y con múltiples referencias a muchos tipos de sustancias.
“Tengo un biberon en la nevera”; Plastico, un reggaetón ‘biberoniano’ que da paso al sexto tema, llegando a la mitad del álbum y al espectacular sample de S&M de Rihanna en el skit SMS. Llegados al ecuador, entendemos ya la movida de lo de abrir las orejas. Sin darte cuenta, estás enganchadísimo. El álbum es muy corto pero muy intenso, y te va moviendo de lado a lado con esos ritmos tan raros, como él mismo los define.
Séptimo tema, Brando, medio sad pero con los BPM pateándote por dentro y con buenas barras cinéfilas. Sigue con Golden, featuring Flako NKO y producido por alberrrt, quien ha hecho un gran trabajo en este proyecto. Después de esto… ay, ¡lo que viene después! Lips es completamente indescriptible. De verdad, escúchala y luego lo intentas. Como una mezcla entre mambo y salsa pero futurista, en plan cyberpunk, yo qué sé, ¡por decir algo!
Los tres últimos temas son los más raperos, se podría decir. Con sonidos muy distorsionados y diferentes, pero se mueve en registros en los que ya hemos visto a Biberon y en los que se siente cómodo. Destaca la colaboración con Button Bricks, quien le aporta mucha frescura al tema. Cierra sampleando la épica Intro de The xx (a muchos os sonará de algún anuncio o algo así). En una outro emotiva, demostrando que letras simples no tienen por qué transmitir menos mensaje, y es que este es su puto rollo y no necesita que tú se lo compres.
En esta mixtape demuestra el increíble talento que tiene al momento de elegir qué palabra meter en cada nota y qué melodías y samples pegan, o no, da igual. La mayoría de las veces no pegan una mierda, la cuestión es que mola, mola mucho.
Track favorito: Brando.
