Todos los amantes del bellaqueo se preguntan lo mismo. Qué se esconde detrás de esa máscara, quieren adivinar su cara, saber su nombre, revelar su identidad. ¿Qué hizo nusar antes de ser nusar? ¿Qué piensa? ¿Qué siente? ¿Qué oculta? ¿De qué huye? O no, quizá solo quieren bellaquear y disfrutar. Si has venido a esta entrevista en busca de respuestas te adelanto que las encontrarás, aunque no todas.
Entrevista extraída de ACERO vol. 12, publicada en noviembre de 2025. Hazte con tu copia aquí.
No puedo decirte cómo es su cara, aunque aquí descubrirás en exclusiva qué está pasando ahora mismo por su cabeza, cuál es su sueño más ambicioso, qué le inspira en Spotify, su asombrosa habilidad con el ganchillo, una pildorita en forma de nuevo álbum, Maradona sobre Messi, memes de Chayanne y la música siempre siempre siempre por encima de la pose y la fama. Y cómo es formar parte del roster de Jägermusic.
En otra vida, nusar3000 fue un tipo normal y corriente como tú y como yo. Su remix de Despechá de Rosalía acabó en un desfile de Louis Vuitton por orden de la artista y su nombre empezó a sonar por todas partes. Eso fue en 2023. Ahora, le llueven los elogios, viaja por el mundo de set en set, pincha en los mejores festivales y produce canciones para tu artista favorito (Dellafuente, Judeline, Amore, Barry B).
En plena era de la exposición, en plena “prostitución de la imagen”, como dice él, con todos nuestros caretos colgados en internet, ocultarse es una posición casi política. El misterioso nusar3000 nos recibe a punto de reventarlo en Chile. Hablamos de disfrutar, sufrir, su mejor concierto, el conflicto con la apropiación cultural, el dream team de Rusia IDK y muchas más cosas. Como todo lo bueno, se hace esperar…
Ya pensaba que no venías. Quizá te estabas poniendo la máscara. Nos vamos a quedar así, sin cámara, ¿verdad?
(Risas) ¿Te imaginas? Sí, sí. Lo prefiero.
¿Cómo estás?
Muy bien, preparando el viaje a Chile. Estoy como loco. Viene Chile, luego preparando Argentina, México, Colombia. Todavía no hemos anunciado nada más que lo de Chile, y aparte preparando el álbum, está siendo todo bastante loco.
Luego hablaremos de ese álbum, pero me gustaría empezar por tu identidad. La gente que lea esta entrevista no te va a ver la cara y, por supuesto, no te va a escuchar la voz. ¿Tienes algún rasgo físico que te caracterice?
Lo que pasa es que para mí es muy importante, en mi proyecto, que mi cara, mis facciones, mi cuerpo, no tomen protagonismo. Lo importante es la música y el concepto artístico alrededor.
¿Y si tuvieras que explicar a alguien qué hay detrás de la máscara? No en el plano físico, sino en lo emocional, ¿cómo eres?
Uau, es una pregunta bastante loca, no sabría decirte. Supongo que una persona dual, ¿no? Como todos. Una persona sensible, que disfruta de contemplar la vida y de disfrutar, sufrir y sentir. Y, por otra parte, una persona a la que le gusta el clubbing, estar en contacto también con la noche.
No eres el primer artista que oculta su identidad tras una máscara. Ahora, en plena era de la exposición en la que estamos todos subiendo nuestras caras a Instagram. ¿Tiene algo de mensaje político-artístico? Tu máscara no deja de ser un mensaje.
Justo. Al final, independientemente de todo el discurso artístico que hay en la propia máscara, y del valor visual y de la narrativa, hay un mensaje interno. La máscara acompaña el concepto del álbum. Hay un discurso. Pero, además, cubrirme la cara simplemente es una forma de centrar toda la atención en lo que creo que es importante. En el caso de mi proyecto, la música. No soy muy amante de la fama. Siento que la fama te aleja del arte y desvía la atención a algo más superficial o materialista. Y luego también afecta indirectamente al ego y condiciona las decisiones que toma el artista respecto al arte. Condiciona al autor detrás de la obra.
En entrevistas y en críticas te llueven los adjetivos: ecléctico, misterioso, enigmático, fresco, vertiginoso, heterogéneo… Si le preguntamos a algún colega tuyo, ¿qué diría de ti?
(Risas) Habría que preguntarle a algún colega. Intento no observarme demasiado. O sea, intento ser intuitivo y espontáneo a la hora de actuar en mi día a día. También siento que la persona y el proyecto artístico, en mi caso, como que están bastante alejados. También gracias a tener una identidad anónima, me permite poder ser una persona normal y no tener que adaptar mi vida a un lifestyle relacionado con ser artista y con todos los estereotipos que hay alrededor de ser un artista y tener que mantener siempre una compostura relacionada con el personaje que estás impostando.
