Un pueblo escondido en las montañas de Granada, la bulliciosa Barcelona y la luz dorada de Los Ángeles. Tres coordenadas, tres localizaciones distintas y tres temáticas que abordar. Puedes pensar que se trata de una adivinanza, un juego de palabras o una ruta de escape, pero nada más lejos de la realidad. Este esquema es la carta de presentación de Kaelis, el nuevo álbum de Lia Kali, un mapa emocional que revela las pistas de una vida descompuesta, reconstruida y, finalmente, liberada. A través de este proyecto, la artista atraviesa la angustia, el amor y la soledad. Kaelis es, en esencia, una geografía del alma de Lia Kali.
Estamos seguros de que la segunda aplicación que has abierto antes de escuchar el disco ha sido Google Maps, pero basta con escuchar los primeros temas del álbum para saber que cada coordenada no solo es un lugar físico, sino un estado emocional que define distintas fases de su vida. Con una producción de la mano de Toni Anzis, el álbum comienza con una escena doméstica que establece el tono emocional: Lia le cuenta a su familia que va a tomar un avión. 
Ese momento de despedida da paso a Turbulencias, una canción que refleja la angustia creativa que experimenta cuando se enfrenta a la presión de la industria musical. No hay glamour ni celebraciones; hay incertidumbre, angustia, un vacío entre la ambición y la fragilidad. La artista captura ese miedo de que el hambre se convierta en una jaula, mientras reflexiona sobre la soledad que puede generar el éxito y la necesidad de encontrar un equilibrio en el proceso creativo. “Quiero volver a ser virgen pa’ crear con todo mi arte”, confiesa.
En esta primera parte también se abordan las decepciones y traiciones de las personas cercanas, especialmente en Con tu collar, donde se percibe una cierta rabia por la deslealtad. Pero, a pesar de los golpes del camino, Lia Kali también se dedica a recordar sus raíces y la importancia de mantenerse firme. Alzo el vuelo no solo es una afirmación de crecimiento personal, sino también una invitación a aceptar los nuevos retos sin prisa, a saber que todo llega cuando debe llegar.
La segunda parte nos lleva al Parque de la Creueta del Coll en Barcelona, un lugar que parece evocar una sensación de bienestar y calma. Lia Kali, en este tramo, se muestra vulnerable y abierta. Le cuenta a su madre que está conociendo a alguien con quien está ilusionada, y desde ahí, desde esa vulnerabilidad, explora esos primeros momentos de enamoramiento. En concreto, la canción Niño parece tener nombre y apellido. Es una etapa marcada por el deseo de preservar ese amor incipiente, aunque el riesgo de perderlo también esté latente. Asimismo, también es interesante cómo la artista contrapone el romanticismo con la dureza de la realidad en su colaboración con Eladio Carrión en Chulx, donde se plantean dos visiones de la relación. Ella, entregada; él, distante, advirtiéndole de no dejarse llevar. “Chula no te enchules de mí”, le dice él, presagiando un desajuste entre ambos.
Finalmente llegamos al paseo de la fama de Los Ángeles, la parte más compleja y profunda de Kaelis. Esta sección está marcada por una introspección dolorosa pero también por la resiliencia. Lia le cuenta a su madre que el chico con quien estaba ilusionada le había salido “rana”, una amarga revelación que no la derrumba, sino que la empuja a crecer. La fuerza con la que se enfrenta a esta desilusión se revela en canciones como Júlia, donde aborda la nostalgia por Barcelona, su tierra, pero también la reconciliación con su identidad.
El tema Volando a tu ventana hace un guiño muy especial a Fondo Flamenco, donde Kali se reinventa partiendo del mítico tema del grupo sevillano, Ojalá. Con esta canción, originalmente dedicada al amor hacia una tercera persona, Lia escribe una carta a su yo del pasado advirtiéndola sobre los riesgos del amor y cómo este puede convertirse en un arma de doble filo. Es un consejo lleno de sabiduría que trata de proteger a esa versión más inocente de sí misma.
Con El último beso, uno de los momentos más conmovedores del álbum, la artista cierra su segundo álbum con un audio de su abuela muy emotivo. La pregunta sobre cuándo regresará se convierte en una metáfora de lo que Kali ha dejado atrás, de lo que ha cambiado y de la importancia de mantener las raíces familiares presentes en su vida.
Kaelis es, en definitiva, una reflexión sobre la importancia de no perder de vista de dónde venimos. En las tres coordenadas hay un constante ir y venir entre lo personal y lo colectivo, entre la lucha interna y la búsqueda de la paz. Cada parte tiene un tono distinto, pero todas comparten un denominador común: la evolución de Lia Kali como artista y una de las promesas del panorama musical nacional.
Track favorito: Volando a tu ventana.