El primer single de MaiteQuiero es emotivo y directo: no camufla sus sentimientos y cuenta con una instrumental sencilla que acompaña la intención de la letra. Los recuerdos de la infancia se hilan con la necesidad actual de reconectar con una amistad, en un contexto en el que parece imposible separar dos almas, pero también volver a juntarse.
Flores y Postales es la carta de presentación de MaiteQuiero, y se centra en un tema muy concreto que recuerda un poco al mítico Marta, Sebas, Guille y los demás, de Amaral. En este caso, aun así, es más nostálgico y denota distanciamiento, en vez de un cariño que todavía se mantiene y se cuida.
La canción habla de lo irónico de tomar caminos separados y no volver a coincidir, pero aun así saber qué pasa en la vida de esas viejas amistades por las redes sociales. No os escribís, no quedáis, pero ahí estáis. MaiteQuiero hace referencias al paso del tiempo a lo largo de toda la canción, y hasta podemos escuchar las agujas de un reloj pasando rápidamente de fondo. Evoca el crecer y el hecho de que, al abandonar la adolescencia, el tiempo corre cada vez más deprisa con el ajetreo de la vida.
En la instrumental, además, hay un riff constante de guitarra que, en conjunto con el tic tac y las peticiones de Maite de “vuelve” o “¿Cuánto más tengo que esperar?”, da una sensación de urgencia. Como presentación de su carrera en solitario, es un avance muy claro de su estilo propio, sentimental pero directo, y también abre el camino a un EP que verá la luz próximamente.
