La bruja, la niña y el dragón podría ser el título de una película, pero la realidad siempre supera la ficción y Lola Índigo se pasea muy bien entre ambas. Ahora, con esta gira de estadios a punto de arrancar, la Nave dragón abre sus puertas y la de Granada nos invita a entrar y a perrear hasta el suelo. Cuidado, que quema. 
Entrevista extraída de ACERO vol. 10, publicada en mayo de 2025. Hazte con tu copia aquí
Lola Índigo es una firma con una huella que promete ser infinita. Todo apunta a ello. También, su último y más maduro álbum de estudio, Nave dragón, y su nueva gira. La consagración de tres eras cambiantes y de autoexploración que la han llevado, que la están llevando, a lo más alto de este año. Un año que suena bien. Suena a dragones y mazmorras y al perreo más brujo. 2025 se viste de Lola, y, queramos verlo o no, estamos asistiendo en directo al prime de una diva antidivas que canta por Lorca y no lleva tacones. 
Siempre quiso ser artista, y siempre supo que acabaría siéndolo, cuenta Miriam Doblas aka Lola Índigo. Bailarina por derecho, y también cantante, compositora y coreógrafa, la Lola lleva toda su vida preparándose para convertirse en una estrella y brillar. En la localidad granadina de apenas diez mil habitantes que la vio crecer, nadie se sorprendió de que su nombre –el de Miriam, el de Mimi, el de Lola– resonara en todas partes tras su paso por Operación Triunfo. Cualquiera lo habría dicho después de Fama. Hoy, los vecinos de su pueblo y los de toda España, siguen inmutables al ver que Miriam Doblas está a punto de llenar un estadio que septuplica la población de Huétor Tájar. No hay duda: Granada rezuma talento. 
No nos vemos, pero el ritmo frenético previo a la sesión de fotos que acompañan esta entrevista, en colaboración con la marca de joyería UNOde50, cuyas piezas luce Lola, se siente cerca, incluso al otro lado del teléfono. Imagino que estará cómoda, “arreglá pero informal”, sentada o andando de acá para allá, casi flotando por los nervios. Aunque ella de eso no tiene, o así nos lo hace creer. No sin dificultad, entre brochazo y brochazo, consigue conectar los AirPods a un móvil que no es el suyo. Parece que lo tenemos. “¿Cómo se llama?”, la oigo preguntarle a alguien. “¡Hola, Raquel! Uy, ¿se ha colgado?”. Aquí empezó todo: una sorpresa de entrevista que, sin tenerlas todas consigo, acabó siendo un éxito. Como ella.
¡Hola! ¡Sigo aquí!
Uy, ese acento. ¿De dónde eres tú?
De un pueblo de Córdoba.
Hala, mis abuelos son de Moriles.
¡No me digas! Yo soy de Belmez, está más al norte.
Sí, sí, sí.
¿Lo conoces?
Sí. No he estado, pero lo he visto.
Qué fuerte. Bueno, después de esto, ya sí podemos dar comienzo. Pero, antes de nada: ¿Miriam o Lola?
Como tú quieras, lo que a ti te parezca mejor.
Pues vamos con Lola, que me encanta. ¿Por qué ese nombre? 
Simplemente porque me gustaba, bueno, y para que no me encontraran en Internet (risas). 
Lo de Lola vale, pero ¿y lo de Índigo?
(Risas) Tío, es que es como la pregunta clásica, ¿eh?
Yo es que soy muy clásica. No podía no preguntártelo (Risas).
Pues la verdad es que busqué un nombre chulo. Busqué un nombre que estuviera guapo. Además, en esa época era cuando más o menos estaba decidiendo que quería volver a España y ser cantante, que quería encontrarme, y una chavala me habló sobre los niños índigos, la espiritualidad, y dije, qué guay, me encanta. Me gusta la idea de estar conectados con una vida pasada y con las emociones, y todo lo que significaba ser índigo. Y dije, pues me encantaría que mi nombre fuera algún día ese.
