El álbum, segmentado en tres niveles, –marcados por Intro-superficie, I.i.R.s.i.i.S.L.e.O (tierra intermedia) y Outro - profundidad– más bien simula una caída hacia los recovecos de la mente de Rojuu. “Que si paso por tu mundo estos demonios no me sueltan, te echo de menos pero esta mierda no renta, el tiempo vuela y se me pasa rapidísimo. Estoy descolocándome, lo tuyo es purísimo”, dice en Stos demonios. Y así, en bases electrónicas y trap, el álbum acaba abandonándonos en mitad de la oscuridad mientras escuchamos versos de Flow 2000 de Bad Gyal y el icónico “Chica, ¿qué dices?” de Rosalía en repeat.
Al mismo tiempo que el álbum veía la luz, también lo hacía el videoclip de una de las canciones, Luna de Diseño; y, por supuesto, el encargado de cerrar el álbum es el bonus track melasuda que ya conocíamos días antes. Starina es una propuesta tan firme que, desde luego, marcará una nueva etapa en la experimentación de Rojuu y en su carrera. Y por nosotros encantados de que vibre en estos géneros y nos empape en sus delirios.






