Esto sonará típico, y lo es. Vivimos en un mundo donde la adultez simboliza, aparentemente, la etapa aburrida de la vida, donde ya no hay espacio para divertirse, donde las obligaciones ahogan las ilusiones y los colores neutros devoran a los vivos. Presentada en la
080 Barcelona Fashion,
Groomed and Horny, la colección S/S 2027 de
Outsiders Division, nace para romper las normas de una vida adulta con la que tantas criaturas sueñan y a la que tantas personas, una vez alcanzada, desearían no haber llegado tan pronto.
Outsiders Division es para quienes miran atrás con nostalgia y echan de menos esa época en la que todo parecía posible y ser uno mismo no tenía tantas condiciones. Porque crecer no debería significar dejar de jugar, de crear, de experimentar ni de ser quienes somos. No deberíamos tener que apagar nuestros colores para encajar en un mundo que insiste en volvernos grises. La marca fundada por David Méndez Alonso es para quienes se niegan a dejar de ser niños por dentro. Para quienes entienden que madurar no significa apagarse.
El desfile abrió fuerte, claro; en la filosofía de Outsiders Division, más es más. Sin embargo, el look más comentado fue, sin lugar a dudas, el segundo, que sorprendentemente era para chico (ya se sabe que el menswear acostumbra a arriesgar menos; aquí no). Por delante, un pantalón y una camisa de sastrería impecables acompañados de una pajarita negra. Nada del otro mundo… ¡hasta que el modelo se dio la vuelta! Y ahí estaba: la mitad trasera era un conjunto de lencería sexy. Qué hot.
Es ahí cuando entiendes el nombre de la colección, Groomed and Horny, que representa una nueva era para la firma, y ese momento en el que entramos en la adolescencia. Menuda época. Nada es fácil, todo está lleno de obstáculos y, sobre todo, de contradicciones. Nada es perfecto como te gustaría que fuera, pero ahí reside la gracia, ¿no? Estar de mal humor sin saber por qué, querer vestir diferente porque sí, descubrir nuevas ilusiones sin saber de dónde nacen. Todo es nuevo, todo es imperfecto, pero se vive al máximo.
La curiosidad por el cuerpo, la atracción y esas ganas tan propias de experimentar al máximo y descubrir lo desconocido: así se entienden estos códigos visuales libremente inspirados en un sex club. La propuesta presenta gráficos provocadores que combinan picardía e inocencia junto a siluetas más ceñidas al cuerpo y una actitud rebelde, desafiante y transgresora, propia de esa etapa de descubrimiento y crecimiento.
Los colores nunca desaparecieron, ni tampoco la esencia de Outsiders Division. Porque crecer significa que todo cambia pero tú siempre sigues siendo tú. Esos gustos e ilusiones que te acompañan desde siempre siguen ahí, aunque reinventados en una etapa de transición. La colección nos habla de ese momento tan complicado por el que todos pasamos: crecer, experimentar y probar nuevas identidades. Pero, sobre todo, lo hace sin perder el humor ni ese ‘no sé qué’ tan característico que define la marca y que lo hará siempre.
Lazos, colores chillones, estrellas, accesorios fantasiosos y mezclas de estampados. Todo en sintonía con lo que siempre ha sido Outsiders Division, pero con ese toque rebelde y desafiante con el que tanto podemos identificarnos. Al ritmazo de Conchita Velasco, entre lo burlesco y lo coqueto, entendemos que crecer no significa dejar de jugar, sino aprender a hacerlo a tu manera. Y ahora, la ropa también forma parte del juego.