Ahora mismo te pillamos de chapa y pintura justo antes del shooting, ¿verdad?
Sí, estoy ahora mismo viendo un vestido divino que me voy a poner (risas).
Desde fuera se te ve siempre bastante cómoda frente al objetivo. ¿Es percepción nuestra o es una realidad?
No lo sé. Creo que es perfecto tener un alter ego para ese tipo de situaciones.
¿Siempre ha sido así?
Sí, siempre se me ha dado bastante bien y me ha gustado mucho comunicar, en general. Desde que daba clases de baile a niñas en Granada, sobre todo. Transmitir, comunicar de cualquier forma, siempre me ha gustado mucho. Aparte de lo que pueda hacer en mis shows, creo que esa parte comunicativa es muy importante en mi proyecto.
Entonces todo lo relacionado con tu imagen, la moda, el makeup, tu estética, debe ser clave en tu forma de expresión como artista.
Si te digo la verdad, para mí, como bailarina, la prioridad siempre ha sido ir cómoda. No te voy a engañar. En el día a día antepongo la comodidad. El tacón y el corsé es para la alfombra roja y cuanto antes nos los quitemos, mejor.
Pareces una persona muy segura de sí misma y a la que no le asusta el cambio.
No, y además eso también es lo bonito de tener un personaje. Que te quitas la peluca y te quitas el vestido, y puedes separar y descansar de eso.
¿Alguna vez imaginaste que tu vida daría este giro de ciento ochenta grados?
Siempre digo que sí, porque si no lo hubiera pensado, si no hubiera estado tan segura de que lo podía conseguir, no lo habría conseguido ni de coña. Pero ni de coña. Tú necesitas una voz en tu cabeza que te diga, tú puedes, eres la mejor.  Y esa autoestima y ese amor propio a veces se confunde con arrogancia, y es muy injusto. Sobre todo, porque veo que eso pasa con las mujeres, generalmente. Se nos permite mucho menos ese amor propio y ese liderazgo. Se suele confundir con falta de humildad, y yo creo que es muy necesario para enfrentarnos a este lujo y a la vida que se nos presenta como artista. Por no hablar de la fuerza que te da para salir a un escenario delante de miles de personas, necesitas una voz que te diga que eres la puta ama. Y para levantarte por las mañanas e ir ahora a ensayar, luego a otras cosas, luego a la tele de promo, luego al estudio, luego saca tiempo si puedes para pasar con tu familia, con tu pareja. Eh, wow. Necesitas amor propio y necesitas ego, y necesitas muchas cosas que son gasolina para sostener todo eso.
Te criaste en Huétor Tájar, un pueblo de Granada de apenas diez mil habitantes. ¿Cómo se vivió allí todo ese ego y ese amor propio, y en general, el boom de tu fama?
Siento que no fue algo inesperado porque siempre había hecho cosas raras. Siempre me habían pasado cosas aleatorias, como lo de irme a China a los diecinueve, ser bailarina desde tan pequeña y estar bailando en discotecas, en eventos, subiendo vídeos a YouTube que me montaba yo y era como un poquito risa, ¿sabes? A veces me cogía el Windows Movie Maker ese que había antes, y grababa muchas cosas, y las cortaba y las pegaba y me hacía mis videoclips y mis movidas. Así que no creo que fuese ninguna sorpresa, la verdad. 
“necesitas una voz en tu cabeza que te diga, tú puedes, eres la mejor. esa autoestima y ese amor propio a veces se confunde con arrogancia, y es muy injusto. Sobre todo, porque veo que eso pasa con las mujeres”.
Lo que no sé si fue inesperado para ti o no fue actuar en la gala de los Goya, celebrada este año allí en tu tierra. Tuvo que ser muy emocionante.
