Paulo Londra quiere volver a donde estaba, a ese lugar que perdió o le quitaron. Versus es la forma, el camino, y se estrenó este 6 de marzo. A través de seis temas, Londra se expresa en su trabajo más personal explicando de dónde viene y recuperando las ambientaciones que le hicieron explotar hace casi una década. Pero esto es algo que desarrollaremos más tarde.
En la promoción del disco destacaba su trap, y aunque no es oro todo lo que reluce, el sonido latino se pierde entre ritmos más crudos y clásicos. Lo siento, pero no se darán más avances en este párrafo. Versus es toda una declaración de intenciones, un todo o nada, una ruptura para volver a la brecha. Solos los oyentes decidirán si ha funcionado o no.
Con un mensaje tan fuerte que transmitir y una misión tan importante que cumplir, todos los elementos del trabajo tenían que estar enfocados en la misma dirección. Como hemos dicho, solo con escuchar Sin cadenas ya te haces una idea de que Paulo ha lanzado Versus para volver a donde estaba. Desde lo lírico hasta lo instrumental, pasando incluso por la promoción, todo está orientado al rebobinado de su carrera. 2017 fue un año muy dulce para él, y el paso atrás en el ritmo latino y la vuelta a sus orígenes más crudos en lo sonoro es una declaración de intenciones bastante clara.
Empecemos por las letras. Atrás quedaron las canciones románticas o las letras de flexeo (a pesar de Next y Glamping). Lo que tocaba ahora es hablar de uno mismo y justificar el camino que le ha llevado hasta presentar un trabajo como este. Storytelling presente, discursos en contra de la industria y su dinero, nostalgia por el pasado o un beef al innombrable que le tuvo prisionero sin poder sacar música. Este es el vértice central. Todos los temas se unen en el concepto de recuperarse a sí mismo y dar las gracias a los que le bancaron a pesar de todo. Dicen que nunca es tarde si la dicha es buena.
Por parte de lo sonoro, lo hablado. Durante la promoción del disco, su equipo difundía la vuelta al trap del artista cordobés. Anunciado con algo de fan service, es cierto que el EP no es un trabajo donde se busca el hit de discoteca, pero el peso de la música de Atlanta no era tanto como se presumía. El trap se intercala con boombaps más clásicos, mezclas con R&B donde explota su voz o sonidos más espaciales que dan el toque alternativo y lo que a un servidor le han parecido ritmos de la California del 2010. No sé si se le puede culpar a alguno de publicidad engañosa, más todavía sabiendo que el estilo de 808 y hihats que aparecen en el tracklist tampoco es ese ambiente lo-fi de relax que todos esperábamos cuando supimos de Versus.
Gracias es la única nota que se escapa de lo anterior. Este tema es la norma que se preveía en su regreso. Una instrumental con más capas y profundidad que el resto de las composiciones y esos toques lo-fi que enamoraron a más de uno. La atmósfera que se esperaba del disco era una más mundana, alejada del estrellato, incluso costumbrista si se me permite la expresión, y no es hasta el último tema cuando se puede apreciar esto plenamente. Una pena para los fans, que seguro que pensaban en añadir más títulos como Confiado y tranquilo, Por lo mío o Está bien a sus playlists.
Después de tres años desde Back to the Game, su anterior referencia y la primera tras su liberación artística de Ovy On The Drums, Versus es el inicio de una apuesta de todo o nada. Solo el tiempo dirá el resultado, aunque de momento los números no están siendo los acostumbrados para el argentino. La intención es estos casos es lo que más cuenta, y el nuevo rumbo que Paulo quiere darse a su carrera es muy alentador. Talento desde luego no le falta, y hay que estar seguros de que esto solo es un pequeño aperitivo para todo lo que viene. Que los nostálgicos no se despisten. El ingrediente más importante para hacer algo grande es el hambre y el artista lleva tiempo hibernando.
Track favorito: Gracias