No lleva ni dos años en el mundo de la música y ya ha puesto su nombre en los carteles de algunos de los festivales locales más destacados. No es porque sí, sino porque tiene algo especial. Eso, y unos ritmos adictivos. Por eso no podíamos tardar más en sentarnos a hablar con
ladiferencia2006. Le pillamos con el estreno de su nuevo EP,
#elsonidodelbarrio, y nos ha contado todo lo que tenemos que saber de las canciones que lo componen. También hemos dedicado un espacio a echar la vista atrás y recordar sus primeras experiencias como cantante, que aún tiene frescas.
Quienes tuvimos la suerte de presenciar su concierto en el FSTVL·B ya hemos podido escuchar cómo suenan algunos de los temas nuevos en directo y ver cómo luce la nueva estética que presenta. Sabemos que solo son pequeñas muestras pero ya se percibe un cambio. A la entrevista no se presentó con una radio en la mano, pero sí con una plantilla para dejar marcado el nombre del proyecto por allí por donde pase. Al fin y al cabo, este proyecto es para el barrio y debe pertenecer a las calles. Eso sí, ¿de qué barrio estamos hablando?
Su sonido se cuela en cualquier casa. Son varios los temas que suman millones de escuchas en plataformas y lo impactante es saber que muchos de ellos ni siquiera han pasado por un estudio: son plenamente caseros. A veces pensamos que todo esto es más complejo y, aunque existe la opción de darle más vueltas a todo y buscar el éxito por todas las vías posibles, lo que te puede llevar de grabar voces en tu habitación a terminar haciendo un top 1 mundial es la conexión que generes con tu música. Y eso es muy difícil de tangibilizar.
Realmente llevas poco tiempo haciendo música. Cuéntanos cuál era tu idea cuando empezaste. ¿Tenías un proyecto pensado o simplemente hiciste canciones y las sacaste?
Hacía música porque me gustaba y ni siquiera pensaba subirla a Spotify, simplemente me gustaba y ya. Pero vi que podía tener una oportunidad con el reggaetón, entonces decidí apostar e invertir los veinte euros que tenía. Pagué DistroKid y ya lo saqué en Spotify.
Me contaron —de esto me acuerdo mucho— que diste un concierto antes de sacar tussicólogo en una fiesta de la escena underground de Barcelona, en el Raval, si no recuerdo mal.
En el Absenta del Raval, ese fue mi primer concierto. Sí, estaba tope nervioso ese día. Encima era todo pequeño y hacía un calor terrible porque era como un sótano. Horrible, horrible, horrible.
A mí me lo contó alguien que también cantó ahí. Me explicó precisamente esto: que aún no habías dado ningún concierto y luego se quedaron flipando porque, a las pocas semanas, sacaste tussicólogo y pegó.
Sí, y ya estaba dando conciertos en Barcelona, en Yelo Madrid y luego en Valencia también. Fue todo muy rápido, como que de aquí a dos meses ya estaba dando bolos por todas partes.
Para mí era una locura, estaba flipando, claro. Y cuando veía que me ponían hoteles y demás pensaba, buah. Me iba con mis colegas, me los llevaba, obviamente. El inicio fue increíble. Bueno, todavía lo sigue siendo, pero vivir eso con los colegas… Mola, tío.
Yo lo he dicho así, no sé si tú lo ves igual, pero parece como que todo giró alrededor de un tema, ¿no?
No, tussicólogo fue el que impulsó todo pero no es que solo brillara ese, los otros temas también tienen millones de reproducciones. Creo que la mayoría tienen dos millones o uno con algo. Todos pegaron. No fue por un tema. No se puede pegar un artista por un tema… Sí se puede, pero en mi caso fue que gustaron. Yo saqué cuatro canciones de una, las cuatro gustaron y luego seguí sacando música y también gustó. Fue todo muy explosivo.
Creo que también tuvo que ver con la identidad que marcaste, porque es un estilo de música muy definido, un sonido que identificas: ese reggaetón de la vieja escuela hecho por alguien que acaba de aparecer. ¿Buscaste esta identidad? ¿Viste que tenías un hueco y tiraste por ahí?
Sí. Pero realmente ni siquiera lo busqué. Fue un día en mi casa, probando estilos de música. Así como cualquier artista prueba, yo probé el reggaetón porque hacía cosas más melódicas, y vi que tenía ese hueco por ahí. Pero tampoco buscaba hacer reggaetón antiguo. Simplemente quería hacer el reggaetón que he escuchado en casa toda la vida, con el que me había criado. No podría haber hecho un reggaetón, no sé, con el flow de lo comercial de los últimos años.