Fue muy bonito. Me siento muy orgullosa de lo que pasó ese día, porque fue un trabajo de muchos días, de meses ahí dándole. Fui a Jerez a conocer a todos los músicos, porque quería que fuera un proceso natural. Yo ya conocía a Ané Carrasco, conocía a varios del equipo, a Víctor (Martínez), y a mucha gente que participó en esto, pero es verdad que quería conocer a las chicas de Así Canta Jerez, que tuviéramos esa complicidad, dirigir un poco lo que íbamos a hacer en el escenario, probar diferentes cosas. Quería hacer un poco de laboratorio antes, en lugar de ir y ya está. No me gusta cerrarme en una propuesta sin antes haber visto lo que podemos aportar cada uno como individuo, como artista; especialmente dentro de este proyecto que era los Goya.
¿Y cómo acaba Lola Índigo cantando en los Goya?
La verdad es que me lo habían propuesto otros años, pero no sentí que fuese el momento. Como sabes, se trata de hacer un homenaje o un cover, dependiendo del año y la temática. Hubo otros años que no sentí que fuera tanto conmigo, y siempre he pensado que a cada uno le llega su momento y que los tiempos de Dios son perfectos. Y en este caso me llegó Verde que te quiero verde, y pude hacer un homenaje al poeta más grande todos los tiempos, que es Federico García Lorca. Además, fue en Granada, él es de Granada, la gala fue en Granada y yo soy de Granada. A veces tienes que esperar a que los planetas se alineen y no cortar nada. Esto estaba para mí y me alegro mucho de que así haya sido, porque prefiero hacer cosas con las que estoy cien por cien conectada y que me emocionan.
Y pocas cosas hay más puras y que más agradezca Granada que un homenaje a Lorca.
Sí, y sobre todo poder compartir la canción con Dellafuente, que es mi amigo e ídolo a la vez, y contar aquella historia juntos de la manera en la que se hizo. De cómo a él le fusilan y luego va al cielo. Como que todo se vio muy lindo, porque cuando las cosas son naturales y no se fuerzan, sale todo como salió. Así que estoy muy contenta, de verdad. Es un recuerdo que lo llevo para toda la vida y estoy muy agradecida de cómo los andaluces, en general, han sentido esa actuación.
Has mencionado que Dellafuente, además de amigo, es tu ídolo. ¿Cómo se sintió esa actuación con él? ¿En algún momento imaginaste que se daría una colaboración de ese tipo?
Siempre lo deseé. Siempre lo busqué, la verdad (risas). Lo estuve enfocando y manifestando durante muchos años, desde que empecé a dedicarme a la música. Me acuerdo que una vez me lo encontré en un evento de Paco León de Arde Madrid, y le dije, Chino, me encantaría hacer algo contigo. Y él me acababa de conocer, y es un chico tímido, no como yo, que soy un poco todo lo contrario, un poco too much (risas). Además, yo me bebo tres copas y me creo que todo el mundo es como yo (risas). Pero fue muy correcto y supersimpático. Y que al final somos de la misma tierra y cuando te encuentras con andaluces ya sabes lo que pasa. Y desde ese día, que de hecho creo que fue el día que nos conocimos, siempre me decía que cuando tuviera una canción que le encajara para hacer juntos me la mandaría. Pero es cierto que nunca tuvo una canción que le encajara tan, tan, tan bien como Mala suerte. Y fue hermoso. Él vino a cantar conmigo al Palacio de Deportes, y luego me invitó a su Wizink Center. Y no sé, es una relación muy guay, porque es una amistad muy natural. Es un tío honrado, legal, humilde, o sea, él tuvo un detalle precioso, la verdad que a mí me parece un detalle que es muy profesional, es muy de compañero de la industria, que fue cuando me llamó para decirme que se iba al Metropolitano (cuando el Bernabéu suspendió los conciertos). No tenía por qué hacerlo. Era una información que no tenía por qué compartir y la compartió simplemente porque él sabía que yo estaba muy triste y muy agobiada con esta situación, que lo estaba pasando mal. Y solo el detalle de llamarme para contarme lo que iba a hacer él me pareció muy bonito. Y siempre ha sido así. La amistad y el compañerismo siempre han estado ahí.
