En especial, recuerdo la canción Emperor's New Clothes, con sus maravillosos versos "Viviré según mis normas. Me iré a dormir con la conciencia tranquila." Este álbum es realmente excepcional, un maravilloso mezclijo de rock, música irlandesa y pop que consigue todo lo que el buen arte debe aspirar a hacer: acompañar, a la vez que cuestionar, a quien lo recibe.
Sin embargo, lo que más me cautivó fue cómo la directora trata la convivencia humana con el más allá y las relaciones con quienes amamos, estén o no. Su uso magistral de la empatía y el realismo mágico en su cine te conectan con tu yo y también con el resto de la humanidad. No puedes sentirte sola o sin rumbo viendo esta película.