¿Por qué no lo habías consumido tanto?
No, no. Es que no consumía nada de eso, no me gustaba. Después hice el reggaetón que yo había escuchado y ya, me salió solo. Y lo llamaron reggaetón antiguo, pero no sé, simplemente hice el reggaetón que salió de mí.
Ahora volveremos a eso, pero antes sigamos con el arranque que has tenido. Hay un movimiento underground en Barcelona y sus alrededores que está teniendo mucha presencia. ¿Te sientes parte de esta nueva camada o crees que has ido más por libre?
A ver, es verdad que sí que hay colectivos y artistas pero tampoco me he involucrado mucho en contactar con ellos. He ido a la mía siempre. Pero sí, tengo conocimiento de los artistas que hay aquí en Barcelona y la verdad es que podría haber una escena, como en Madrid, por ejemplo, pero no hay esa inversión por parte de, a lo mejor, discográficas y demás. Entonces se queda en nada. Aquí solo salen artistas y, si pegas heavy, te puedes ir a Madrid a formar parte de la industria.
O sea que lo ves más complicado en Barcelona.
Sí, obviamente. Pero yo me voy a mantener en Barcelona, de momento.
Hablemos de los discos de La Vendición Summer Edition.
¿Cuál? ¿El primero o el segundo?
Has formado parte de los dos, parece que eres bastante fijo, ¿cómo te ves dentro de todo esto?
Pues te voy a hablar de la experiencia. La primera vez que fui, el año pasado, estaba supernervioso y no sabía qué iba a hacer. Me dijeron: hay un campamento. Yo en mi vida había ido a un campamento, no sabía lo que era, y cuando entré allí y vi el panorama dije, wow. Estaba nervioso porque, primero, no conocía a nadie y, luego, porque estaban los artistas que estaban y yo no tenía nada de experiencia en un estudio, me lo grabo todo en casa. Entonces, todo mal, todo mal.
Y nada, es verdad que al final fue como una prueba por parte de La Vendición para ver cómo funcionaba bajo presión dentro de un estudio. Y cuando grabamos Sin ti estaba mal, mal, mal. Estaba mal por dentro porque, después de hacer ese tema, sentí que no era lo que quería hacer y no me gustaba nada. Pero salí de la cabina y ellos me dijeron: está guapo, está guapo. Yo agachaba la cabeza y decía que no. Pensaba que era una mierda, la verdad.
¿Y ahora cómo te ha envejecido el tema?
Me hubiese gustado mejorar algo del tema, hacer unas dobles voces para armonizar la voz y ya. Es lo único que le haría. Pero ahora sí que me gusta más, claro. Me terminó gustando pero al principio nada, no me gustaba. Es verdad que Pipo también tuvo mucho que ver en la producción porque el tema no era así: lo modificaron y quedó bien.
Ya fue más fácil, más familiar. Era una semana de campamento allí, en Salobreña. Yo me levantaba, iba para allí, iba de estudio en estudio, como paseándome, y me grababa aquí, luego me iba al otro, me grababa allí… Me servía para practicar porque, imagínate, hacía un tema en una hora o dos, luego me iba a hacer otro tema en dos horas y después otro. Todo superrápido. Mi mente se activaba y hacer temas era mucho más sencillo; me sirvió mucho. Pero cuando llegué a mi casa se me enfrió la cabeza y tuve un parón porque no puedo estar cada día haciendo tres canciones.
¿Ha cambiado tu forma de hacer música? ¿Ahora grabas en estudios o sigues grabando en casa?
Estoy grabando en mi casa. Bueno, depende: hay temas para los que sí voy al estudio pero sigo grabando en casa. Me he montado mi setup, mi estudio, creo que lo llevo bien. Es mucho más cómodo para mí. Me tomo mi tiempo, voy con calma, sin presión, sin que nadie me diga que hay un límite de tiempo.
El nuevo EP, #elsonidodelbarrio, ¿qué hay detrás del nombre?
Sale de la inspiración de la radio del GTA, San Juan Sounds. ¿Sabes cuando el de la radio habla y comienza a presentar? Pues él decía ‘the sound of the barrio’ y me gustó. Como el año pasado estaba con lo de San Juan Sounds, tiene coherencia y creo que mola.
O sea que, de momento, los dos proyectos vienen del mismo lado. ¿Vas a comprarte GTA VI?
