Maikarfi y Lolo Conejero han llegado para sorprender y que entren moscas en bocas abiertas. La pasarela EGO de la MBFW Madrid recibió su colección Cruz de mayo, a la que el diseñador llegó dispuesto a cumplir con las expectativas, con un peso difícil de cargar a sus espaldas, pero soportable. La joven promesa afirma que somos nosotros mismos quienes más nos cargamos de presión. Sin embargo, como ocurre con Maikarfi, a veces son nuestras propias ruinas las que nos pueden llevar más lejos con dedicación, personalidad y esmero.
Manuel Conejero Espasa, conocido como Lolo, lleva por bandera a su pueblo, Villena, en la Comunidad Valenciana. Tanto es así que ha dedicado su nueva colección a sus raíces: volver al pueblo fue lo que hizo que todo cobrara sentido. Para él fue importante sentir el apoyo de su gente de la manera en que lo hizo. Su madre y su abuela, modista y aparadora respectivamente, siempre han sido las que más han respaldado, directa o indirectamente, su idea de crear moda. Él comenta, incluso de forma cómica, que aunque hubiese querido dedicarse a otra cosa estaba destinado a ese camino.
Actualmente, el diseñador compagina sus estudios con el desarrollo de su marca. En esta entrevista hablamos sobre el presente de la industria en Europa y los cambios recientes de directores creativos en las grandes casas. Lolo lo tiene muy claro: “Las marcas deberían morir cuando los diseñadores creadores mueren”. Maikarfi, sin embargo, está muy viva, y parece que nos quedarán ruinas de Lolo para rato.

Se habla de Maikarfi y de ti, Lolo, como la luz del futuro y una de las grandes promesas. ¿Es un peso difícil de llevar sobre los hombros?
No, qué va, no siento ningún tipo de peso sobre nada. La marca acaba de empezar. Maikarfi no soy solo yo, también es Irene y es Marta, y lo único que buscamos es crear de manera propia y tratar temas que nos interesan. El único peso que podemos llegar a sentir viene de nuestra parte al querer evolucionar constantemente y descubrir formas nuevas en las que trabajar e intentar no quedarnos obsoletos.
Enhorabuena por lo que has conseguido, especialmente desfilar en la MBFW Madrid. ¿Te abruma empezar tu carrera así?
Ha sido todo un placer tener la oportunidad de estar presentes en la pasarela EGO, creo que la marca no podría haber tenido un mejor comienzo con nuestra primera gran colección. Me abruma un poco el haber comenzado así porque ahora tengo que hacer mi TFG y, sinceramente, me da miedo que esté a la altura de Cruz de mayo. Pero bueno, para eso estoy trabajando e intentando dejar todas las cosas muy claras, para que luego salgan bien y como me las imagino. Y además todo esto son problemas de inseguridades mías.
Ego y la 080 Barcelona Fashion ayudan a los nuevos diseñadores a pisar la pasarela. ¿Cómo fue tu experiencia en la de Madrid?
Lo disfruté. Había que estar atento a muchas cosas que tenían que cuadrar, pero el equipo de amigas y amigos que vinieron lo hicieron increíble. No puedo estar más feliz de ver la gente que me rodea. El momento del desfile pude verlo entero, aunque normalmente me da cosa ver mis propios desfiles, pero fue muy bonito, hasta el punto que me emocioné y todo.
No estuviste solo: te acompañaron vecinos de Villena como Sergio Domene o Jero Martínez. Incluso el alcalde vino hasta Madrid para apoyarte y te dedicó muchísimos elogios. ¿Cómo se siente que el lugar donde creciste siga tus pasos y celebre tus logros?
Siempre es algo bueno que la gente de tu alrededor te apoye. En este caso, el ver que toda mi gente del pueblo se había desplazado a Madrid simplemente para ver el desfile, fue emocionante. Mi pueblo es un lugar pequeño donde todos nos conocemos y sabemos qué hace cada uno, por lo tanto el ver cómo lo ha recibido la gente es algo que me parece bonito. Aun así, he de decir que le abruma más a mi madre que a mí.
“Siempre había tenido la sensación de que para poder progresar, si de verdad quería ser alguien, tenía que marcharme de mi pueblo.”
Maikarfi es tu hije. Explicabas que ‘Mai’ es mío en inglés, pero mal escrito, y ‘Karfi’ hace referencia a unas ruinas griegas. Son la referencia a tus ruinas, a tu mundo interior. ¿Cómo se refleja todo esto en la personalidad de la marca?
Lo es todo. Todos los conceptos de la marca giran en torno a inquietudes que me perturban. Siempre intento mostrar de lo que habla la colección a través de las prendas sin llegar a ser muy literal, por eso también siento que a veces es complejo trabajar conmigo, porque los temas que trato son muy personales. Por todo esto me rodeo siempre de la misma gente, que son Irene y Marta, cada una de ellas desempeña un papel primordial.
