Nada más cruzar el umbral, nos recibe una atmósfera luminosa, casi mágica, emanando de la chica dormida que yace en el corazón de la pasarela. Un presagio de lo que iba a ser el show de Maison Moonsieur bajo el título de Sancta Machina. Una colección que surge del vínculo entre el propio diseñador de la firma, Marc Sáez, y su fascinación por la figura de Juana de Arco desde que tenía ocho años. La 080 Barcelona Fashion ha sido la oportunidad perfecta para rendirle homenaje desde una visión más contemporánea y profundamente espiritual.
Recordemos que una de las tendencias más populares de este año es el soft goth, una versión más suave del gótico clásico, con una elegancia oscura y melancólica más llevable en el día a día. Y es en esta categoría donde Maison Moonsieur se ha coronado. Con un dominio de negros, grises, burdeos y blancos, hemos visto piezas que van desde tops encorsetados cogidos bajo el hombro, otros que cubren la cabeza aportando un halo de misticismo, abrigos de piel o con acabados metálicos combinados con pantalones de tiro bajo de cuero, faldas con bordados transparentes y minivestidos envueltos en rosarios.
Llama especialmente la atención un conjunto negro de acabado lacado, cuya sastrería afilada y aura oscura deja prendado al público. Pero lo que realmente cautiva de esta colección son los accesorios: tocados de cota de malla o de plumas, muy en la línea de McQueen, brazos de armadura que elevaban los looks al siguiente nivel y cruces por todas partes, reforzando ese eco religioso y celestial que atravesaba la propuesta. Al final del show, la chica inerte en medio de la pasarela despierta de su trance para cerrar el desfile, espada en mano y lista para volver a la batalla. Ni la misma muerte puede detenerla.
Maison Moonsieur nos regala una línea hecha para habitar entre lo sagrado y lo profano, para envolverte en una sensualidad mística que protege y expone a la vez, como si el cuerpo se convirtiera en rito, en armadura y en revelación al mismo tiempo. Y en el fondo, todo arde y vuelve al mismo lugar: Juana de Arco.