Sobre lo que has comentado de los andaluces. ¿Qué crees que ocurre entre nosotros cuando nos encontramos y reconocemos fuera?
Yo creo que los andaluces tenemos algo que nos une. Que es inevitable. Son nuestras costumbres, nuestra manera de vivir, y también, a veces, algún tipo de marginación que hayamos podido sentir precisamente por eso. Porque se nos haya tachado de cosas arcaicas. Y luego, que Andalucía es arte y de Andalucía han salido cosas increíbles. Es eso de unirnos en la idea que tenemos de nosotros mismos frente a la idea que tiene la gente de nosotros. Como decía mi amigo, que sabes que habéis vivido las mismas cosas, que has visto Juan y Medio de chico y que has tocado con la flauta el himno de Andalucía. No sé, son gilipolleces que al final son risas. Y que a los andaluces nos encanta hablar de las cosas andaluzas. Y es superdivertido (risas).
Pues una cosa que se nota es que a pesar de llevar tanto tiempo fuera sigues manteniendo tu acento, algo que no es lo habitual.
Uy, pues no sé, ¿eh? Depende. A veces es inevitable, porque mi padre habla totalmente neutro. Y es verdad que tengo la capacidad, o más que capacidad una costumbre estúpida, de que se me peguen los acentos. Como desde pequeña he escuchado tanto acento neutro como andaluz, se me pega. Cuando estoy con un presentador entrevistándome y a lo mejor habla totalmente neutro, inevitablemente se me pega y hago sin querer esa adaptación extraña. Yo a veces me veo y digo, uy, ¿y esto? Pero me pasa, me pasa. Intento que no me pase, porque yo estoy muy orgullosa de hablar andaluz. Y coincidir, como en este caso ahora, con una persona andaluza siempre mola.
“No puedes forzar la inspiración porque la musa no te visita cuando tú quieres, sino cuando tú estás preparado para recibirla. Entonces, tuve un momento de inspiración, me ha gustado mucho lo que he estado escribiendo, creo que estoy en un nivel diferente como autora y estoy muy contenta”.
Además de verdad. Y, bueno, teniendo en cuenta entonces esta capacidad de adaptación, el trayecto hacia tu meteórica carrera ha debido resultar fácil, pese a haberte tenido que recorrer medio mundo justo antes de que toda esta burbuja explotara. Has formado parte del cuerpo de baile de artistas como Chris Brown, Miguel Bosé o Enrique Iglesias. ¿Con cuál de todos ellos aprendiste más?
Déjame que lo piense, porque es difícil.
Sí, claro, tú tranquila.
Mira, la verdad es que la persona que me mostró más humildad, al nivel de que yo la he visto barrer en un escenario, es Soraya Arnelas. Soraya es una artista que trataba increíble a sus bailarines y a su equipo. Al cabo de los años, me he encontrado por ahí con gente de su equipo y todo son palabras buenas hacia ella. Yo conocí mucha industria gracias a Soraya. Me apoyó antes de ir al programa y quedó conmigo para darme consejos. Es una mujer que está muy segura de sí misma, de lo que tiene. No compite, no se frustra, ella, ya te digo, si se tiene que poner a enchufar cables, se pone, si se tiene que poner a lo que sea, lo hace. No se le caen los anillos para nada. Yo doy gracias a Dios, porque antes de que me pasara todo esto, la última artista con la que trabajé fue ella. Con ella aprendí lo que tenía que aprender.
Y después de todo eso se invirtieron los roles y ahora la que tiene que formar un cuerpo de baile para sus shows eres tú. ¿Cómo se gestiona?