Y a ti estos adjetivos, estas etiquetas ¿qué te dicen?
Me siento muy agradecido, son adjetivos bastante positivos. Y no sé, me hace ilusión y me alegra que la impresión del proyecto sea así. No siento que sea un proyecto que de primeras sea fácil. No siento que sea un proyecto con una pretensión comercial y que se adapte tanto a los estándares. Por eso, que la crítica o que el oyente esté abierto a escucharlo, a poder disfrutarlo, pues me parece todo un logro. En un momento en el que estamos en la música, con el auge de las redes sociales y de la prostitución de la imagen, a la hora de crear una comunidad, ha llegado un punto en el cual a veces es casi más importante tu cara y el contenido que creas en redes sociales que la música.
Tus estilismos son una bomba. Háblanos de la armadura de tu tema Alejandría.
Esa la he hecho yo. La armadura y la máscara. Es ganchillo y piedras brillantes.
El sastre y estilista Mario Vidal te hizo tu armadura de clips guapísima.
Mario es muy buen amigo. Y justo en el momento en el que yo quería dar el salto a desarrollar mi carrera artística, a cantar, a hacer live show, pues sentía que Mario era la persona que mejor podía comprender mi proyecto. Es alguien con quien me entendía y una persona con mucho talento.
¿Ahora mismo vives 100% de la música?
Sí, desde hace ya un par de años.
¿Y en tu otra vida? ¿Qué hiciste? ¿Hacia dónde ibas?
No me suele gustar mucho hablar de mi vida personal. Pero lo típico; estudiar y trabajar mucho. Llevo haciendo música desde que tengo doce años, y ha sido un camino largo para encontrarme a mí mismo y también como para sacar algo que me representara en todas las facetas que siento que forman parte de mí. Creo que con el álbum que estoy preparando se reflejan bastante mis referencias o la persona que soy.
Tu música tiene algo de universal. Es de todos y de ningún lado. Mezclas géneros, estilos. ¿Cuál es tu conexión con la música brasileña o con la cultura árabe? De dónde viene esa influencia o curiosidad por tocar esos palos.
Mi intención no es tanto hacer música árabe, sino reinterpretarla cultura y la música mediterráneas. En este caso, la interpretación que yo hago de la música mediterránea va desde la música española, la música del norte de África, de Egipto, de Turquía, la música italiana, la música griega… Y los ritmos brasileños y, en general, los ritmos latinos, como puede ser el reggaetón, el mambo, el dembow, es porque al final soy hijo de mi contemporaneidad. Al final, estoy conectado con la cultura clubbing y con las escenas urbanas de lo que está pasando alrededor. El funk brasilero, tanto como el reggaetón, pues son movimientos que me representa el discurso que hay detrás, la energía de la música. No tengo mucho miedo tampoco a experimentar y a mezclar cosas, pues es un trabajo de juntar las referencias de las cosas que me molan para intentar hacer algo propio.
En tu último disco hablas de esa identidad mediterránea, ¿cómo ha sido el proceso creativo para elaborar esa propuesta? La investigación en sí.
Fue algo bastante natural porque yo desde que tengo dieciséis años me empecé a interesar mucho por la world music. Empecé a escuchar música de Turquía, música del norte de África, música de Egipto, incluso música persa. Y me pasaba una cosa: aunque era música de países que estaban bastante lejos de mí, de los cuales no compartíamos lengua, me traía muchos recuerdos de mi infancia. Y fue esa sensación la que me hizo indagar un poco en por qué esa música a mí me hacía sentir eso. Por qué me siento tan conectado a una música de países en los cuales no comparto ni lengua ni cercanía. En mi casa no sonaba música árabe. Y esa reflexión me llevó a darme cuenta de que había algo en el Mediterráneo y en la música mediterránea, y que esa música mediterránea era al final la que había influenciado a la música regional de España, el folclore, y principalmente el flamenco. El flamenco, las sevillanas, la rumba. Y me parecía algo bonito no solamente hacer una obra que reinterpretara el flamenco, sino el origen, de dónde viene y cuál es la madre de la música que yo he escuchado siempre desde pequeño en el coche y en mi casa. Y de ahí surge un poco el trabajo de research del álbum 3000, de empaparme de música mediterránea, de irnos a cuando grabé en Mhamid, en el tema de Naskar y los visuales de 3000 para hacer una búsqueda también de identidad y de hacer algo que estuviese relacionado con mis raíces o las raíces de las que provienen mis raíces.
En un momento en el que la industria pide a los artistas un single, un hit, y otro hit, y otro hit, pildoritas de música, tus discos cuentan una historia. Trabajas el álbum con un principio y un final. ¿Lo nuevo que estás preparando también sigue esta lógica?
