Después de dejar clara su identidad y demostrar que es un rapero de los pies a la cabeza,
Solo K.OS ha decidido relatar sus últimos años e ir vagando entre recuerdos mientras se desprende de las capas protectoras que él mismo ha creado para evadir la realidad. Pasamos del fronteo y la lo life a la soledad, la derrota del ego y el autoconocimiento. Esto es
Rabbit Hole y, como queríamos conocer todo lujo de detalles, nos hemos metido en la madriguera a hacer digging.
Y siempre es un gusto andar por nuevos caminos cuando Solo es el guía. El primero: la listening party. El disco fue presentado en un evento que combinó una actuación de Solo K.OS con una exhibición de varios artistas invitados y la presentación de un nuevo número de D.U.E.N, un medio independiente que indaga en el lenguaje personal de los artistas y que, en este caso, ha trabajado mano a mano con el de Vic. Pudimos ver y tocar el número en el bajo del Poblenou en el que fuimos citados, decorado para la ocasión con imágenes de la pieza pegadas en las paredes.
A continuación, en la entrevista hablamos de todo: el storytelling, los personajes, las novedades a nivel musical, el momento de su carrera, etc. No echarás nada en falta. Fue fácil enrollarnos a hablar —e irnos por las ramas en muchas ocasiones—, pero había mucho que comentar: desde Criminal Minded no sacaba ningún proyecto, algo que nos ha hecho recibir Rabbit Hole con más ganas todavía. No te voy a entretener más: coge la pala y cava con nosotros.
Por culpa mía llevamos un buen rato de preentrevista hablando de conciertos: que si Jay-Z, que si Kendrick, que si Clipse… ¿Es tu pasión?
La música en directo es una movida que disfruto desde pequeño. Soy un friki, me pongo a analizar qué está haciendo cada uno y luego lo intento implementar a mi medida, a mis mierdas.
Hay mucha gente que está saliendo ahora a quien le gusta mucho todo el proceso de crear pero que luego el directo no le mola tanto, entonces quizás no termina de mostrar esas armas.
Siento que en el rap, sobre todo en los bolos a los que voy aquí en España, les falta un chin más. No es que hagan malos bolos, pero después ves a esta peña de la que hablábamos y, claro, salvando las distancias, algunos podéis hacer cosas muy chulas y no os arriesgáis. Me falta un poco. Es que yo también soy muy showsero, muy del entertainment, pero creo que la peña que ya está en una posición guay para poder hacer cosas pepinas no se arriesga. Y luego vas a los bolos que hacen estos cabrones, tío, y saben, saben cosas.
¿Veremos alguna implementación de estas cosas en las que te has fijado o alguna innovación en el directo en la gira de Rabbit Hole?
Sí, si las salas me lo permiten. La putada es que yo tampoco estoy en una posición como para fliparme mucho. Pero algún festival se dará y, aunque sea en el escenario más pequeño, ya será más grande que los sitios donde tocamos. Así que ahí yo creo que sí que va a ser más factible hacer cosas e implementar movidas que he ido robando por ahí y cosas que me voy guardando.
Hace unos días has participado en un cypher con Greenpeace y ahí estáis algunas de las voces del rap en España. ¿Cómo surge esa movida?
A mí me abre Garuda, que es el mánager de Faenna. Entiendo que Greenpeace contactó con ellos a raíz de los cyphers que hace ella —que están tope de guapos, con las chavalas y tal— y, en esta ocasión, entiendo que su equipo decidió hacer el cypher tanto con pibes como con pibas. La movida es que están imputando a unos miembros de Greenpeace por una protesta pacífica que hicieron contra unos importadores de gases y combustibles, y les pedían como cinco años por la protesta. Creo que ahora se está quedando en dos y medio, pero igualmente es una locura. Querían darle voz y supongo que llegaron a la conclusión de que esto podría molar. De hecho, el pibe que lo medio organizó, Guille, está muy in touch con el hip-hop; es un chaval joven y está pendiente de lo que ocurre en el rap español. Me llamaron y pensé que tirarme unos raps en un barco está guay. Aparte, no es una movida random, la causa está guay.
¿Y cuál es tu visión respecto a usar el rap y el arte como una forma de posicionarte y de apoyar causas como esta de Greenpeace?