La verdad es que es lo que más me gusta en mi trabajo. Tener equipo es lo más hermoso que hay. Es tu familia, te acompañan en todos los shows, intentan que estés a gusto. Es un proceso superbonito. Hay una cosa que me dijo Rafa Méndez, que se me quedó para toda la vida, me encantó cómo lo explicó. Me dijo: “No hay nada que me ponga más cachondo que tener el privilegio y la capacidad de dar trabajo”. Y eso me parece hermoso. O sea, que cuando tú llegues a este puesto privilegiado, digas, puedo luchar para que las condiciones del trabajo estén guay y que, dentro de todas las posibilidades, la gente se lo pase bien y se sientan valorados. Sobre todo, que te sientas feliz, que te sientas valorado como artista en tu trabajo. Como te he dicho antes sobre los Goya, que Ané Carrasco tuviese el solo de cajón al principio, contar con las niñas de Así Canta Jerez, que la gente se sepa el nombre de mis bailarinas, todas esas cosas han sido muy bellas. Son pequeños detalles que hacen que la gente tenga un recuerdo bonito de ti. Y aunque la gente cambie y los equipos cambien, eso siempre está ahí.
¿No te resulta complicado trabajar con tanta gente?
Yo es que estoy bastante presente, la verdad. Aunque es verdad que tengo un equipo que se encarga de la logística, obviamente, de contratar a la gente y todo eso. Al final los contrata mi equipo. Pero, coño, que a mí me gusta estar por lo menos dentro de las cosas personales. 
Te sientes cómoda en ese tipo de ambientes.
Hombre, es que yo no podría estar donde estoy si lo hubiera hecho sola.
Teniendo esto en cuenta, ¿qué habrías sido en otra vida?
Profesora, de cole. Sí, porque disfruté mucho de la docencia cuando estuve dando clase de baile. Era mi plan b: magisterio. Me gusta mucho la idea de levantarme todos los días, estar en el cole, hablar con los niños y, sobre todo, no solo enseñarles y ya, sino enseñarles las cosas de la vida, preocuparme de las cosas que les pasan en casa. Creo que el mundo iría mucho mejor si los profesores del colegio y el instituto pusieran atención en los niños que tienen delante. Hay muchos profesores que tienen mucha vocación, otros que no tienen tanta. Yo he tenido de los dos y los recuerdo a todos. Y a los que estuvieron pendientes de mí, por ejemplo, en el divorcio de mis padres o cuando tuve problemas con mi cuerpo, los recuerdo con mucho amor. Ha sido gente increíble en mi vida. El otro día me dieron un premio en mi pueblo e intenté nombrar a todos los que habían sido importantes para mí en mi niñez. Y hubo un par que me escribieron sorprendidos de que yo me acordara de ellos. Y digo, tío, qué hubiera sido de mí si yo no hubiera tenido referentes. Aunque ellos no se sientan grandes referentes, a lo mejor, en su día a día, para mí lo fueron. Seguro que para alguien todos somos grandes referentes. Y a uno de esos profesores le sorprendió mucho, no se esperaba que yo me acordara de él. Me emocionó un montón, porque era el aula de teatro del pueblo, pero para mí fue algo más. Fue gente que me prestó atención y vio talento en una niña que estaba haciendo de Capitán Garfio (risas), y eso cuando eres pequeña, pues coño, que te da valentía. Te crea, te empieza a gestar esa valentía que luego te hace enfrentarte al mundo cuando eres grande.
Bueno, en otra vida no sabemos, pero en esta estás a punto de arrancar tu gira de estadios y acabas de lanzar un nuevo disco, Nave dragón. Se trata de una continuación de El dragón, publicado en 2023. ¿Por qué ahora?
