Lusillón
Despertar soñando
Se podrían decir muchas cosas de ella. Por ejemplo, que el bedroom pop es lo más cercano a su sello personal, pero que no le tiene miedo a navegar entre el sonido de Cuco, Bibi o Clairo. También se podría decir que viene con fuerza, empoderada, con la valentía de quien no le teme mirar al pasado y aprender de él. Aquí nos quedamos con una frase que dice en esta entrevista y que consideramos que la define a saco: “No es que tenga el corazón roto, es que estoy harta de la gente petarda”.
 
Hoy se lanza Pensando mucho y mal, un álbum que, aunque admite que el título fue lo último en lo que pensó, recoge a la perfección estos últimos años que han sido algo así como veinte montañas rusas para nuestras cabezas. Hablamos de todo ello y más y nos prometemos volver aquí en 2024, pensando mucho y mal. Pitonisas de la vida.
 
¿Cómo te sientes con el álbum fuera? 
¡Muy bien! Se siente como dar a luz. Llevamos un año mimando mucho este proyecto y que esté fuera ya me alegra mucho y me hace sentir bastante orgullosa de mi trabajo y del de los compis que me han ayudado; Alex Granero en la producción musical, Sara Filgueira en el estilismo o Noelia Clavel en la fotografía, por ejemplo. 
Pensando mucho y mal… ¿Por qué ese título? 
Si os soy sincera, es lo último que pensé. Tenía todas las canciones hechas y me faltaba el título del álbum, entonces empecé a darle vueltas y vi que en general todas las canciones son cosas que he pensado de una forma u otra, y se me ocurrió esto. Aunque sé que no está tan mal pensado. 

En verano de 2022 sacaste Me gustaría gustarte como aperitivo del álbum que lanzas ahora. ¿Por qué este tema como single? A mí me da la impresión de que la voz suena en un primer plano y con más fuerza, no sé si tal vez era un tema de inseguridad o vergüenza. ¿Cómo lo ves tú? 
¡Vergüenza cero! En ningún momento he querido transmitir eso. Me gustaría gustarte habla del arrepentimiento, de no haber sabido hacer bien las cosas y de entender que las queríamos cuando, quizá, ya se nos ha hecho tarde, pero aún así decirlas. Creo que ese mensaje, aunque sea tarde, demuestra un poco de valentía al comunicarlo, y sobre todo la sinceridad. Mucha gente se quedaría callada, pero no es mi caso. 
En Me quiero ir lo primero que dices es “no sé muy bien qué es lo que hago aquí”. Sin embargo, tengo la impresión de que no es del todo cierto. ¿Qué se esconde detrás de esa incertidumbre? ¿Impacta, también, a tu ‘yo’ artista? 
Bueno, algo de cierto sí es, aunque no se aplique en todo momento a todo contexto (risas). Al final, aparte de hacer música, también estudio y trabajo, lo que me ha hecho preguntarme alguna vez, ¿qué hago aquí? ¿Me es realmente útil? Sobre todo en ese aspecto académico, hay veces donde podemos sentir que la carrera, máster u otra formación no es lo que esperábamos o que querríamos invertir ese tiempo en otras cosas como hacer música… Pero, bueno, al final vivir es tomar decisiones que algunas veces salen bien y otras mal. Ahora estoy más tranquila con esas decisiones, aunque está claro que si pudiese me dedicaría cien por cien a la música. 
Creo que hay algo empoderante en la forma en la que cantas “Miénteme, hazlo más fácil / Miéntete, hazlo más fácil” en Hazlo más fácil. Como si te adelantaras a esa otra persona y tomases las riendas de la situación. ¿Es este un álbum para corazones rotos empoderados? 
Quería transmitir ese mensaje empoderante. Esta canción habla de cómo muchas veces las parejas LGBTIQ+ sufrimos un poco las miraditas de la gente en la calle, comentarios fuera de lugar y esas cosas, que nos hacen retraernos un poco, lo cual me da bastante rabia. Lo que intento comunicar es la importancia de hacer frente a este tipo de cosas y sacar fuerzas para querernos como queramos… Por un segundo miéntete y pasa totalmente de estas personas. “Mira como mira, toda esa gente nos tienen envidia, no saben quererse, agárrame la mano, cógeme más fuerte, pero no te vayas por lo que unos piensen”. No es que tenga el corazón roto, es que estoy harta de la gente petarda.