Además, creo que a pesar de ser una marca joven tenemos nuestros códigos muy fijados, siempre intentamos generar prendas que creen un discurso sobre el movimiento y el volumen, sobre la sexualidad, el patronaje. Y todo esto se debe a que antes de comenzar seriamente con esto, hemos probado y fallado hasta conseguir algo que nos define al cien por cien.
Además, creo que a pesar de ser una marca joven tenemos nuestros códigos muy fijados, siempre intentamos generar prendas que creen un discurso sobre el movimiento y el volumen, sobre la sexualidad, el patronaje. Y todo esto se debe a que antes de comenzar seriamente con esto, hemos probado y fallado hasta conseguir algo que nos define al cien por cien.
¿Cuál fue la ruina protagonista de esta nueva colección?
El volver al pueblo y ver muchas películas de Sorrentino que hablan de la nostalgia. Siempre había tenido la sensación de que para poder progresar, si de verdad quería ser alguien, tenía que marcharme de mi pueblo. Todos los veranos, al volver de estudiar, entraba en duelo con todo y con todos. Entonces, este verano tomé la decisión de refugiarme en hacer ropa y sinceramente ha sido lo mejor que me pudo pasar. Comencé la colección teniendo en la cabeza hacer doce looks como mucho y la terminé con diecisiete, zapatos, tocados, etc. Además, también sané muchos temas pendientes con amigos y familia. Me enseñé a gestionar mis emociones.
Hemos hablado del nombre, pero para que exista una marca siempre hay una idea previa. ¿Qué hizo que tu amor por la moda te llevase a crear tus propias colecciones?
Vengo de madre modista y de abuela aparadora, por lo que por mucho que quisiera escapar de ello, estaba prácticamente condenado a esto. Es broma, ¿eh? Siempre estuve muy relacionado con la moda aunque desde otro punto de vista; mi madre no cosía ropa de calle, ella se dedicaba a coser trajes de fiestas. Sin embargo, supongo que verlas coser juntas en el salón de casa de mi abuela es algo que quedó en mí.
En la adolescencia volví a retomar esta pasión. Más tarde decidí comenzar otra carrera porque no tenía nada claro qué hacer con mi vida y ni siquiera sabía que esto se podía estudiar de manera universitaria. Comencé Ciencias Políticas y Derecho en Granada, fíjate tú la diferencia, pero bueno, siempre se dice que un diseñador tiene que saber quién es para poder comenzar a contar cosas. Durante ese año me perdí pero también me encontré en muchos aspectos. Antes de terminar el primer cuatrimestre ya le dije a mi madre que eso no era para mí, que quería hacer moda. Al principio les costó un poco pero luego ya fue genial. Y aquí sigo.
En la adolescencia volví a retomar esta pasión. Más tarde decidí comenzar otra carrera porque no tenía nada claro qué hacer con mi vida y ni siquiera sabía que esto se podía estudiar de manera universitaria. Comencé Ciencias Políticas y Derecho en Granada, fíjate tú la diferencia, pero bueno, siempre se dice que un diseñador tiene que saber quién es para poder comenzar a contar cosas. Durante ese año me perdí pero también me encontré en muchos aspectos. Antes de terminar el primer cuatrimestre ya le dije a mi madre que eso no era para mí, que quería hacer moda. Al principio les costó un poco pero luego ya fue genial. Y aquí sigo.
Aunque ya te nombran como joven promesa, poca gente sabe que sigues estudiando la carrera. ¿Cómo es compaginar ambas cosas?
Siempre lo he llevado bien, además, las notas reflejan eso. En la carrera he sabido diferenciar qué cosas me debían tomar más tiempo y cuáles menos, y gestionarlo en base a eso ha hecho que las cosas se hayan dado como se han dado. La colección siempre la intento hacer en los meses de verano, aunque luego durante el curso vaya haciendo pruebas y trabajando más la parte gráfica. Siempre he tenido claro cuándo es tiempo de una cosa y de otra. Aunque este año sí ha sido más caótico todo porque ya estoy en cuarto de carrera con proyectos más interesantes y compaginándolos con sesiones de fotos, publicaciones, etc. Luego lo de Ego ha sido un poco caos pero he salido ileso, o eso creo.

A veces se dice que se aprende más fuera que dentro de la universidad. ¿Qué te está enseñando la vida?
Todo lo que sé me lo ha enseñado mi madre, aunque la universidad me ha dado muchas cosas maravillosas: un grupo de amigas que no cambiaría por nada, mi pareja, o muchas enseñanzas en según qué asignaturas. Pero a saber hacer las cosas bien, a dedicar el tiempo necesario a cada prenda, a ser una persona trabajadora e infinitas cosas que te podría seguir contando me lo ha enseñado mi madre y el tiempo. El ver cómo ella llegaba de trabajar, hacía la cena, lo dejaba todo preparado y se ponía a coser hasta las dos de la mañana conmigo y se volvía a levantar a las seis y media de la mañana, qué mayor ejemplo necesito yo que ese. Ese sin duda es mi mayor aprendizaje en la vida.
Todos tenemos profesionales que nos han influido aunque no nos hayan enseñado directamente. ¿Cuáles son tus referentes a la hora de crear?