Sí, por lo que sea (risas).
Aprovecho que me habéis traído una sorpresa de la promo, ¿tenéis pensado dejar el nombre del álbum por toda la ciudad?
Vamos a dejar marcas por donde vayamos. Para el recuerdo. Imagínate pasar dentro de tres años y verlo ahí todavía.
¿Lo haréis por Barcelona o vais a ir también a otros sitios?
En Santaco hay un par pero están escondidas, eran de prueba. Y van a llegar a Madrid ahora. Me voy el jueves unos días para allí, y voy a dejar unas donde pille.
El sonido del barrio: tú eres de Hospi, ¿de qué barrio?
De La Florida. Pero antes he vivido en Can Vidalet y en Cornellà también. Ahora mismo estoy en La Florida.
De La Florida han salido artistas como Morad y Beny Jr.
Sí, y ahora están saliendo chavales nuevos.
¿Esto te ha servido de inspiración o crees que no tienes nada que ver?
No, no. Tampoco creo que fuera mi ambiente. Me mantenía a la mía. O sea, no tengo nada que ver con ello.
Morad también lleva consigo un movimiento cultural.
Claro, lo mío es pura música. El sonido del barrio viene no tanto del barrio de aquí sino de donde me crié de pequeño, que fue en Ecuador. El sonido del barrio se refiere a la música que se escuchaba allí, al reggaetón que se escuchaba en mi casa y en la casa de mis abuelos.
Yo nací aquí, me fui con cinco años y volví con once. Estuve seis años allí, pasé prácticamente toda mi infancia. Y claro, en mi casa: reggaetón, salsa, bachata, merengue, bolero, balada o lo que fuera.
Me ha dado curiosidad porque has hablado del reggaetón que sonaba en casa de tus abuelos.
Bueno, sí, el reggaetón que ponían en MTV y en la radio, lo que ahora se llama reggaetón antiguo. El clásico. Sonaba Jowell & Randy, J Álvarez, etc. Es que en MTV había una sección de reggaetón, creo. Ponían ahí a Yankee también, todo lo clásico, y obviamente de fiesta o donde fuera sonaba reggaetón. Era imposible que no fuera así, fueras donde fueras.
Eso sí, tus abuelos no escuchan reggaetón, ¿o sí?
A ver, mis abuelos no se ponen a escuchar reggaetón pero termina sonando, sobre todo en la radio. De hecho, tampoco les gustaba. Pero claro, yo vivía también con mis tías. Tenía seis tías y vivía con cinco de ellas en la casa. Eran jóvenes, tenían desde dieciséis hasta veintitantos años. Entonces sonaba música actual y reggaetón, obviamente.
Vamos con las canciones del EP. Empieza con Sexto sentido, donde vemos esos sintes y esa jerga que nos llevan al reggaetón clásico. Y después hay una que a mí me encanta, Por qué estás con él, aunque está más cerca del reggaetón comercial que del estilo del que veníamos hablando.
Esa es un trap, un trap latino. La que sí que es medio comercial es la de Kristina. Porque salió así, tampoco lo buscamos, pero pusimos el beat, probamos y en ese momento dijimos: está bien, mola, vamos a hacer esto. ¿Por qué no?
¿Buscabas crear diferentes sonidos a través del proyecto o simplemente te fue saliendo con las canciones?
No, simplemente me fue saliendo. Tampoco quería hacer un proyecto en el que cada tema fuera muy diferente del otro. Lo que quiero es demostrar que valgo para hacer diferentes tipos de sonido. Eso se verá en proyectos que haré más adelante. A lo mejor iré sacando temas y mostraré esa versatilidad, pero muy poco a poco, no hace falta ir tan rápido.
O sea, esa canción de trap puede ser una pequeña muestra de algo que puede venir más tarde.
Sí, eso sí, es una pequeña muestra. Una migaja, un escupitajo.
Este estilo sí que sonó heavy aquí. El momento de Bad Bunny, Anuel, etc., fue en 2014 y 2015, y ya estaban sonando entonces. ¿Todo esto lo has consumido?
Claro, eso también lo escuchaba, quisiera o no. Mi tía, la última, era del 2000, estaba muy cerca de mi edad.
Sí. Nos llevamos seis años, ella escuchaba esa música y, como yo me la pasaba con ella, pues la terminaba escuchando. Siempre ha estado ahí presente ese tipo de música, el trap, pero también el reggaetón de 2012 de J Balvin. Toda esa etapa guapa también nos gusta.