Hay un cantante que sigo que comentaba que él hacía música para enamorarse de los detalles que le rodeaban. Creo que este disco es un poco así también, ¿no? Un diario. ¿Cómo lo ves tú? 
Este último año me ha ayudado mucho a saber apreciar las cosas, a sentarme y parar a pensar lo que me está pasando. El álbum más que un diario es un boceto de algunas cosas que me han pasado o que he querido expresar con música. A veces no es tan sencillo poner música a las cosas, algunas veces salen y han salido. Tampoco le doy muchas vueltas, yo lo que quiero es hacer música que me guste contando mis cosas o tirando de imaginario.  
Tanto El mismo plan como Hace un día horrible tratan la rutina desde un punto de vista de la nostalgia. ¿Podrías hablarme un poco más sobre esto? 
Son dos canciones de agradecimiento a personas que quiero mucho, en especial a mis amigos. Ver cómo pasa el tiempo, cómo cada vez estamos más ocupados y aun así sacamos algún hueco para vernos me hace sentir muy feliz. Puede que esa rutina ya no sea tan rutinaria, pero la hemos sabido adaptar a las necesidades de todos. Quiero repetir mil veces los planes con ellos y sé que lo haré. 
Aquí conviven tanto ritmos de bedroom pop como percusión de bossa nova y sonidos ambientales. ¿Qué inspira tus canciones? Por ejemplo, artistas o canciones. A mí me viene Cuco a la cabeza, la verdad. 
¡Cuco es uno de ellos! La verdad es que para hacer las canciones desde cero, en este álbum, no me he inspirado en mucha gente. He cogido la guitarra y he compuesto las canciones con sus acordes. Pero para producirlo sí que me he influenciado por artistas como Clairo, Cuco, Bibi, Still Woozy, Angèle…, un estilo popero, pero con partida en la Bossa Nova. 
Has colaborado, por el momento, con Alex Granero o Ganges. ¿Cómo decides con quién sacar tema? ¿Es una cuestión sonora o de similitud de proyectos? 
La colabo con Alex fue bastante aleatoria, un día de madrugada me dijo que quería hacer una canción juntos, que se llamase Ikea y no se habló más. Evidentemente, a mí me gusta mucho lo que hace y además somos amigos, por lo que no dudé en decir que sí. Con Tere de Ganges no fue tan directo (risas). A ambas nos gustaba mucho nuestra música, así que un día quedamos para componer, sin saber que iba a salir un tema tremendo. Pero la verdad es que congeniamos súper bien, y en el mismo día que quedamos hicimos la canción. Ambas colaboraciones tienen una similitud de sonidos con lo que yo hago, pero, oye, quizá no rechazaría otro tipo de colaboración si la artista me gusta y si conseguimos casar cosas. La música te permite ser bastante creativa, por lo que no lo limitaría a un solo estilo. 
Era 2020 cuando salió tu primer tema, ese Amigos pixelados, que bien podría ser una cápsula del tiempo sobre la cuarentena y la época Zoom. ¿Qué te llevó a grabar y publicar ese primer tema? 
Menudo upgrade, menos mal. Estar encerrada en casa con las cosas de la uni y con tanto tiempo sin saber qué hacer, me animó a intentar producir un tema que había hecho sobre ese confinamiento. No es que esté tremendamente elaborado, porque al final yo tampoco tenía tantos medios, pero salió una canción muy mona, acorde un poco a la época.
 
Porque claro, desde entonces has ido sacando canciones por aquí y por allá –de todo este periodo pre-álbum, yo personalmente me quedo con Ikea. ¿Qué crees que ha podido cambiar de esa Lusillón que compuso esos primeros temas a la Lusillón actual? En cuanto a composición, escritura o manera de enfrentarte al momento estudio, por ejemplo. 
En este álbum, he sido bastante fiel a lo que me gustaba y tampoco es que me haya salido mucho de ese estilo bedroom pop. Algunas de las canciones las había compuesto en 2019 y 2020, pero sí que es verdad que la ayuda de Alex Granero en el estudio ha servido mucho para mejorar la calidad de los temas, se sienten mucho más elaborados y yo estoy encantadísima. Me gusta mucho tener un tema con guitarras y voz, y después tantear en el estudio cómo queremos que suene. Me encanta probar sonidos y efectitos. Y creo que, con el tiempo, sabré más, tendré referencias más variadas, y podré hacerlo más a menudo. Yo personalmente estoy muy contenta con cómo nos ha quedado. 
Hasta la fecha autopublicabas, ahora tienes a Mushroom Pillow detrás. ¿Cómo es pasar de la autopublicación a contar con el apoyo de una discográfica? ¿Se notan cambios? Cuéntame. 
A lo tonto han pasado dos años y míranos aquí. Me alegro bastante. Estar con un sello te ayuda en muchos aspectos, te facilita el poder llevar tu música a otro nivel. He podido hacer el álbum y todo lo que le rodea (fotos, ilustraciones, vídeos y demás). Se siente algo más serio y también me ha hecho sentirme más orgullosa de mi música, ya que veo que a la gente realmente le interesa. 
Sacas edición vinilo del álbum en una época en la que la gente tiende a tirar más de la escucha digital. ¿No te asusta un poco a nivel de ventas? ¿Se disfruta de forma diferente la música dependiendo de su escucha? ¿Por qué esos formatos? 
Es un formato que propuso el sello y, honestamente, ¿a quién no le gustaría tener su álbum en físico? (risas). Ha quedado precioso y te hace sentir muy realizada. A día de hoy se ha facilitado mucho la forma de subir canciones a las plataformas digitales, pero quizá el hacerlo en físico es más complicado, por eso me alegra tanto tenerlo. En cuanto a las ventas y las escuchas, siempre anima tener más y sentir que tu música le gusta a la gente, pero tampoco creo que tengamos que obsesionarnos por ello. Yo os animo a comprar el vinilo, musicalmente es chulísimo, pero es que también os va a quedar precioso en vuestra estantería o en la mesita de noche. 
¡Ya tenemos qué añadir a nuestras wishlists este año! Por último, si tuvieses el poder de ver el futuro, ¿cómo verías el tuyo? ¿Cómo describirías lo que ves sobre este 2023? 
Empezamos bien 2023. Ojalá ver mi futuro cargado de conciertos y de gente escuchando mi música. También me gustaría dedicar más tiempo a hacer canciones y empezar a producirlas, aunque sea poco a poco. Veo un año completito y cargado de cosas que me gustan, de mis amigos y de experiencias nuevas. Me encantaría leer esta entrevista a finales del año 2023 y pensar que soy Aramís Fuster.
   
Texto
Maria Antón
Fotografía
Noelia Clavel
Estilismo
Sara Filgueira
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