Pues mira, ahora, te voy a decir por qué. Porque han pasado una serie de cosas y ha habido una serie de obstáculos al final de 2024 que lo retrasaron, en ese momento me tenía que encargar de una serie de cosas que requería de una atención muy inmediata, era un poco una emergencia, todo lo que estaba pasando con los estadios, que era un trabajo para el que habíamos puesto muchísimo esfuerzo, y me tuve que hacer cargo, además, de otras cosas mías personales. Y bueno, a veces hay cosas que tienen que esperar y fin. También es cierto que me parecía que, después del retraso que había sufrido el concierto, era mucho más acertado retrasar el lanzamiento del disco, ya que el cierre de esas tres eras se va a hacer en esos tres estadios. Así que dije, bueno, yo sigo sacando canciones, no hay problema, voy seleccionando singles y le voy dando música a la gente. Porque otra cosa no, pero darle música a la gente, se la doy. Y como dije antes, todo tiene su tiempo, todo tiene su momento. Me hace ilusión que haya sido ahora, justo el día que fue, que estuviera todo el mundo que tenía que estar. Para mí también era muy importante que estuviera la gente que tenía que estar. Todo ha pasado cuando tenía que pasar, mucho más cerca del concierto, que es donde va a tener su fiesta final.
Viendo El dragón con perspectiva, después de que haya estado reposando dos años, ¿lo abrazas igual o cambiarías algo?
Pues sinceramente, la verdad es que hay muchas canciones que, bueno... Para empezar, Nave dragón iba a ser un EP. Iban a ser cinco o seis canciones que estaban guapas y que me encantaban. Y al final ha acabado siendo un disco, porque yo todos los días entreno y practico para ser mejor. Entonces, sinceramente, y desde la humildad, siento que cada vez estaba escribiendo mejor y estaba en un momento muy inspirado. También te tengo que decir que en ese tiempo de todos estos estreses y con todos estos problemas que surgieron, se me bloqueó la cabeza. Y un artista tiene que asumir que cuando eso pasa, debe tomarse un momento para parar, y ya está. No puedes forzar la inspiración porque la musa no te visita cuando tú quieres, sino cuando tú estás preparado para recibirla. Entonces, tuve un momento de inspiración, me ha gustado mucho lo que he estado escribiendo, creo que estoy en un nivel diferente como autora y estoy muy contenta. Tenía muchas ganas de hacer reggaetón, porque aunque se me considere un artista de reggaetón por razones que no entiendo muy bien (risas), lo cierto es que hago un poco de todo. Pero la verdad es que la gente me tiene en la cabeza como una artista de reggaetón, y realmente no he hecho perreo, perreo, o sea, no he hecho tanto reggaetón en realidad. Así que tenía muchas ganas de hacer canciones de reggaetón. Así que hay bastante reggaetón en este disco. Estoy contenta también porque me he metido en producción. Mi productor me ha ido enseñado, he ido aprendiendo y he podido hacer muchas cosas de producción de las que estoy muy orgullosa. Para mí, es mi mejor disco. Pero siempre el último va a ser el mejor (risas).
Lo de que haces un poco de todo creo que se ve muy bien reflejado en tu anterior trabajo, GRX, que siempre has dicho que es una vuelta a tus raíces. Sin embargo, Nave dragón parece ser todo lo contrario. Es más bien un impulso hacia el futuro y una reafirmación de que vas a por todas.
Siempre he querido ser una artista versátil, porque estoy influenciada por muchísimos tipos de música. Como te digo, he hecho de todo. No tengo prejuicio, intento llevármelo todo a mi terreno, creo que también mi terreno es mi manera de escribir las cosas y mi manera de adaptarlas a mi tipo de melodía. Me acuerdo que, al principio, cuando empecé a componer, estaba el chiste ese de “todas las canciones de Lola Índigo suenan iguales”, y es una cosa que me ha hecho mucha gracia siempre, porque, para mí, cuando alguien se está descubriendo y cuando uno nunca se ha sentado a componer, tiene un método. Y al final no estoy para nada de acuerdo con ese meme. Pero es cierto que yo he hecho una investigación, una evolución, y he hecho un montón de cosas y, como te digo, he experimentado con todos los estilos de música. Entonces, para mí GRX fue un puto regalo, poder hacer un disco, simple y llanamente, porque me da la gana, meterme en verano en una casa rural con todos mis colegas artistas, y ponerme a hacer música mientras hacíamos un arroz y nos hinchábamos a beber cerveza. O sea, hay que hacer música. Illo, yo lo siento mucho por los artistas que son cantantes y no les gusta ir al estudio o no les gusta componer, o les parece un trabajo. Para mí mi trabajo es todo lo demás. Para mí es una putada, a lo mejor, hacerme una rueda de prensa, luego tele, luego shooting, luego ensayo, luego tal, o sea, no es una putada, es mi trabajo y me encanta, evidentemente, cómo no me va a gustar ir a ensayar. Pero yo, si tengo un día libre o un rato libre, elijo ir al estudio. Yo voy al estudio cuando tengo un rato de descanso. Para mí, ir al estudio es descansar, porque a mí me gusta hacer música. Yo no existo si no escribo. Entonces, hacer ese disco, que habla de Granada y de mis raíces y de la música que a mí me tiraba, y, en fin, de mi niñez (risas), fue muy divertido.