Los grupos y los artistas que más me han influenciado a lo largo de mi vida siempre han trabajado sobre conceptos. Y yo, naturalmente, cuando empecé a hacer música empecé a trabajar alrededor de conceptos. Aunque también me encantan los singles porque siento que es música que no necesita contexto y se comprende. A veces tampoco hace falta conceptualizar la música para aportarle valor, porque ya la propia música tiene valor en sí misma. Pero para mí el poder contar una historia a través de un trabajo, el hacer un digging y sumergirme dentro de un concepto y poder tener una dirección a la hora de hacer música es algo que me gusta mucho y que yo también valoro en otros artistas y en trabajos. Al final, cuando te gusta mucho un artista, conocer en profundidad el concepto, siento que te acerca mucho más que escuchar singles de manera aislada.
Quizá es un tema algo manido y no sé si en pleno 2025 hemos superado el término de apropiación cultural. Pero, ¿qué sentimientos te genera este término? ¿Vivir en un determinado contexto te impide hacer un tipo de música?
Creo que la apropiación cultural es algo que existe, es algo real y es algo triste que pasa. Pero para mí hay una diferencia entre la apropiación cultural y la apreciación cultural. Esa barrera la determina el respeto, el conocimiento y la manera en la que trabajas con ciertos ritmos o con cierta música. Si un artista agarra completamente un género de música, que ese género de música está arraigado a una serie de factores culturales de una minoría y a una mochila histórica, pues las personas que pertenecen a esa minoría o a ese país o esa cultura, entiendo que puedan molestarse. Pero creo que hay trabajos de apreciación cultural, en los cuales agarras ciertos elementos rítmicos o ciertos elementos musicales, instrumentos y sonoridades, y los trabajas con respeto y con conciencia de lo que estás haciendo. Sin agarrar completamente todo y llevarlo a tu terreno como si fuese algo tuyo directamente. Es más bien hacer algo de manera respetuosa y para eso hace falta conocer la cultura y conocer la música que se está haciendo.
Ya has tocado un poco el tema del nuevo álbum y sin presión: ¿qué nos puedes compartir?
El álbum está ya casi listo. Estoy acabando algunas cosas y trabajando todo el universo audiovisual alrededor. Alejandría y Takata forman parte del álbum, son dos de los adelantos, y seguramente antes de que acabe el año saldrá otro de los adelantos, para el año que viene poder sacar el álbum completo.
¿Y el disco de qué habla? ¿Cuál es el corazón de ese álbum?
Todavía no quiero hablar mucho del álbum para hacer el roll out bien, pero digamos que es una media aritmética entre los dos singles que ya hay fuera. Es el punto medio entre Alejandría y Takata, que son dos temas completamente diferentes.
Te iba a decir justamente eso, que son polos opuestos.
Jajaja sí, sí.
¿Qué estás escuchando en Spotify ahora mismo a saco?
Estoy escuchando mucho a un guitarrista que se llama Vicente Amigo, que es un guitarrista español. Te podría decir que es mi artista favorito ahora mismo, y la movida que más disfruto, que más escucho, que más me emociona, me inspira y me conmueve.
¿Y algún artista que también estés escuchando, pero que nadie se espere de ti? Por ejemplo, Aitana.
Toco tantos palos y tantas cosas que de repente todo puede entrar en el saco. Pero estoy escuchando mucho el álbum de La fórmula de Pina Records. Es un álbum en el que están de repente Zion, Arcángel, Lennox, Maldy, Chencho... Estoy escuchando mucho también Anthony Santos, que es el ‘padre’ de Romeo Santos. No sé si es tan unexpected. Estoy jodiendo mucho con la bachata viejita, con Teodoro Reyes, con Anthony Santos, con toda esta escuela de bachata como viejita, que me mola mucho la verdad.
En mayo estuviste aquí en Madrid, en Las Vistillas, San Isidro. No sé si tienes algún recuerdo especial por ser tu ciudad, por ser unas fechas tan guapas.
Joder, fue el mejor concierto de mi vida. Tocar en tu ciudad, que haya tanta gente, las personas cantando las canciones, todo el mundo bailando. Las personas emocionándose con Alejandría, mi familia, amigos, tengo una conexión con Madrid que es irrompible, y es de donde soy. Es precioso ver que las personas de tu ciudad te apoyan y disfrutan también. Fue un golpe de inspiración y de adrenalina también.
Hablemos de Rusia IDK. Se ha convertido como una especie de dream team, como la generación del 27 de la música underground, ¿cómo es estar ahí dentro, formar parte?
