Najwa Khliwa está viviendo uno de esos momentos en los que todo empieza a acelerarse. De crecer en un pequeño pueblo de Vizcaya a protagonizar una serie internacional como Olympo, su trayectoria refleja la mezcla exacta de intuición, disciplina y ambición que define a una nueva generación de intérpretes.
Actriz, pero también una creadora inquieta por la escritura, la música y el dibujo, Khliwa entiende cada proyecto como un proceso de transformación, tanto físico como emocional. En esta conversación nos habla del entrenamiento extremo detrás de su último papel, de la emoción por Boulevard, su próximo proyecto, y de por qué, incluso cuando el camino no es el más fácil, elegir con el corazón sigue siendo su única opción.
Hola, Najwa, ¿podrías presentarte para quien no te conozca todavía?
Soy Najwa Khliwa, una chica de un pueblito de Vizcaya con muchas ganas de darlo todo en mi vocación: la interpretación.
Este último año has vivido muchos cambios en tu trayectoria actoral: has pasado de roles más secundarios a protagonizar una serie internacional como Olympo. ¿Crees que tu percepción sobre el mundo del cine ha cambiado de alguna manera? Si es así, ¿cómo?
No conocía realmente cómo funcionaba el detrás de cámaras ni todo lo que hay detrás de lo que vemos en pantalla. He ido aprendiendo durante estos años todo lo que conlleva crear una producción y estoy fascinada con cada área que completa un proyecto.
Para el papel de Fátima no solo interpretaste a una deportista de élite, sino que tuviste que entrenar como tal. Una vez terminaste la grabación, ¿seguiste entrenando igual?
No seguí entrenando con la misma intensidad. Siempre he sido deportista, pero por circunstancias de otros proyectos no he tenido tiempo para dedicarle lo mismo que entrenaba durante el rodaje de Olympo. A día de hoy entreno, pero de forma más moderada, con el objetivo de mantener una buena movilidad más que un reto físico.
Has hablado de tener que ganar peso y seguir dietas estrictas para el papel. ¿Cómo gestionaste ese cambio corporal y esa disciplina tan intensa?
A mi el cambio en Olympo me ayudó a tener mejor autoestima, ya que para una mujer ponerse fuerte es tan necesario como para un hombre. Tener músculo no te hace menos femenina, sino más sana.
Has mencionado que Fátima comparte rasgos contigo, como ser directa o diva. ¿Qué otras similitudes o diferencias encuentras entre tú y ella?
La ambición nos corre por las venas, pero yo jamás jugaría sucio para llegar a ningún lado. La pureza te mantiene en tu camino.

Desde la escritura, música y dibujo hasta la actuación, ¿cómo alimentan estas otras pasiones tu trabajo como actriz? ¿Hay algo que hayas aprendido de la música o la escritura que lleves directamente a un rodaje?
La música y la escritura me acompañaban antes de saber que quería interpretar. Desde pequeñita escribía poemas y canciones para desahogarme o con un fin recreativo. Ahora lo estoy llevando hacia algo más profesional.
Mencionaste que querías estudiar Empresariales antes de decidirte por la interpretación. ¿Qué cambió en ti? ¿Cómo lo vivió tu entorno, te apoyaron con esa decisión?
Realmente, a veces decides una carrera o un camino por lo que has oído que es mejor, pero yo tenía un pálpito distinto. Sabía que elegir la actuación no era un camino fácil, pero es el mío. Y gracias a elegir de corazón siento que construyo mi suerte. También las ganas de trabajar crean esa energía que hace que todo fluya a tu favor.
Muchas veces se dice que el talento actoral es algo innato, y hay actores como Jennifer Lawrence o Christian Bale que no siguieron una formación clásica. ¿En tu caso cómo fue el proceso? ¿Te formaste o aprendiste más sobre la marcha?