Hombre, yo siento que esto es rap: poner voz a injusticias y a movidas que ocurren en el mundo. No soy muy fan del rap panfletista —yo lo llamo así, quizá de forma un poco despectiva por mi parte, pero nos entendemos—, no soy muy fan de eso, quizás por las formas, pero el rap es protesta. Poner voz a cosas como estas me parece interesante porque también en España últimamente la peña está muy tibia: le da miedo hablar de ciertas cosas, simplemente se la pela o son del otro bando, que son los que hacen más ruido. Entonces siempre hay que dejar claro de qué lado estás, tío.
Vamos con el disco, Rabbit Hole. Se menciona un par o tres de veces el título, pero quiero que me cuentes qué hay detrás de ese nombre.
Rabbit hole, en inglés, significa que te adentras en cualquier tema, y este disco se llama así porque es el rabbit hole de Solo K.OS. El disco está inspirado en la película Origen, donde la historia se narra por capas de sueño y, según van bajando, se profundiza más en el protagonista y entras más en su psique. Entonces, en el disco hay capas. Aunque en ningún momento diga ‘empieza la capa 1’ o ‘empieza la capa 2’, cuando la peña lo escuche me gustaría que investigue y mire a ver dónde empieza y acaba cada una.
Según va pasando el disco me voy abriendo más: se hace más introspectivo, voy hablando más de mis miedos, mis traumas y, paralelamente, también se narra una historia de amor con uno de los personajes que aparece. Hay dos personajes: uno es mi pareja o expareja, dependiendo del momento del disco; y lo demás es una lucha interna, dualidades, movidas personales, etc. Un poco trata de eso.
Hay momentos en los que se menciona el nombre del disco con una referencia a Donnie Darko, una peli que tiene elementos de terror, y recuerdo que en Criminal Minded estaba la idea de que todo sonara a película de miedo. ¿Le estás dando continuidad a una saga?
Ostras, qué bueno, no lo había pensado así en ningún momento. Supongo que son referencias que tengo ahí integradas y que voy usando según hago música, pero buen punto. Donnie Darko lo menciono en este disco porque pensé en rabbit hole y se me vinieron pila de conceptos de muchas películas. Soy muy cinéfilo. Empezó con lo de Origen pero luego caí también en Get Out; de hecho, la portada del disco hace claramente referencia al momento en el que el pibe cae en el Sunken Place. El Rabbit Hole también me llevaba ahí: no literalmente a caer en el Sunken Place, pero estás en modo automático y hay cosas que no piensas, que no tienes en cuenta.
También Alicia en el País de las Maravillas entra en un rabbit hole, además persiguiendo al conejo, y en Donnie Darko al final se ve en el conejo, ¿no? Bueno, es una paranoia, cada uno que entienda su explicación de la película, pero yo entiendo que el pibe ve su reflejo en un personaje de terror disfrazado de conejo y piensa que ahora tiene un poco de eso. Todo es un popurrí: todo te puede llevar a un sitio y hacerte entrar en la historia del tema que estás escuchando.
“Yo siento que esto es rap: poner voz a injusticias y a movidas que ocurren en el mundo. El rap es protesta.”
Me has dicho que hay dos personajes. Yo tenía apuntado preguntarte quién es Mal, que se la menciona varias veces y supongo que es esta persona de la relación amorosa. ¿Y el otro personaje?
No sé si decirlo. Prefiero dejar el Easter egg para que la peña descubra quién es. Pero hay otro personaje que viene a representar la parte contraria de Mal, que es mi pareja: la persona que me mantiene los pies en el suelo, el amor, la pureza. Y el otro personaje viene a representar todo lo contrario: el hedonismo, el sentido inconsciente de hacer las cosas sin pensar, lo carnal, lo sexual, party y rock and roll.
Es un disco más largo que Criminal Minded y eso te ha permitido meter más sonidos y experimentar más. ¿Te lo has tomado así?
Sí, cien por cien. Cuando pensé en el concepto del disco y caí en que quería hacer eso, sabía que tenía que ser un extenso para poder narrar por capas. Era también una buena forma de explorar sonidos nuevos, que es algo que siempre he querido hacer. De hecho, siempre lo he hecho; lo que pasa es que no es lo que ha salido a la luz. Desde pequeño había hecho temas ‘por los jajas’: de reguetón, de dembow, etc. La música que me mola escuchar no es solo rap.
