Lo que comenzó en 2008 como una sesión improvisada en la oficina del locutor Bob Boilen se ha transformado en uno de los sellos de más prestigio de la industria musical. El fenómeno Tiny Desk de NPR ha redefinido el concepto de concierto íntimo, obligando a las estrellas del planeta a bajarse de los grandes escenarios y adaptar sus canciones para un público y espacio reducidos. Pero ha evolucionado a algo más: las sesiones del Tiny Desk forman un archivo donde un fondo de estantería pesa más que cualquier estadio.
Con el reciente estreno de la sesión de Guitarricadelafuente, que ha vuelto a demostrar que el talento español tiene un espacio privilegiado tras el escritorio de Washington DC, no veíamos mejor momento para repasar nuestro ranking particular. Desde el despliegue de raíces de nuestras artistas hasta los hitos globales que paralizaron internet, aquí seleccionamos las sesiones que, por su riesgo creativo o su pura honestidad, se han quedado grabadas en el ADN de ACERO.
Guitarricadelafuente
El último en llegar y ya uno de nuestros favoritos indiscutibles. Álvaro Lafuente se presentó en Washington DC para desplegar el universo de su álbum Spanish Leather. Entre sintetizadores etéreos, guitarras españolas y hasta una zanfona, el de Benicàssim logró que el estudio de NPR oliera a costa catalana y a verano bajo el sol. Con temas como Full Time Papi y Port Pelegrí, Guitarrica confirmó que su música no entiende de fronteras, convirtiendo su nuevo imaginario en un viaje que mezcla la calma de una nana con la energía de una verbena.
Rusowsky
Nuestra (ya no tanto) pequeña estrella madrileña llevó su estética lofi y su vulnerabilidad al Tiny Desk en una sesión que parece suspendida en el tiempo. Acompañado de una banda impecable (incluyendo vientos y coros), Rusowsky revisitó temas como Sophia y Dolores, elevando sus producciones digitales a un plano orgánico y jazzístico, pero sobre todo nos hizo un buen repaso de su último disco, Daisy. Fue la confirmación de que detrás de los efectos de voz y la melancolía generacional hay un músico con una sensibilidad técnica abrumadora.
Bad Bunny
Benito no se conformó con una sesión estándar y transformó el espacio en un rincón de Puerto Rico. Su paso por Tiny Desk fue una declaración política y cultural; rodeado de banderas con el azul claro independentista y músicos armados con güiros y el cuatro de Fabiola Méndez, nuestro Conejo Malo interpretó temas de DeBÍ TiRAR MáS FOToS. Especialmente emocionante fue LO QUE LE PASÓ A HAWAii, una crítica directa a la gentrificación de su isla que resonó con una fuerza inaudita entre los estantes de libros.
The Marías
La elegancia de María Zardoya y su banda es el encaje perfecto para el formato Tiny Desk. Con una atmósfera bañada en nostalgia psicodélica y jazz, interpretaron joyas como Cariño y Run Your Mouth. La voz aterciopelada de María y la instrumentación sofisticada del grupo crearon uno de esos momentos hipnóticos en los que el tiempo se detiene, demostrando que su pop bilingüe es, posiblemente, lo más sofisticado que se puede escuchar hoy en día.
Ca7riel & Paco Amoroso
Si alguien sabe cómo reventar un formato pequeño con energía de festival, son ellos. La dupla argentina llegó a NPR con el espíritu de su álbum Baño María y una banda de funk-rock que dejó a todos boquiabiertos. Entre saltos, risas y una química fraternal inigualable, temas como Baby gangsta o El único se transformaron en uno de los momentos más virales del año pasado. Tanto fue así que después del éxito de la sesión, los argentinos cambiaron todo el concepto de su próxima gira y lo adaptaron al sonido del Tiny Desk. Esta sesión terminó de catapultarlos al estrellato global, demostrando que el meme, cuando es virtuoso, es arte puro.
Rita Payés
Pocas sesiones han sido tan emocionantes y orgánicas como la de la trombonista y cantante catalana. Acompañada de su madre, la guitarrista Elisabeth Roma, y un cuarteto de cuerdas, Rita presentó De camino al camino. Su interpretación de Nana per les mamas y la ya icónica Quien lo diría recordaron al mundo la belleza de lo cotidiano. Es una sesión que se siente como un abrazo; pura maestría al servicio de la emoción.
Nathy Peluso
La Sandunguera llegó para demostrar por qué es una de las artistas más completas de su generación. En una sesión que sirvió de antesala a su gira mundial, Nathy derrochó teatralidad y potencia vocal con temas de GRASA. Desde la intimidad de Buenos Aires hasta la fuerza bruta de Aprender a amar, la sesión se convirtió en un club de salsa y jazz donde el talento interpretativo de la argentina brilló por todo lo alto.
María José Llergo
La cordobesa llevó el cante jondo al siglo XXI en una sesión que mezcló la tradición más pura con matices pop. Presentando su álbum ULTRABELLEZA, Llergo emocionó al staff con su voz dulce pero poderosa, cargada de conciencia de clase y orgullo rural. Al cantar sobre el legado de su abuelo agricultor o el superpoder de las mujeres independientes, María José ofreció una lección de historia y resistencia andaluza.
Karol G
La Bichota cambió el perreo de estadio por una instrumentación totalmente acústica, a voz desnuda. En su paso por el Tiny Desk para presentar Mañana será bonito, Karol G se mostró vulnerable y cercana, rodeada de músicos que aportaron aires de música mexicana y caribeña a hits como Gucci Los Paños. Ver a una de las mayores estrellas del pop mundial admitir sus nervios y disfrutar de la calidez de un formato como en casa fue el testimonio perfecto de la magia que este rincón de la NPR es capaz de generar.
Omar Montes
Ataviado con una torera negra y rodeado de palmeros y guitarristas, Omar Montes ofreció una de las sesiones más comentadas por su capacidad para fusionar el barrio con el arte flamenco. El de Pan Bendito reinterpretó éxitos como La llama del amor en clave acústica, demostrando que sí, que sabe cantar, y también un respeto por las raíces. Así, esta sesión ayudó a solidificar ese imaginario del artista entre el sonido urbano y el flamenco.
EXTRA + ESPECIAL: C. Tangana
Hubo un momento en el que el concepto de sobremesa se globalizó, y fue con el estreno de la sesión de El Madrileño en abril de 2021. Lejos de las oficinas de Washington DC, Pucho montó un banquete en la Casa Carvajal, en Madrid, para celebrar esta tradición. Rodeado de leyendas como Kiko Veneno, Antonio Carmona, La Húngara y el Niño de Elche, y con la complicidad de su mano derecha, Alizzz, Tangana no solo interpretó éxitos como Tú me dejaste de querer o Demasiadas mujeres, sino que regaló al mundo el estreno de Me maten. La pieza, más que un concierto, fue un momento icónico de quince minutos sobre la amistad, el vino y la herencia flamenca, convirtiéndose en un fenómeno viral que hoy acumula más de sesenta millones de reproducciones y que redefinió para siempre la estética visual de las sesiones acústicas.