Sí, creo que es algo innato. Por lo menos en mí nace desde dentro. Nunca me imaginé siendo actriz, pero se alineó con mi camino y siento que no hay nada que se me dé mejor que ponerme en la piel de otras personas y contar sus historias. Sé que se me da bien porque disfruto como si hubiera nacido para ello.
¿Tienes algún momento que aún te haga reír o que te marcó durante el rodaje con tus compañeros de reparto? ¿Alguna historia que todavía te venga a la mente?
El rodaje de Sin gluten fue uno de los más divertidos en los que he estado. La comedia es maravillosa y mis compañeros son tan buenos comediantes que era inevitable cortar alguna escena por las risas.
Hace un tiempo comentaste que te gustaría desarrollar parte de tu carrera en Estados Unidos. ¿Sigue siendo un objetivo para ti o tus prioridades han cambiado?
Sí, de hecho lo veo a corto plazo. Quiero ir a por todas. Quiero verme rodando en inglés y también descubrir lo que es trabajar lejos de casa. No tengo un objetivo fijo, pero quiero trabajar en las mejores producciones o en las que más impacto generen en la historia.

Sé que las películas de acción o los thrillers te llaman mucho la atención. De estos ámbitos u otros, ¿hay algún director, actor o creador con el que sueñes trabajar?
Demasiados, mi lista es interminable. Tengo ganas de historias con mucha intensidad que involucren tanto esfuerzo físico como un desarrollo emocional fuerte.
A medida que una carrera avanza, también se definen ciertos límites personales y creativos. ¿Hay algún tipo de papel o historia que prefieras no interpretar? ¿Cómo decides dónde está esa línea para ti?
No me cierro a nada. Por muy diferente que sea a mí la historia, darle vida a algo que se sale de tus esquemas creo que te ayuda a evolucionar.
En un mundo que continuamente debate sobre representación, cuerpos y deporte, ¿cómo te gustaría que Olympo fuera recordada en cuanto a estos temas? ¿Viste alguna responsabilidad social en tu interpretación?
Olympo enseña a tener disciplina pero es ficción. También muestra situaciones que podrían pasar, aunque creo que no son tan comunes en el deporte. El deporte es respeto y salud, y la salud no es un cuerpo perfecto, sino uno adecuado a tu genética y estilo de vida.
¿Qué actores, músicos, artistas o incluso personas fuera del mundo del espectáculo han influido en tu forma de ver tu carrera y tu vida? ¿Alguna figura que hoy te inspire más que nunca?
Me inspiran mucho los compañeros con los que he ido trabajando a lo largo de estos años, más que figuras a las que no he llegado a conocer. Me inspira ver a gente como yo darlo todo por sus sueños. En este mundo de la interpretación hay gente maravillosa con muchas cosas que aportar. Al final, un actor tiene mucha empatía, y eso se nota.
En poco más de un mes sale Boulevard, una nueva película basada en la exitosa novela de Wattpad de Flor M. Salvador. Tu papel es el de Carla. Sin hacer spoilers, ¿qué nos puedes contar de tu personaje? ¿Es muy diferente de lo que has hecho hasta ahora?
Creo que mi personaje sorprende por su evolución. No es muy diferente de lo que he hecho, pero ha sido muy divertido darle vida a Carla. Y un dato curioso es que rodé esta película en mi colegio de toda la vida. Volver ahí con el trabajo de mis sueños es una locura.
Si mañana pudieras darle un consejo a la Najwa que acababa de llegar a Madrid con diecinueve años y sin saber muy bien qué esperar, ¿qué le dirías? ¿Y a tu yo de aquí a diez años?
A mí yo de diecinueve años le diría que nunca pierda la fe ni el amor porque gracias a eso todo lo que sueña está saliendo mil veces mejor de lo que imaginaba. Ha merecido la pena creer en ti.
Y a mi yo de dentro de diez años le diría que siga por su camino, que nunca deje de soñar y de hacer todo con el corazón.
Y a mi yo de dentro de diez años le diría que siga por su camino, que nunca deje de soñar y de hacer todo con el corazón.