¿Y cómo han evolucionado para ti estos artistas? J Balvin, por ejemplo, ha hecho un gran cambio.
No me gusta. Me gustaba lo que hacía antes, la verdad.
¿Tienes algún referente que escucharas en su momento y que creas que ha envejecido bien? Gente a la que admires.
Bad Bunny, Anuel. ¿Qué más? Arcángel. Y te podría decir solo eso, lo que se me viene ahora a la mente, porque te diría Farruko pero no me ha gustado cómo ha envejecido ni lo que está haciendo últimamente. Pero leyenda, obviamente.
Por otra parte, hay un nombre que sale siempre cuando hablas de reggaetón aquí o de trap, y es Yung Beef, ya sea individualmente, con La Mafia del Amor o con Pxxr Gvng. Tú ya has hecho ese nexo: tienes más de una canción con él.
Y todo fue muy rápido, tío.
Imagínate: fue en el campamento del año pasado, en julio del 25. Yo saqué música en febrero. O sea, febrero, marzo, abril, mayo, junio, julio: cinco meses y ya tenía un tema con Fernando. Fue un speedrun increíble, no me lo creía. Cuando lo vi entrar al estudio me cagué encima, obviamente. Para mí es una locura imposible.
No hace tanto, Yung Beef con Cuando no era cantante; ahora está en el top 1 mundial la canción de Judeline y Rusowsky con Karol G. Me parece muy fuerte lo cerca que está ahora mismo un artista underground de llegar a lo más alto a escala global. Desde tu posición, aún muy underground para un top 1 global, pero habiendo trabajado con gente que ha estado allí, ¿cómo te ves?
Me veo capaz de todo, no cierro las puertas a que pueda llegar. No me pongo un límite, creo que podría llegar a un top 1 mundial, sinceramente. No tengo esa mentalidad de que es imposible, creo que trabajándolo muy bien y buscando un sonido que pegue sí que podría llegar. Yo lo creo, sinceramente, es que si no me lo creo yo, ¿quién se lo va a creer? Confío en ello.
Hablemos de la colaboración con Tony Graff y Novatel Flow. Realmente te pones a escuchar canciones suyas, de La Obsesión, y tienen mucho que ver con tu sonido.
Sí, sí que se parece, tiene algo. Pero el de allí es más underground todavía, más oscuro.
¿Cómo surge el junte con ellos?
Nos conocimos en el campamento del año pasado porque ellos estuvieron en el primer álbum de Summer Edition, pero ahí solo los conocí: no sabía quiénes eran y tampoco hablamos mucho. No hubo contacto hasta que volvieron a principios de este año e hicieron otro campamento. Ahí los conocí más, empezamos a hablar y nos llevamos bien. Tuvimos una relación de amistad y, cuando ya se fueron, les comenté que estaba haciendo un proyecto y que me gustaría que estuvieran, y me dijeron que sí de una. Encima les encaja perfecto porque es con la Vendi, que es como que pega muy bien La Vendición y México, y además ya habían sacado proyectos con ellos. Ese EP, La hermandad.
Supongo que aún tienes que ver cómo se recibe el proyecto, pero ¿crees que este trabajo te puede abrir las puertas para ir allí y cruzar el charco?
Sí, cien por cien. Además, tengo bastante público mexicano. Ciudad de México está en mi top tres de ciudades que más me escuchan. Creo que seguro que me iré para allí este año o, si no, el siguiente. Además, La Vendición tiene una buena acogida y seguramente salgan tours por allí.
Otra colaboración: Raúl Clyde. Ya tenéis una canción que ha salido también este año y con la que hicisteis una gallery. Me parece que, aunque seáis perfiles diferentes, se os puede ver como algo muy parecido por ser las nuevas caras del reggaetón. ¿Qué me cuentas de esta?
Mira, él me dijo que me quería conocer en mayo del año pasado. Tuvo un concierto aquí, en Razzmatazz, que coincidió con el que era mi segundo show en Barcelona, en un Sudor. Entonces, él tocaba por la tarde y me invitó sin conocerme de nada. No habíamos hablado y me dijo: oye, quiero conocerte, vente para aquí. Cuando vi su show hubo una parte que me hizo sentir identificado con él: mostraba un vídeo de él con su voz de fondo, diciendo que también empezó en su casa con una Focusrite y un micrófono. Fue muy emocional esa parte del concierto y me causó algo dentro.