Los chavales de Rusia IDK son todos colegas desde hace tiempo y mola porque es un rollo como los Avengers, cada uno tiene los poderes (risas). Son todos gente maravillosa y muy inspiradora. Es bonito ver cómo todos nos retroalimentamos y cada uno lleva su proyecto en una dirección bastante personal y propia, con diferentes referencias, y que todo eso, de alguna manera, pueda encajar en un sello tan curado con tan poquitos artistas es una bendición.
Tus colegas han pasado por el Tiny Desk, van ir al Coachella. Ralphie Choo lanzó un temazo con Rosalía, el Rusowsky lo petó en el Movistar Arena. ¿Con qué sueñas tú?
Lo primero, ver al Rus (Rusowsky) en el Movistar Arena ya me emociona muchísimo, porque es una buena persona y un gran artista, y se lo merece. Y es bonito también ver que poco a poco se van apoyando estos proyectos, incluso desde el mainstream. Es algo bastante loco, porque hace diez años era impensable que un proyecto así que forma una parte tan grande de la vanguardia y la experimentación, aunque sea un artista con muchos tintes pop, que eso funcione de esa manera, es increíble. Y ver a Juan (Ralphie Choo) rompiéndola también internacionalmente es un orgullo y algo que me alegra con todo el corazón. Yo, ambiciones, pues trascender. Que los trabajos que saque no se queden en una fiebre momentánea. Que perdure en el tiempo, hacer una gira por todo el mundo. O sea, las ambiciones un poco son como seguir la dirección que de manera natural está tomando el proyecto. Trabajar con artistas internacionales a los que respeto y admiro, el poder hacer una gira internacional, el poder sacar un proyecto tan personal como el que estoy preparando y que reciba cariño. No tengo unas metas concretas de quiero tocar en este sitio y aparecer en este medio y tal. Mi pretensión no va tanto desde el lugar y desde el medio, sino desde el poder seguir haciendo lo que hago y que eso acompañe a más personas en su vida.
¿Y en qué momento estás tú ahora mismo?
Estoy muy feliz y muy agradecido con la vida. Con la bendición que he tenido al tener el fandom que tengo, un público de gente increíble, superabierta a escuchar de todo, gente respetuosa. Estoy feliz por poder tener la bendición de poder vivir y pagar mis facturas y llevar una vida digna haciendo música. Tengo muchas ganas de compartir mi álbum, estoy trabajando con muchos artistas, con artistas internacionales. Estoy preparando también la gira para el año que viene, a la par estoy cerrando un poco la gira de 3000. Estoy yendo a Latinoamérica, he ido a Londres, a Berlín este año, a Ámsterdam. Ha sido un año de viajar mucho y viajar por el arte. Y en ese camino he encontrado muchas cosas que me han inspirado, muchas personas que han compartido conmigo su cultura, su forma de vivir. Estoy contento de tener esa suerte, porque no todo el mundo puede.
Vamos con Jägermeister. ¿Te lo bebes frío o caliente?
Frío, ¿quién coño se lo bebe caliente?
¿Qué supone para ti estar dentro del roster de Jägermusic?
Mola, están apostando por artistas interesantes y mola que se les dé espacio a esos artistas en festivales y en lugares donde existe esa demanda y, cuando no existe, crear esa demanda. Es decir, habrá muchos festivales y muchos espacios en los que les gustaría escuchar a artistas como yo, y que Jägermusic auné esa movida y monte ese roster de artistas es algo que aporta a la cultura.
Vamos a ir cerrando con el cuestionario ACERO que me he inventado. Tienes que responder al toque, sin pensar mucho. ¿Sónar u Observatorio Festival?
Observatorio.
¿Maradona o Messi?
Maradona.
Si pudiera ser una pieza de ajedrez, ¿cuál serías?
La reina.
¿Tu bebida favorita?
El agua.
¿En otra vida te hubiera gustado ser?
Joven por siempre.
¿Un artista que te flipe no solo por su música?
Déjame pensarla un poquito… Facundo Cabral.
¿Emisora que se escuchaba en el coche de tus viejos cuando ibas de viaje?
Radio Olé.
¿Caminas 10k pasos al día?
Y más.
¿Producir música para otros o hacer tu música?
Hacer mi música. Pero me encanta producir música para otros también. Bueno, jugar en casa.
¿App favorita de tu móvil?
Soundcloud.
Si fueras un meme, ¿cuál serías?
Todos los de Chayanne.
Gracias por todo. Que vaya superbién en Chile y disfruta mucho. ¿Has estado ya? ¿Conoces?
Sí, sí estuve, y tenía ganas de volver. Se ve que hay gente por Chile que tiene ganas de bellaquear.


Chaqueta DAME APRES PARIS, pantalón corto CLODVING, pantalón BOLTAD, botas CAMPERLAB.

Pantalón BOLTAD.

Camiseta vintage GUESS JEANS.




Chaqueta PRINGASTUDIO X MALEZAS777, pantalón PULL&BEAR.