Entonces, joder, escucho un Detroit y me apetece rapear encima de un puto Detroit. Hay un trap, he estado tonteando ahí con el autotune, que también es una movida que me llama. No hasta el punto de hacer todo un tema con autotune porque deep down sigo siendo un rapero, quiero seguir escribiendo ahí como un loco y hacer algo no tan melódico, pero para ciertos puntos también me parecía interesante implementar eso. Entonces sí, tío, un poco tocando otros palos, otros registros, pero siempre con la premisa de que se rapee, siendo Solo K.OS. En el disco no dejo de rapear en ningún momento a pesar de que los beats no sean de los que la peña viene escuchando de mí.
En Oro, con Kuma, la instrumental es un Detroit, ¿no?
Al estar al principio del disco parece una declaración de intenciones, dices que vas a ser más impulsivo y no vas a ser tan estricto con tu imagen.
Sí, sin duda. También me parecía interesante, ya que la primera capa vendría a ser lo que cree la peña que es Solo K.OS: es la más inconsciente, la más hedonista, la más trappy. Me parecía interesante que el primer tema fuera un Detroit donde estoy hablando bullshit de cómo me llevo a una chavala y no sé qué, no sé cuántos.
Hay otro cambio musical que yo detecto a partir del audio final de Dinero. Hay un cambio de tono y escuchamos lo que comentabas: tu voz con autotune. Quizás no sea acaramelado, pero es más acaramelado de lo que veníamos escuchando, e incluso hay alguna canción que se acerca al soul rap. ¿Qué te lleva hasta aquí?
El hecho de que esa movida me flipa; esos sonidos me encantan. Cuando me senté a hacer las canciones, era también un reto porque lo otro ya lo sé hacer. Es like: tío, un rap shit es easy pero plantear cómo voy a encarar estos beats implementando la narrativa del disco me parecía un reto y por eso le metí. Hablando de las capas, igual se detecta dónde empieza una y acaba otra, ¿no? En cuanto a los sonidos, se ve mi búsqueda de cómo hacer mi mierda en otros registros y, a la vez, implementar la narrativa del disco.
La evolución del disco consiste en buscar el equilibrio entre hacer las capas temáticas y acompañar musicalmente su sentido. Y luego eso te permite experimentar con estilos que no habías hecho antes.
Cien por cien. No tengo nada más que añadir, es exactamente eso.
Recuerdo que en su momento me pasaste temas que tenías preparados y uno de ellos era On God. Yo te di el feedback de que me parecía la bomba. ¿Viste que, en general, la peña te decía que le molaba ese tema?
Sí, de hecho, es el segundo tema que hicimos del disco y lo hicimos en cuestión de dos días. El primero salió el día uno; On God salió el día dos. Fue el primer tema que hice en el estudio donde he hecho el disco. Ya había alguna cosa escrita de antes, pero ese fue el primer tema que hice ahí con Middle Name, que son los dos chavales con los que he currado para el disco. Yo tampoco había tocado el tune; lo he hecho en algunas cositas que no han salido.
Entonces hicimos Dangerous con Kademaik y fue como: ey, hermano, esto está guapo. Se lo pasé a la peña y le flipó. Porque era eso, rompía totalmente con las movidas que venía haciendo y estaba guapo, porque también se puede romper y que después no mole una mierda. Entonces vi que estaba guapo pero el disco lo quería sacar al cabo de un año, año y algo. Tenía que hacer música y quién sabía si iba a caer algún tema. Fueron pasando los meses, fui haciendo las canciones, estructurando todo y On God me miraba en plan: sabes que esto tiene que estar dentro, tío. De hecho, las dos canciones que hicimos, tanto la primera como esta, están en el disco. Eso fue la confirmación de que puedo explorar otros sonidos haciendo rap shit y que mole.
Justo ayer empecé un libro que habla del autotune y de cómo cambió la movida del rap. Dice que, a partir de cierto momento, empezamos a llamar rap a movidas que realmente eran otro género. Travis Scott o Playboi Carti son raperos porque lo hemos aceptado así, pero lo que hacen parece otro género musical.
Total. Extrapolándolo a mi caso, siento que es eso. A mí me flipa, me flipa todo, y sé valorar todo lo que, como dices, a lo mejor no es rap. Pero luego, cuando lo paso a mi música, sí que me mola que haya algún elemento de rimas y fraseos guays, dependiendo del ritmo que esté sonando, ¿sabes?