Seguí hablando bastante con él. Planeamos hacer temas y justo el que ha salido ahora es el primero que hicimos. Fue hace un montón: me lo envió, creo, en junio del año pasado y lleva guardado mucho, mucho tiempo. A mí me hubiese gustado sacarlo antes pero creo que las cosas salen así porque tienen que salir así.
¿Habéis tocado la mezcla o habéis regrabado algo?
Sí, él le agregó una parte porque al tema le faltaba un verso de Raúl y regrabó también la que tenía al principio porque no le convencía. A mí me gustaba, pero bueno, al final quedó bien igual. Y sí, mi relación con Raúl de puta madre.
Quiero volver a Por qué estás con él. Es de esas canciones que tienen una esencia especial; se nota que tiene algo diferente.
¿Que la sientes muy única? Es lo que buscaba. Me pasaron el beat y me salían versos guapos. Me acuerdo de que encima de ese beat ya tenía un tema que estaba guapo, pero dije: esto lo podría haber hecho cualquiera, no es un tema muy original, y le quise dar muchas vueltas. Jugué con mi voz, subía y bajaba el tono, hacía cosas raras y estuve mucho tiempo dándole vueltas al tema, mucho, mucho. Como una semana y algo solo con el estribillo, porque quería que fuera clave.
Me salió. Eso sí, grababa y me quedaba afónico, tenía que ir por partes. Grababa a lo mejor cuatro barras y me tenía que recuperar dos o tres días para volver a grabar. Pero sí, terminó quedando bacanita.
Pues qué putada para el directo, ¿no?
Ya, es que, wow. Para el directo intento cantarla casi la última porque, si la canto de las primeras, no tengo la voz calentada. Y prefiero calentar la voz con los otros temas para que, cuando llegue este, ya esté más preparada para subir y bajar.
¿Es también tu favorita del EP?
Pues sí. Todas me gustan pero esa es la más especial. Como la he sacado antes es diferente, porque las perspectivas cambian. Cuando tienes una canción, no la has sacado, la escuchas todos los días y dices: wow, qué temazo, es diferente a cuando ya sale y empiezas a ver historias de la gente, tiktoks, y te empiezas a quemar. Pero pasa con todos los temas y me pasó eso. Aun así, me sigue gustando. En plan, es lo que me suele pasar una vez salen. Pero este, en especial, me sigue gustando.
Sacarás a pasear #elsonidodelbarrio. Esperaremos pacientemente información de la gira, si la hay, pero hasta ahora, ¿cuáles han sido las experiencias en directo que más te han impactado?
Yo creo que el primer Infierno del año pasado, porque fue mi primer festival y fue muy loco. Veo los vídeos y digo, ¿qué hacía? Me movía horrible por el escenario, hacía cosas raras, no sé, todo mal. Pero fue mi primer festival y fue muy especial para mí. Luego, el Riverland del año pasado también porque reventé el escenario del bosque. Cuando salí eran las siete de la tarde, era el primer concierto y, de repente, salgo y veo todo hasta el fondo, tío. Hasta el fondo, hasta el fondo. Y digo, ¿qué? Me puse muy nervioso pero salió. Lo peor es que se me caían los pantalones. Al principio del concierto sí que saltaba, pero cuando me quedaban como quince minutos de los cuarenta que duraba, notaba que se me caían, pero todo basto, tío, y tuve que tranquilizarme. Fue un bajón porque me hubiese gustado seguir saltando y tal pero me llevo eso también de recuerdo. Y claro, fueron todos mis amigos, entonces fue un plan de locos. Además, en Riverland yo iba por ahí en plan: me quito la gorra y las gafas y ya no me reconoce nadie. Iba a un festival a vivir la música y, encima, a cantar. Se dividían ladiferencia y Andrés, y Andrés iba por ahí como uno más.
Claro, no lo había pensado. ¿Te sigue pasando que no te reconocen si vas sin gafas?
Claro, este año también estaba por el camping sin gafas ni gorra. Es verdad que iba mejor vestido y la gente me veía y como que decía, ¿ese no es…? A lo mejor lo pensaban pero no me decían nada. Pero yo iba normal por el camping. No sé, igual no era lo mejor que podía hacer, pero me la pelaba.
En un futuro próximo, con música nueva y shows a la vista, ¿qué vamos a ver de ladiferencia2006?
Pues una versión nueva, la verdad. Una versión que, a lo mejor, ya no es tan under. Algo más profesional, un producto más elaborado y mejor presentado, básicamente.