Entre componer, grabar y actuar en directo, ¿qué prefieres? 
El directo. Esa es la siguiente fase. Yo voy al estudio pensando en cómo lo voy a hacer en el escenario luego. Y eso es chulísimo. Ir con ese pensamiento es la polla. Me acuerdo cuando hice el dance break de Mujer bruja, antes de hacerlo yo ya había hecho la producción de ese break instrumental, de ese drop en el estudio, pensando que luego lo quería bailar. Y es un ejemplo tonto, pero cuando elijo las canciones, cuando estoy produciendo, necesito imaginármelo.
En El dragón sembraste un sonido urbano que jugaba con varios estilos, desde reggaetón hasta electrónica, y en Nave dragón parece que todo esto se intensifica aún más. Da la sensación de que es un trabajo muy enfocado a disfrutarlo y potenciarlo en el directo. Incluso he leído por ahí que en una ocasión dejaste caer que era un “disco del verano”.
Bueno, es por eso que te decía, Nave dragón es un disco donde hay reggaetón, letras muy bailables, hay mucho perreo. Pero hay de todo, ¿eh? Puedes reír, puedes llorar, hay de todo.
¿Qué tema de Nave dragón va a marcar este 2025?
Pues no te lo voy a decir (risas).
Bueno, no sabemos cuál será, pero Misión tiene muchas papeletas para llegar a serlo.
“Tengo la misión de volverte a ver…” Esa, ¿verdad?
Sí, me tiene obsesionada.
Ay, qué guay (risas). Precisamente la puse la primera porque para mí tenía mucho potencial de hit.
¡Olé! Pues ya veremos si mis predicciones se cumplen.
Bueno, ese no es el single, pero todas las canciones tienen potencial de hit. La verdad es que son once hits, es lo que pienso yo. Que la gente decida y ya está.
Retomando un poco lo de antes acerca de la niñez y de componer, lo que sí se sintió como un regreso a las raíces y que perfectamente podría encajarse en GRX, es tu particular Verde.
Sí, la verdad es que no voy a dejar de permitirme y de investigar en ese sonido como más tradicional. Yo quiero seguir haciendo eso, y durante este año va a haber otras cositas así del corte (risas). Pero ahora estamos con Nave dragón, así que será más adelante, y va a ser una cosa muy especial. Pero no, no lo hice por eso. Era una de las cosas que tenía programadas desde hace mucho tiempo, pero al ver el recibimiento que tuvo Verde, creo que esto le va a molar mucho a la gente.
Después de Akelarre, llegó en 2022 Akelarre (edición especial), de La niña surgió luego La niña XXL, y ahora, después de El dragón, llega Nave dragón. ¿Veremos en 2026 un GRX 2.0?