Digamos que cuando defines a Solo K.OS lo primero que tienes que decir es que es un rapero. Y eso está guay que se mantenga así.
Tampoco busco que se me defina de otra forma. Parece que el rap se utiliza como vehículo pero luego cuando ya estás ahí algunos se quieren desvincular de la palabra, quieren ser cantantes o artistas. Yo soy un artista de rap, rapero, no quiero desvincularme de esa etiqueta porque es lo que soy, es lo que he querido hacer siempre.
Creo que ser consciente de tu movida y defenderla a capa y espada te suma mucho.
Y, perdona, relacionándolo con lo que hablábamos al principio de los artistas que iba a ver y todo el rollo, es lo mismo: son raperos que con su movida han llegado al top de su disciplina pero no dejan de ser raperos. Son raperos como la copa de un pino y artistas como la copa de un pino, claro.
Cuando Kendrick destruye a Drake en Not Like Us es con una canción que es Kendrick. O sea, no la puede hacer nadie más que no sea él. Eso lo llevó al top 1 en los charts y es rap.
Han pasado dos años y aún vivo en el beef. Euphoria, por ejemplo, es una canción de rap de seis minutos con una performance increíble: las voces que pone te sitúan a la vez que destruye a ese notas. Pero, ojo, es una canción de rap de seis minutos y lo petó; fue la más escuchada antes de que saliera Not Like Us. El pibe también ha llegado siendo fiel a su movida y rapeando.
“Parece que el rap se utiliza como vehículo pero luego cuando ya estás ahí algunos se quieren desvincular de la palabra, quieren ser cantantes o artistas. Yo soy un artista de rap, no quiero desvincularme de esa etiqueta.”
Insisto con el tema, el autotune a mí me parece que es algo que va mucho más allá de una herramienta musical, creo que hace sentir al artista que puede llegar a unos niveles a los que no había llegado antes. Algunos sienten que se elevan a otra posición con el autotune y pasan a ser superhéroes, ¿cómo te has sentido tú usándolo?
Es una herramienta que aún estoy explorando. Quiero decir, no considero que sea el mejor usando el autotune pero sí que en este disco me ha ayudado. Es loco porque yo de chaval era un pibe bastante melódico, pero aquí en Vic o donde podía grabar no habíamos llegado a crackear bien el autotune ni a saber utilizarlo bien. Entonces fue pasando el tiempo y, como al fin y al cabo rapear es lo que me mola y lo otro es más algo que quiero explorar, pensé que ya lo exploraríamos en un futuro, si es que tenía que llegar.
Ha llegado el momento en el que vuelvo a toquetear el autotune, me empecé a sentir cómodo y siento que voy a recuperar el querer hacer melodías y alguna movida un poco más entonada o cantada. Considero que no soy el mejor pero tampoco lo hago horrible, y hemos hecho esas melodías que, a lo mejor, sin tune necesitaría que me cantara otra persona porque yo no llegaría.
Sientes que estás en tus primeros pasos, aparte de los fallidos que comentabas al principio.
Sí. Bueno, te estoy hablando de 2017, no teníamos ni puta idea.
Ahora comentabas el tema de que entraran otras voces a ayudarte a hacer los coros y en este disco hay varias colaboraciones, no sé cómo lo ves tú, pero yo diría muchas colaboraciones.
Lo he sentido así. La impresión que me dio Criminal Minded fue que era un disco muy tuyo y en este esperaba lo mismo, pero en todos los intermedios van saliendo artistas, van entrando voces y demás. Creo que mis canciones favoritas —igual concordarás conmigo en que quizás también sean las más importantes del disco— son tuyas totalmente. Pero los artistas van sumando a la fase por la que se pasa.
Sí. Hostia, es curioso porque yo no lo consideraría un disco igual de colaborativo. O sea, creo que hay más colaboraciones en Criminal Minded que en este.
Siendo justos, habría que hacer la ratio porque Criminal Minded tiene doce canciones y este son diecisiete. ¿A ti te da la sensación de que hay más artistas en Criminal Minded?
