Nueve años de carrera, infinidad de hits y una estética que han marcado a toda una generación. Escribir una reseña sobre una artista como Bad Gyal no es fácil. Lo siento, estamos sesgados, hemos crecido junto a ella. Después de unas cuantas mixtapes y EPs como Slow Wine, WorldWide Angel y Warm Up, tan solo hace dos años que la catalana presentaba su álbum debut, La joia. En toda su carrera siempre se ha hablado de autenticidad y de cómo proyecto a proyecto la iba perdiendo. La pena es que no somos tantos los que entendemos que Alba Farelo siempre ha sido la misma, solo le faltaba el presupuesto. Hoy presenta Más cara, su segundo largo inspirado en sonidos y referencias de su adolescencia que han marcado el proyecto artístico de nuestro Pussy k mana.
Para los que recordamos sus primeros lanzamientos junto a un Fakeguido, que también arrancaba su trayectoria, cualquier paso hacia la superproducción de Miami se siente como una traición o como un triunfo personal. Parece que no hay punto medio. Pero entendamos el proyecto por lo que es: Bad Gyal ha sido fenómeno de nicho, y años después ha colgado tres sold outs en el Palau Sant Jordi. Ya no la veremos más escupiendo entre canción y canción en una sala como la Ochoymedio, porque ya pasó. Aceptadlo. Y gracias a ello, hoy podemos disfrutar de su mejor versión y escucharla en entrevistas hablar de su prime.
Y esto es justo lo que representa Más cara: un disco que reúne a leyendas del Olimpo del reggaetón como Luny Tunes o Nelly El Arma Secreta, la inclusión de Danja (mano derecha de Britney Spears o Nelly Furtado en sus producciones de los dosmil) y, al mismo tiempo, a Maureen o 8belial como apuestas del sonido del mañana. Tal y como ha sido su desarrollo como artista, lo presenta en este largo. Más cara es un puente entre la nueva ola y la referencia, moviéndose entre estas figuras como una directora de orquesta, apropiándose de estructuras y beats para hablarnos de deseo, chulería, amor y feminidad.
Musicalmente, también es su proyecto más extenso hasta la fecha. Diecinueve canciones que viajan desde Miami hasta Barcelona logrando que el merengue house, la guaracha y el shatta convivan bajo un barniz de alta costura musical. ¿Sorpresas? Pues, después de escuchar los adelantos como Fuma, Da me, o La última noche junto a Ozuna, no muchos. Aunque hemos marcado Noticia de ayer como favorito del proyecto bien rápido. El disco se inclina hacia una comercialidad global, como ya pasó con La joia. Parece que Alba ya no busca un dancehall puro, tampoco tenemos claro si alguna vez lo quiso, pero una vez más se ha posicionado a favor de un sonido más pan-atlántico. Y, sí, no esperábamos otra cosa.
Más cara suena a dinero, a sudar en el club y, sobre todo, a una artista que ha entendido quién es, dónde quiere estar y cómo posicionarse. Es su transición hacia lo ‘caro’, a alejarse del nicho para elevarse como referente. Es el resultado de una ambición que nunca pecó de humilde, que por fin acepta su estatus. Y el veredicto está claro: es innegable que Alba Farelo nunca ha sonado tan dueña de su destino.
Track favorito: Noticia de ayer