Mmmm, no (risas). No. Sin rodeos. Voy a hacer más cosas con sonido, cómo decir, pues eso, más andaluz, pero creo que GRX 2.0 tiene que esperar. Creo que en Granada ahora hay muchos artistas con los que me gustaría colaborar, que están naciendo y que lo van a petar dentro de poco. Y si ellos quieren, obviamente, nos gustaría repetir el disco, pero no es un proyecto que lo tenga ahí como para decir, vamos a hacer la segunda parte. GRX es un proyecto cerrado. Y claro que seguiré haciendo cosas de ese corte, pero aún no ha llegado su momento.
De esos artistas granadinos que están naciendo ahora, ¿cuál destacarías?
Te diría Zakyo. Para mí es algo que promete bastante. Es el próximo. Suena fresco, suena pop, hace reggaetón y hace un poco de todo. Es trescientos sesenta. Como te digo, yo creo que nadie se cierra ya en un estilo. Luego hay otro chico que se llama Antony Z, que también mola un montón, me gusta mucho su música y cómo escribe. Y no sé quién más decirte. A ver, déjame que piense, que me has pillado fuera de combate. Esos dos para mí son la polla, la verdad. Prometen. Mucho. Pero hay muchos más, en Granada hay mucho talento.
Hablando de colaboraciones, en Nave dragón tendremos a La reina Remix, con María Becerra y Villano Antillano. Pero esta no es la primera colabo que haces con María, ya en El dragón pudimos escucharos cantando Discoteka. Parece que funcionáis bien juntas.
Bueno, es que somos amigas. Las colaboraciones, en general, son complicadas, no los artistas, sino toda la burocracia. A veces es complicado hacer algo con un artista, porque se mete a opinar muchísima gente. Entonces, cuando lo haces directamente con tu colega, sois tú y tu colega. ¿Qué día puedes grabar? ¿Qué día puedes hacer el vídeo? ¿Puedes hacer esto? ¿Puedes hacer lo otro? Siempre es más fácil hacerlo con amigos.
Música aparte, y ya despedimos, en los últimos años también te ha dado tiempo a lanzar un documental autobiográfico para Prime Video, y el corto GRX para Movistar, dirigido por el también músico DelasChuches. Lola, ¿hay algo que no sepas hacer?
Cocinar. Se me da fatal. También hasta hace poco no sabía conducir, y ya me he sacado el carnet, un poco por decir, bueno, lo tengo. No sé hacer acrobacias, por ejemplo, y me encantaría. Hay un montón de cosas que no sé hacer, pero yo intento saber un poquito de cada cosa, porque soy inquieta, porque soy curiosa, porque me gusta trabajar y siempre quiero aprender un poquillo de todo. He intentado ser Mariliendre, que de todo sabe y de nada entiende. Aparte de la mejor amiga de los gays.
ACERO-vol10-Lola-10.jpg
Traje HUGO BOSS, collar y anillos UNODE50.
ACERO-vol10-Lola-7.jpg
Collar, pulsera y anillos UNODE50.
ACERO-vol10-Lola-5.jpg
Pulsera, collar y anillos UNODE50.
ACERO-vol10-Lola-12.jpg
Camisa y corbata JEAN PAUL GAULTIER de WOW Concept, pantalón ARMANI EXCHANGE.
ACERO-vol10-Lola-1.jpg
Vestido JEAN PAUL GAULTIER de WOW Concept, pulseras y anillos UNODE50.
ACERO-vol10-Lola-4.jpg
Body ANIYE BY, falda MOGARDO, zapatos GCDS, pulsera y anillos UNODE50.
ACERO-vol10-Lola-8.jpg
ACERO-vol10-Lola-3.jpg
Collar unode50.
ACERO-vol10-Lola-2.jpg
Traje y camiseta DSQUARED2, zapatos CHRISTIAN LOUBOUTIN, collar UNODE50.
ACERO-vol10-Lola-9.jpg
Vestido JEAN PAUL GAULTIER de WOW Concept.
ACERO-vol10-Lola-6__.jpg
Body ANIYE BY, falda MOGARDO, pulsera y anillos UNODE50.
ACERO-vol10-Lola-11.jpg
Traje HUGO BOSS, collar y anillos UNODE50.