Sí, lo estoy diciendo de memoria pero creo que sí. Lo que considero es que en este disco están bien puestos, lo que no significa que en Criminal Minded no lo estuvieran. Igual no te da tiempo a pensar que ya van muchas canciones de Solo. Pero en realidad hay menos que en el otro disco; lo que pasa es que están bien puestas.
Habrá sido mi impresión en una primera escucha. Te voy a decir las colaboraciones que he detectado antes de tener el tracklist: Kuma, que obviamente lo hemos visto en el videoclip; tengo una debilidad por Saske, me encantó escuchar su voz; repite Dano; y otro sorpresón que me ha encantado: Munic HB.
¡Yes! Munic HB, mucho gusto.
Me encanta cómo vive la música.
El pibe es muy sentido, siente la música que flipas y para mí tiene un don para las melodías. También tengo una debilidad por ese tipo de perfiles: se nota que viene del rap y, siempre que lo veo, me dice: «¿Qué te crees? ¿Que no sé rapear?». Me flipa eso de él. Se nota que hay una búsqueda de decir cosas originales que molen y las acompaña con estas melodías increíbles. Es un talento que flipas. De hecho, estoy un poco enfadado con España porque siento que tiene que tener más push. Necesito que sea una puta superestrella, tío. Que ya lo es, quiero decir que no le va mal, pero necesito verlo en festivales y en más sitios.
¿Hay una canción con Daniela Garsal? ¿Me lo invento?
No, la que dices es con una cantante gaditana que se llama Toyemi, afrodescendiente. Creo que ganó La Voz. Yo tenía ese tema, Gone Fr. Estuvimos barajando varias opciones de artistas que cantaran para que le dieran voz a Mal y fue Buco quien nos la recomendó. La escuché y me pareció increíble. Y una eficacia… Del palo: le tiré, me dijo que sí; daba la casualidad de que a la semana siguiente yo iba a Madrid y ella estaba viviendo allí en ese entonces. Le dije: ¿Bookeo estudio? Sí, el miércoles. Llegamos el miércoles al estudio, tenía su movida ya preparada, le conté de qué quería que hablara para darle un poco de guía y lo tenía. Se sacó un outro ahí en el estudio, improvisado, increíble. Es una artistaza.
Supongo que debe de ser normal que no la tuviera en el radar porque ahora la he buscado y tampoco tiene muchos lanzamientos.
No, tiene algo colaborativo con Sokez, de Los Niños del Afromarket, alguna movida con Buco e Itchy y alguna movida suya también, pero no mucho. Me mola colaborar tanto con peña que a lo mejor puede conocer más gente como con peña que está en el grinding igual que yo. Mola hacer esas conectas y conocer a peña nueva, colaborar con gente talentosa más allá de los números.
Y cada uno suma a su forma, ella cumple con el componente artístico de querer darle la voz a Mal y pega un montón.
Mira, en relación con lo que veníamos hablando, creo que falta una colaboración, que es Essi 32 en Animales peligrosos. Es un coleguita que conocí hace unos años a través de otro colega, gallego, de padre ghanés como yo. En ese punto ya estamos conectados; de hecho, en el visual hemos sacado a pasear la bandera. Me pareció interesante hacer algo con él y, de hecho, le robé el tema. Él me lo envió para que hiciera algo con él en pleno proceso del disco. Me escuché el tema y fue como: no, pero si esto es MI disco, bro. Y él, encantado. Es un máquina, un amor de persona. Tampoco tiene muchos números, pero, como digo, es un talentazo y vamos con la movida afro hasta la muerte.
Apuntado. Pregunta que no tiene nada que ver con la música: ¿en el Mundial de fútbol cuál era tu selección número uno?
Ghana. A ver, que esto es lo que siempre pasa: hay confianza pero se sabe que vamos a pinchar fortísimo en algún punto. Tuvimos ese momento de alegría: el primer partido lo ganamos en el último minuto, in extremis; luego, el segundo contra Inglaterra. Encima, está el lore este de colonizadores versus país colonizado y empatamos el partido cero a cero. No nos marcó Harry Kane y teníamos un brujo, no sé si te cataste.
Teníamos la magia de nuestro lado (risas).
El disco avanza y se va volviendo cada vez más personal. En letras como Los ángeles miran —mi canción favorita del disco— te expones como nunca. ¿Pensaste en ir a pecho descubierto?
