De cómo distinguir las décadas del siglo XX según la forma de las cejas a todos los entresijos de los mitos de la historia del corset; La Guía Vintage, cuenta detrás de la cual se esconde Irene Rodríguez, es de esos perfiles que te quedas viendo hasta bien entrada la madrugada porque, ¿quién no quiere saber cómo se depilaba la gente en el s. XVI? Gracias a ella hemos descubierto infinidad de curiosidades, nos hemos cuestionado cosas que creíamos saber y, por supuesto, hemos echado la vista atrás para ver el pasado con una nueva perspectiva. Sin embargo, a veces toca mirar un poco el presente, y qué mejor manera de hacerlo que descubriendo sus favoritos en este momento. ¡Allá vamos!
Álbum - I Don't Want What I Haven't Got, de Sinéad O'Connor
Cualquiera que conozca a O'Connor sabe que fue irreverente hasta el final. Su música y su vida se describen en una sola cosa: un grito, a veces al abismo, por la búsqueda de empatía y justicia en el mundo. Cuando pienso en los álbumes que tocan más el centro de mi ser, siempre me acuerdo de este en concreto. O'Connor crea un mundo de fusión musical donde los egos y la fama quedan tan atrás que son imperceptibles.
En especial, recuerdo la canción Emperor's New Clothes, con sus maravillosos versos "Viviré según mis normas. Me iré a dormir con la conciencia tranquila." Este álbum es realmente excepcional, un maravilloso mezclijo de rock, música irlandesa y pop que consigue todo lo que el buen arte debe aspirar a hacer: acompañar, a la vez que cuestionar, a quien lo recibe.
Película - La Chimera, de Alice Rohrwacher
Encontré esta película cuando estaba viviendo en Dublín hace unos meses por trabajo. En mis ratos de soledad, terminaba siempre en el instituto de cine. Allí la encontré y rápidamente se convirtió en mi película favorita. Llegué a verla hasta ocho veces en el cine. El ambiente de un mediterráneo cubierto por esa luz solar implacable que lo tiñe todo con su amarillo imponente me recordaba a casa y me reconfortaba.
Sin embargo, lo que más me cautivó fue cómo la directora trata la convivencia humana con el más allá y las relaciones con quienes amamos, estén o no. Su uso magistral de la empatía y el realismo mágico en su cine te conectan con tu yo y también con el resto de la humanidad. No puedes sentirte sola o sin rumbo viendo esta película.
Libro - Diario IV (1944-1947), de Anaïs Nin 
Caí en la madriguera de los diarios hace mucho. Desde los diez años escribo uno, de tantos volúmenes que parecen incontables ya. No era más que cuestión de tiempo que empezase a buscar desesperadamente los diarios de los demás. Anaïs Nin es una mujer que me fascina, y este volumen de su diario siempre me ha cautivado especialmente. En él, no solo encontramos cavilaciones personales de la autora sino una infusión exquisita de lo poético y lo simbólico en la cotidianeidad. Nin nos sume en un mundo literario dominado por hombres donde la escritora debe reconciliar su feminidad y su creatividad de manera constante. Por ello, y gracias a su innegable talento para el lenguaje, que convierte hasta una tonta lista de quehaceres en algo emotivo, acaba haciendo arte de su propia historia personal. Así, su diario se convierte en una historia de lucha por la libertad artística y una verdadera oda a la identidad.
Diario-IV.jpg