A estas alturas, ya debes conocer la jornada Ego dentro de la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid, ese día donde el talento emergente (y no tanto) se concentra para presentar propuestas variadísimas que oscilan entre lo sutil, lo maximalista y lo experimental. Y, como cada edición, la de Fall/Winter 2026 ha vuelto a dejar el listón bien alto. Hay algo claro: estas propuestas tienen ganas de comerse el mundo.
El último día, tras ver decenas de propuestas, llegas a Ifema para la ansiada clausura. No solo porque marca el final de una semana estresante, sino porque también es uno de los días más especiales. Y este lo ha sido incluso más: la plataforma Ego cumple veinte años, dos décadas descubriendo los próximos grandes nombres de la moda española. Se dice pronto… Para celebrar este hito, han estrenado tres reconocimientos nuevos, lo que ha conferido a la jornada un peso extra.
Por la pasarela han desfilado diez marcas: Eaftimos ha presentado una colección de workwear inspirada en el mundo campesino con alma mexicana y canaria, muy artesanal; Adrià Egea ha llegado desde Badalona con cortes estructurados que reivindican la soberbia como superpoder creativo; Maikarfi nos ha trasladado a los veranos del pueblo a través de volúmenes globo, crochet y cámaras de aire de bici recicladas (sí, lo que lees); Maison Gracen ha enamorado con dieciocho looks tejidos a mano en crochet en el salón de su casa, de lo más cozy; Mericusan ha mezclado manga de los 90 con estética victoriana; y Pat Equilux, nacida en Elda, la ciudad del calzado, ha presentado Las huellas de mi piel, una colección madura y sostenible complementada con las joyas de UNOde50, aportando ese contraste entre rigidez y fluidez que define toda la propuesta.
Luego, Pringa Studio ha armado un desfile con DJ en directo y looks futuristas con iconografía de templo y cultura rave; Bonet ha apostado por microvestidos, bikinis y tiro bajo con toques de cristales y rejillas que gritan Ibiza a todo volumen; Caducifolium ha apostado fuerte por los biomateriales biodegradables con guiños al gótico catalán; y Antonio Acuario, el diseñador chileno que ya viene pisando fuerte desde ediciones anteriores, ha cerrado con capas, superposiciones y siluetas que dejan ver sus costuras, porque la transparencia también es tendencia.
En cuanto a los premios, el Premio Pelonio New Talent se lo ha llevado Eaftimos, el Premio PYRATEX® EN TRAMA ha ido para Adrià Egea, y el Premio Showroom EGO New Brand ha reconocido el talento del showroom, donde otras diecinueve firmas también han expuesto sus piezas. Una jornada que deja claro que el futuro de la moda española está más que en buenas manos.