Sí. Necesitaba llegar así a lo que yo considero que es el clímax del disco y destaparme del todo después de venir de las otras capas donde soy más inconsciente, hago cosas que no tocan, ignoro el amor que tengo al lado y estoy con las movidas de la calle, haciendo dinero y tal. Intento evadirme a través del verano y el summertime. En esas primeras canciones hay una doble lectura: si lo escuchas de primeras es una cosa y, cuando entiendes la narrativa del disco, esa canción ya no es tan happy flowers; hay una evasión detrás.
Para cuando llegamos a Los ángeles miran ya casi me he destapado del todo. Llegas al punto en el que ya no puedes frontear más y eres lo que eres. Si en XO hablaba de ir de party, irme con una chavala y bla, bla, bla, en Los ángeles miran estoy en el mismo sitio pero te lo explico desde el vacío. Estoy en el hotel, puede haber pasado lo que sea, pero estoy vacío y no puedo frontear. Es la canción que considero más personal del disco y tiene ese sample mitiquísimo que me llevó un poco a ir por ese camino.
Hablas de los pecados, de la victoria del ego sobre el autocontrol, y en los visuales se representa en una habitación de hotel, lo que muestra una soledad profunda dentro de la vida que llevas. Me has dicho que aquí ya estás en una de las últimas capas. ¿Hay alguna canción todavía más profunda en la que te quites alguna capa más?
Me encanta esta pregunta. Este disco no tiene resolución. No es como que haya llegado a la última capa, ya me haya sincerado del todo, haya cambiado y sea una persona nueva. Considero que, cuando llego a la última capa, llego a un punto de entendimiento y de hacer las paces a medias conmigo mismo pero tampoco he sanado ni soy un tipo nuevo. No me quería mostrar como alguien perfecto; aún lo estamos trabajando. El hecho de que entiendas y haya cosas que aceptes ya es un paso bastante grande, y luego lo tienes que aplicar, pero esto ya no está en el disco. Creo que es el punto en el que más me sincero, aunque luego haya más canciones.
¿Esa falta de resolución tiene algo que ver con que el disco no acabe? Quiero decir, baja el volumen de la música y tu voz se disuelve, pero tú sigues rapeando. ¿Significa que esto continúa?
Sí, sí. Esto no se acaba, no hay un final y el personaje no ha acabado. Continúa rapeando porque continúa la historia.
O sea, que esto es un ‘to be continued’ en toda regla. Criminal Minded tuvo deluxe. Si, por lo que sea, Rabbit Hole tuviera deluxe, ¿también terminaría con puntos suspensivos?
Todo lo que esté relacionado con Rabbit Hole va a acabar siendo un bucle (risas). No lo sé, dudo que haya deluxe. No sé si es una movida que voy a retomar, si en el próximo disco voy a retomar desde el punto en el que había dejado Rabbit Hole o si ya exploro una idea diferente. Pero está ahí, no deja de ser una historia.
Sacaste una tirada de cincuenta vinilos de Rabbit Hole edición limitada y se vendieron en nada.
Yep, en un par de horas. Muy loco, tío.
Me quedé loquísimo. Había dado de margen un par de semanas para que se vendieran antes de la salida del disco, con la posibilidad de pillar luego el disco estándar para quien quisiera tenerlo y no fuera tan friki, y se vendieron en dos horas. Una locura, yo no lo esperaba. Muy contento también porque era una apuesta arriesgada sacar una tirada antes de que hubiera salido nada: solo había salido Oro. Es como: «¿Quién te crees?». La peña respondió muy guay.
¿Esto te hace tener más expectativas con el recibimiento del disco? ¿No lo quieres pensar?
No, tío. No, porque me he llevado chascos. Yo voy a hacer lo de siempre: currármelo todo lo que pueda y, si llega, guay; y, si no, a seguir currando, no queda otra. Siento que hemos hecho las cosas guay —hablo en plural porque lo he hecho yo, pero siento que me ayuda mucha gente—. Hemos ido con el ritmo de sacar la música cuando toca; hemos esperado un par de años para dejar respirar las canciones, tanto de Criminal Minded como del deluxe; hemos sacado algo de música sin avasallar a la peña; y hemos soltado el segundo álbum cuando ha llegado el momento. Hemos transmitido bien que tiene importancia y eso igual ha hecho que se hayan vendido esos cincuenta discos. Pero no se sabe, podemos pinchar en otros lados.