Hubo un tiempo en que dos rubias feligresas del rosa con tiros bajos y crop tops dominaron el mundo. El de la moda, al menos. Hablo de Paris Hilton y Nicole Richie, la pareja de moda a comienzos de los 2000 (más que Brad Pitt y Jennifer Anniston). Ellas y toda la cultura pop de aquella época lograron establecer una estética que hoy día es un icono en sí mismo.
Una idiosincrasia, la de finales de los 90 y principios de los 2000, que dos décadas después se niega a morir. Muy al contrario, y para alegría de los más nostálgicos millennials, se encarna con más determinación que nunca a través de la moda y de la mano de jóvenes estilistas que apuestan por traer de vuelta una estética y unos valores que, para ellos, son el presente. Giovanni Franco Vieira (@giovannifrancoviera), fundador de Crack Studio, encarnó desde un primer momento estos valores a través de sus estilismos mejor que nadie, dando pie a una corriente que permanece en boga.
Una estética inspirada en las grandes divas de los 2000, desde Christina Aguilera a Britney Spears, y que hoy desemboca en el trabajo de tres estilistas (aún más jóvenes) que pretenden seguir los pasos y continuar con el legado de esta otra época que, más que pasado o presente, invita a creer en un futuro donde millennials y zetas se den la mano.
@whiteydad
@whiteydad en Instagram es realmente David Fernández, estilista y editor de moda en Deké Magazine. A través de sus trabajos podemos viajar a un tiempo donde los raperos eran iconos de moda y las gafas de sol deportivas todo un must en cualquier look. Poneos cómodos y disfrutad.
@ariadnnnnna
La fusión de estilos, prendas y personalidades varias toma forma en el perfil de Ari (@ariadnnnnna), donde las tendencias de comienzos de los 2000, la fiebre lovecore y, por supuesto, los labios perfilados están presentes en cada esquina como si de un videoclip estilo Cher se tratara.
@santitapias_
Santi Tapias es estilista de moda y director creativo cuyo mantra es la reinterpretación de la moda desde dentro. Una premisa donde no existe género ni estereotipos y donde toda combinación es posible.