Mis influencias son un popurrí de cosas. Me encantan el color y las texturas, por lo que tengo mil influencias y a la vez ninguna. A nivel estatal siempre ha habido marcas que me han chiflado según la época, como Tíscar Espadas, Manemané, Ernesto Naranjo o Boltad. A nivel internacional, obviamente los establecidos en la historia, como McQueen y Galliano. Y también Adrover.
Actualmente me influencian más estudiantes de Central Saint Martins o Antwerp, que trabajan volúmenes y formas que me parecen increíbles, alucino al ver esos resultados. De manera rápida te podría decir Maximilian Raynor, Simon Carle o Carla Lázaro, una chica española que estudia en Antwerp que es loquísimo lo que hace.
Actualmente me influencian más estudiantes de Central Saint Martins o Antwerp, que trabajan volúmenes y formas que me parecen increíbles, alucino al ver esos resultados. De manera rápida te podría decir Maximilian Raynor, Simon Carle o Carla Lázaro, una chica española que estudia en Antwerp que es loquísimo lo que hace.
En Europa ha habido muchos cambios recientes de directores creativos en las grandes casas. ¿Serías capaz de soltar la mano de tu propia marca y ceder su dirección durante un tiempo?
Las marcas deberían morir cuando los diseñadores creadores mueren, así habría más oportunidades para pequeños diseñadores a mostrar su trabajo y que tuviera un mayor alcance. Las marcas homónimas consiguen ser algo por sus creadores, está bien, pero si el diseñador muere, la casa debería cerrar. Si sucediese esto, en vez de dar tanta importancia a los directores creativos, la gente podría invertir en sus propias marcas y mostrar sus universos creativos, que en ocasiones están capados por complacer a la marca que dirigen. O sea que no, no creo que diese mi dirección a nadie.
La moda española siempre ha destacado dentro de la industria textil. Muchos diseñadores han tenido que marcharse fuera para asentarse profesionalmente. ¿Piensas que hacerlo es, en cierta medida, abandonar el lugar que te vio crecer?
Con esto siempre he tenido un conflicto. He estudiado en la EASD Alcoy, una escuela de arte pública en una ciudad muy pequeña, pero mi sueño siempre ha sido hacer la carrera en Londres, París o Bélgica. Con esto no quiero decir que luego no hubiese vuelto a España, pero creo que las oportunidades son otras si estudias fuera. Si haces esto se te ve con otros ojos, y eso en realidad no es culpa de los diseñadores españoles, sino de la gente que consume la moda y la que la maneja a nivel nacional. Si de verdad pusiéramos en valor la moda que tenemos, la gente no tendría que verse forzada a irse para poder vivir de su marca. Pero esto poco a poco va cambiando y cada vez más la gente joven es más consciente de lo que compra y a quién le compra, y eso es algo bueno para el futuro de la moda estatal.
“Comencé Ciencias Políticas y Derecho en Granada, fíjate tú la diferencia, pero bueno, siempre se dice que un diseñador tiene que saber quién es para poder comenzar a contar cosas.”
El futuro de la moda en España luce cada vez mejor y salen nuevas marcas constantemente. ¿Cuáles estás observando ahora mismo y con cuáles te gustaría trabajar?
Con todas las posibles. Me parece que la retroalimentación artística es algo necesario para evolucionar como diseñador. Me encanta el curro de Sara de Pringastudio, de Erik de Eaftimos y me encantaría hacer cosas con ellos porque son geniales y pude conocerlos mejor en Ego. Pero también me gustaría trabajar con empresas pequeñas que me ayuden a hacer mi propio calzado, bolsos, etc. Cualquier propuesta es bienvenida.
Madrid ya pudo disfrutar de tu trabajo, ¿cuándo le tocará a Barcelona?
Paso a paso, primero terminar la carrera y sacar la próxima colección y luego a ver dónde va. Tanto Madrid como Barcelona me encantan, ambas me parecen geniales a pesar de ser bastante diferentes entre sí. Si no es antes será después, pero en algún momento considero que estaremos por allí. Además, ahora estoy de prácticas en Barcelona con Arnau Climent de AAAstudio, que ha desfilado en 080, así que guay.
¿Te gusta estar siempre creando o prefieres darte pausas para que cada pieza encuentre su brillo?
Soy un culo inquieto, siempre me gusta estar haciendo cosas, sobre todo pensando conceptos e intentando materializarlos en prendas. Desde que comencé la carrera he tenido muy claro qué era lo que quería hacer y siempre he estado haciendo cosas, las cuales disfruto mucho. En algún punto también las he sufrido mucho pero ahora estoy en un buen equilibrio. Además, me encanta la fotografía y si no estoy haciendo ropa o pensando en hacerla, estoy pensando en alguna editorial o cualquier otro proyecto que me remueva.
Dentro de un tiempo podré decir que entrevisté a uno de los grandes diseñadores de la industria. Muchas gracias, Lolo.
Muchísimas gracias a vosotros por vuestro interés y por dejarme tener un ratito para reflexionar sobre mi trabajo. Gracias de verdad :)





